Motivos que han hecho que Trump se sorprenda de la «valentía» de los hutíes

Murtaza Hussain, Shuaib Almosawa y Ryan Grim, Drop Site News, 8 mayo 2025

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Murtaza Hussain es reportero de The Intercept especializado en temas de seguridad nacional y política exterior. Sus trabajos se publican en CNN, BBC, MSNBC y otros medios de comunicación. Shuaib Almosawa es un periodista yemení afincado en Saná que trabaja como freelance para el New York Times, The Intercept e IrinNews, entre otros medios. Ryan Grim es reportero de The Intercept y copresentador de Counter Points, presentador del podcast Deconstructed.  Es autor de We’ve Got People y This Is Your Country On Drugs.

En la mañana del 4 de mayo, un misil balístico lanzado por el grupo yemení Ansar Allah, también conocido como los hutíes, explotó a cientos de metros de la terminal principal del aeropuerto David Ben Gurion de Tel Aviv. Las baterías de defensa antiaérea israelíes y estadounidenses no lograron interceptar el misil, que sembró el pánico entre los viajeros y el personal. El impacto paralizó temporalmente las operaciones del aeropuerto internacional más importante de Israel, y las principales compañías aéreas extranjeras anunciaron la suspensión de sus vuelos al país.

El ataque provocó declaraciones desafiantes de los dirigentes israelíes, que prometieron vengarse: «A cualquiera que nos golpee, le golpearemos siete veces más fuerte», declaró el ministro de Defensa, Israel Katz. En una declaración televisada en la que reivindicaba la autoría del atentado, el portavoz militar de Ansar Allah, Yahya Saree, afirmó que el aeropuerto israelí «ya no era seguro para viajar en avión», al tiempo que amenazaba con más ataques en el futuro. Al día siguiente, en represalia, la aviación israelí destruyó numerosos aviones de pasajeros e instalaciones del aeropuerto internacional de Sanaa, en Yemen, junto con otras infraestructuras civiles del país.

El ataque al aeropuerto Ben Gurion subraya la gran dificultad que ha tenido Estados Unidos para enfrentarse a los hutíes, que iniciaron una intervención militar después del 7 de octubre en solidaridad con la población asediada de la Franja de Gaza. Además del ataque al aeropuerto, Ansar Allah ha atacado varios buques de guerra en el mar Rojo, incluidos portaaviones, al tiempo que ha causado la pérdida de numerosos aviones de combate y drones de vigilancia estadounidenses. Esta semana, el gobierno de Estados Unidos anunció que había llegado a un acuerdo con los hutíes para que dejaran de atacar buques estadounidenses a cambio del fin de la campaña aérea liderada por Estados Unidos contra Yemen.

«Les golpeamos muy duro. Tenían una gran capacidad para soportar el castigo. Recibieron un castigo tremendo», dijo el presidente Trump en comentarios sobre el acuerdo. «Se puede decir que hay mucha valentía allí. Fue increíble lo que soportaron. Pero honramos su compromiso y su palabra».

Ese reciente acuerdo no abarca el enfrentamiento militar de Ansar Allah con Israel, que el grupo ha prometido continuar hasta que se levante el asedio israelí a Gaza. El reciente conflicto ha puesto de relieve cómo Ansar Allah ha seguido desarrollándose militar y tecnológicamente a lo largo de más de una década de lucha contra enemigos internos dentro de Yemen, así como contra una campaña militar saudí y emiratí respaldada por Estados Unidos que comenzó en 2015.

Lejos de salir mermada del «tremendo castigo», Ansar Allah es ahora mucho más sofisticada tanto en su armamento ofensivo como defensivo en comparación con 2015, así como en su capacidad interna para producir sus propias armas dependiendo menos de Irán, dijo una fuente estadounidense con conocimiento de la evolución de las capacidades del grupo.

La rápida mejora de su capacidad militar en los últimos años ya les ha dotado de capacidades clave que superan a las de muchos ejércitos dirigidos por Estados, y el terreno montañoso les da la posibilidad de enterrar las instalaciones de producción y almacenamiento a suficiente profundidad para permanecer a salvo de las campañas de bombardeo tradicionales. Además del apoyo armamentístico directo que se cree que el grupo recibe de Irán, se dice que muchas de sus municiones son adaptaciones de fabricación local de municiones extranjeras, incluidas variantes de misiles rusos y occidentales que Ansar Allah ha rediseñado para sus propios fines. En lugar de debilitarlos, los continuos enfrentamientos militares han parecido fortalecer a Ansar Allah, al proporcionarles más oportunidades para adaptar sus fuerzas a la confrontación con enemigos más fuertes.

