Ngũgĩ wa Thiong’o, Vocesdelmundoes.com, 14 agosto 2024
Traducido del gĩkũyũ al inglés por el autor; traducido del inglés por Sinfo Fernández y revisado por Beatriz Morales.

Ngugi wa Thiong’o nació en el seno de una familia campesina. Durante su infancia y adolescencia vivió bajo el dominio colonial británico hasta la revuelta de la guerrilla Mau Mau (1952-1962), que llevó a la independencia del país. A partir de su ingreso en la comunidad universitaria, Ngugi inicia una serie de reflexiones acerca de la concepción académica de las culturas y literaturas africanas; estas ideas cimentaron muchas teorías poscoloniales, que con el tiempo contribuyeron a realzar la personalidad cultural propia de los territorios africanos después del colonialismo europeo. Por otro lado, desde 1962 Ngugi se dio a conocer como escritor polifacético y activista social; sus obras fueron centrando cada vez más la atención en los problemas políticos, culturales y sociales de Kenia, razón por la que sufrió persecución política dentro y fuera del país (estuvo exiliado desde 1982 hasta 2002). Además, a partir de 1981 prioriza el gĩkũyũ: su lengua materna, frente al inglés como lengua de creación literaria. Actualmente Ngugi es profesor de Inglés y de Literatura Comparada en la Universidad de California, en Irvine. Tiene diez títulos de doctorado (uno de los cuales honoris causa) otorgados por universidades de todo el mundo, además de otros méritos académicos y honoríficos. Continúa escribiendo y participando activamente en las esferas culturales y académicas del mundo como reconocido conferenciante; toda su obra sigue generando debate y actividad intelectual, y ha sido traducida a más de treinta lenguas. En 2019 se le concedió el Premio Erich Maria Remarque.
Mwũarandũ (alias William Ruto, presidente de Kenia) y las pelotas de Netanyahu (alias Bibi)
Cuando pidieron voluntarios
que ayudaran a acariciar las pelotas de Netanyahu
para que, después de derramar sangre en Palestina,
Bibi pudiera dormir tranquilo en la nueva Jerusalén
Mwaũrandũ pensó que hablaban de las pelotas de un gato/Nyahu.
Levantó las manos y dijo que la tarea le encajaba perfectamente
pues ya tenía experiencia en acariciar las pelotas de un gato/Nyahu
(aunque corría el rumor de que el gato le había arañado
y, en su lugar, fue a por las de una rata)
y, por lo tanto, las pelotas de Nyahu no iban a ser gran cosa
¡Mwaũrandũ! ¡Ladrón!
¡¡Mwaũrandũ!! ¡¡Ladrón!!
¡¡¡Mwaũrandũũũũũũ!!! ¡¡¡Ladrón!!!
Por favor, presta oído y escucha:
las pelotas de Netanyahu no son las mismas que las de un gato
Netanyahu no es un gato que maúlla,
Netanyahu es el hombre que hace sonar la campana
que despierta a los asesinos sionistas,
esos que dicen ser los elegidos para el fin del mundo,
que cagan la santa mierda del Dios del fin del mundo,
que orinan la santa orina del mismo Dios.
Ese Dios
que ordenó una vez las inundaciones de Noé
que aniquilaron generaciones
Sí, ese Dios
Que ordenó una vez más el genocidio en Sodoma y Gomorra,
el mismo que envió a sus ángeles a exterminar a los primogénitos varones de Egipto,
el mismo que una vez envió a Moisés en misión genocida a Canaán,
el mismo que envió a Saúl a cometer genocidio contra los amalecitas,
el genocidio que Netanyahu cita como inspiración
Pues bien, los genocidios ordenados por ese Dios furioso son innumerables.
¡Sorpresa! ¡Sorpresa!
Ese Dios es el que se celebra en el Antiguo Testamento
y por eso Jesús inventó el Nuevo Testamento
y habló del Dios de la Misericordia Paz y Perdón.
¿Por qué?
Porque Jesús era el único hijo de un trabajador.
Su padre, José, era carpintero, un obrero.
Incluso Jesús comenzó su vida como trabajador de la madera,
sus doce discípulos eran todos trabajadores,
pescadores.
Mwaũrandũ (alias William Ruto),
¿es realmente cierto que te ofreciste voluntario
para acariciarle las pelotas a Netanyahu
sólo porque una vez acariciaste las de un gato?
Los niños de Palestina mueren quemados
contigo ocupado acariciando las pelotas de Netanyahu
después de que él las lave con la sangre de los niños de Gaza.
Mwaũrandũ ¿No temes la maldición de Dios?
¿El Dios de la paz entre todos?
¿El Dios de la prosperidad para todos?
¿El Dios que reparte bondad entre los humanos?
Netanyahu está maldito,
él bebe la sangre de los niños de Gaza,
se lava con la sangre de los niños de Gaza.
Netanyahu es el líder de los ricos colonos sionistas,
Netanyahu es el acaudalado cabecilla de los nihilistas sionistas,
Netanyahu es un acaudalado jefe de banda.
Mwaũrandũ
¿Sabes que los sionistas se establecieron una vez en Kenia?
¿y que hoy hubiera sido nuestro pueblo el que gimiera?
¿nuestros niños los atropellados bajo los tanques de Netanyahu?
¿nuestros hospitales y santuarios de culto demolidos con los pacientes dentro?
¿nuestras mujeres embarazadas con sus gestaciones cercenadas a balazos?
Afortunadamente, Kĩmathi dijo:
si vienen los recibiremos a tiros,
Kenia nos pertenece a los negros.
Los colonos sionistas se detuvieron en seco.
Con el rabo entre las piernas, huyeron a Palestina.
Y afirmaron que era la tierra prometida a los sionistas.
Mwaũrandũ,
¿no naciste en Kenia?
¿la tierra liberada por Kĩmathi, hijo de Waciũri?
Por favor, recuerda a Waiyaki, hijo de Hinga,
recuerda a Mekatilili, hija de Meza,
recuerda a Mũthoni Nyanjirũ,
recuerda a Samoe Koitalel,
recuerda a Moraa, hijo de Ngiti,
recuerda a Kimathi, hijo de Ciũri.
Mwaũrandũ,
deja de vender nuestro amado país a cualquier postor,
la tierra liberada con la sangre de patriotas y matriotas,
los Mau Mau.
Kenia es la tierra del pueblo de Kenia,
los campesinos y los trabajadores de la tierra
Y por eso,
demos nuestro apoyo a
los trabajadores y campesinos de Gaza y Palestina,
sean de origen judío, árabe o etíope.
Las masas generan mancomunidad
para beneficiar a todos los hijos de los trabajadores y las trabajadoras,
juntos, colectivamente. Todos hijos del mismo Creador.
Foto de portada: En Gaza, tras un bombardeo del pasado mes de noviembre (Abed Rahim Khatib/DPA).