«Yemen alcanzó su estado actual tras ocho años de agresión estadounidense-británica a través de sus herramientas, Arabia Saudí y los EAU, reconstruyendo esas capacidades y fabricando todas las necesidades relacionadas con ellas, desde rifles hasta misiles balísticos de largo alcance, misiles alados y aviones no tripulados», declaró Mujib Shamsan, coronel de Ansar Allah en el Departamento de Orientación Moral, que se encarga de las relaciones públicas para el Ministerio de Defensa. «Lo mismo se aplica a la agresión estadounidense, junto a los británicos, que vinieron a apoyar al enemigo sionista en el mar Rojo para intentar romper el bloqueo yemení».

Más allá de sus ataques con misiles balísticos, los hutíes han demostrado un cambio en sus tácticas de defensa aérea que ha alarmado a los observadores estadounidenses. En las últimas semanas, han derribado drones estadounidenses a un ritmo sin precedentes. En menos de un mes, el ejército estadounidense perdió seis drones MQ-9 Reaper a manos de las defensas aéreas hutíes, tres de ellos derribados en menos de una semana a mediados de abril.

«Nuestra defensa aérea derribó un avión no tripulado estadounidense MQ-9 Reaper hostil mientras realizaba misiones agresivas en el espacio aéreo de la gobernación de Hajjah», dijo un portavoz de los hutíes en un comunicado oficial anunciando el derribo de otro Reaper el 22 de abril, añadiendo «que el avión no tripulado fue derribado con un misil tierra-aire de fabricación local.»

La pérdida de los aviones no tripulados Reaper ha creado una trampa para el ejército estadounidense. La base de datos de objetivos en Yemen creada durante la guerra liderada por Arabia Saudí estaba obsoleta y agotada, lo que significaba que se necesitaba inteligencia fresca para identificar nuevos objetivos. Los drones MQ-9 están destinados a recopilar esa inteligencia, pero generalmente se despliegan contra áreas con mínimas defensas de misiles tierra-aire.

«El avión no tripulado MQ-9 y su predecesor, el Predator, se diseñaron para operar en entornos permisivos en los que no tuvieran que enfrentarse a muchas defensas aéreas. Ahora, se están utilizando contra un actor que puede no tener defensas antiaéreas de primer nivel, pero sí las tiene», dijo Fabian Hinz, investigador de defensa y análisis militar en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. «Los hutíes heredaron algunas capacidades de defensa antiaérea del antiguo ejército yemení, y luego han recibido más suministros de Irán, incluido el misil 358, que se utiliza específicamente para disparar a vehículos aéreos no tripulados de altitud media».

Estados Unidos subestimó las defensas hutíes, y por lo tanto fue incapaz de obtener la nueva inteligencia necesaria para producir nuevos objetivos que valieran la pena. Esa falta de información, al parecer, llevó a Estados Unidos a buscar objetivos en Twitter y a atacar un centro de detención de inmigrantes, matando a muchas y quizás a la mayoría de las personas encerradas en él. Estos ataques no facilitaron que Estados Unidos se acercara a la meta de doblegar a los hutíes.

Alrededor de dos docenas de Reapers han sido derribados sobre Yemen desde el comienzo de la ofensiva militar israelí en Gaza, según Ansar Allah. Aunque no están tripulados, los Reaper son aviones caros, con un coste aproximado de 30 millones de dólares cada uno. Estados Unidos ha confirmado que los ataques de Ansar Allah ya han supuesto cientos de millones de dólares en pérdidas para el Pentágono. Se cree que el ejército estadounidense utiliza un total de 230 de estos aviones no tripulados en todo el mundo, lo que sugiere que hasta un 10% de la flota total se ha perdido en su enfrentamiento con el grupo yemení.

Ansar Allah aún está lejos de poder cumplir su amenaza de derribar aviones militares tripulados -excepto cuando caen de barcos que esquivan el fuego hutí-, que pueden viajar más rápido y a mayor altitud que los drones, pero al capturar municiones estadounidenses, el grupo ha obtenido inteligencia militar que, según dicen, está siendo explotada para mejorar sus capacidades generales. La semana pasada, una bomba planeadora avanzada GBU-53/B StormBreaker, una nueva munición empleada por el ejército estadounidense, fue encontrada por lugareños en Yemen tras no detonar. La pérdida ha suscitado temores de que la bomba hubiera sido entregada a Ansar Allah, lo que podría proporcionar una ganancia inesperada de inteligencia a los ingenieros de armamento del grupo y a los de sus aliados.

Funcionarios de Ansar Allah que hablaron con Drop Site confirmaron que han estado trabajando para explotar la tecnología de «drones, bombas y misiles avanzados» capturados, que han llegado a su poder durante los combates. «Las Fuerzas Armadas yemeníes no sólo se benefician de los enfrentamientos sobre el terreno en el mar, el aire o durante las operaciones de apoyo directo a Gaza, sino también de cualquier oportunidad de adquirir capacidades enemigas», dijo el coronel Shamsan a Drop Site. «Si a los estadounidenses les preocupa que los avanzados aviones no tripulados MQ-9 caigan en manos yemeníes y cómo podrían beneficiarse competidores como China o Rusia, lo mismo ocurre con las bombas y los misiles. Si hay tecnología o capacidades de las que beneficiarse, Yemen sin duda utilizará, replicará, desarrollará o creará versiones similares».

Tras sus ataques más recientes contra los MQ-9 Reapers, Ansar Allah ha publicado lo que describen como imágenes de cámara de sus misiles acercándose a sus objetivos antes de atacar. Las imágenes no revelan qué municiones ha estado empleando el grupo, pero los expertos en armamento afirman que es probable que utilicen armamento adaptado de origen iraní producido en su país.

«Los hutíes han utilizado el misil 358 varias veces para derribar drones. Lo que están utilizando para derribar Reapers no lo sabemos realmente, ya que cortan los vídeos para evitar mostrar esa información», añadió Hinz. «Hay dos posibilidades: o los hutíes han conseguido nuevas y mejores capacidades de defensa aérea, o los comandantes estadounidenses se han vuelto más agresivos y están asumiendo más riesgos».

Aire y mar

Antes de la tregua diplomática, las autoridades estadounidenses habían destacado su aparente éxito en la lucha contra el grupo, afirmando que habían realizado más de 1.000 ataques aéreos contra objetivos de Ansar Allah desde el 15 de marzo y que habían matado a cientos de miembros del grupo, incluidos altos dirigentes encargados de su programa de drones y misiles. Aunque muchas de las afirmaciones sobre la muerte de altos cargos de Ansar Allah no han sido verificadas de forma independiente ni reconocidas por el grupo, se cree que muchos de estos ataques han matado a civiles en Yemen, incluido el ataque del 28 de abril contra el centro de detención que albergaba a migrantes africanos, en el que al parecer murieron más de 68 personas.

Además de sus pérdidas de aviones no tripulados, Estados Unidos también perdió tres aviones de combate F/A-18 Super Hornet durante la campaña. Uno de esos aviones se perdió supuestamente por fuego amigo desde el USS Gettysburg en diciembre, mientras que otro, el 28 de abril, cayó del USS Truman, según funcionarios estadounidenses, mientras realizaba un giro brusco para evitar el fuego entrante de los hutíes. El 6 de mayo, el gobierno estadounidense anunció que se había perdido otro F/A-18 tras estrellarse en el mar en medio del actual enfrentamiento con el grupo. A principios de abril, la campaña aérea ya había supuesto unos costes de más de 1.000 millones de dólares para el gobierno estadounidense, y se teme que las reservas de municiones esenciales también se estén agotando en la lucha contra el grupo. Teniendo en cuenta el coste de mantenimiento del grupo de portaaviones Truman y otros posicionamientos ofensivos, las fuerzas estadounidenses han gastado tanto dinero en la lucha contra Yemen que el total supondría una proporción significativa de todo el producto interior bruto del país, de unos 20.000 millones de dólares.

«Hemos visto un desarrollo consistente y sistemático del arsenal de los hutíes en los últimos veinte años de lucha», dijo Mohammad al-Basha, un analista de seguridad de Oriente Medio especializado en Yemen. «Ahora disponen de vehículos submarinos no tripulados -torpedos efectivamente controlados que utilizan para las defensas costeras-, así como embarcaciones no tripuladas suicidas, minas marinas y al menos seis tipos de misiles balísticos antibuque».

Las vastas bases militares subterráneas y los cuarteles generales que se sabe que mantiene el grupo son parte de la dificultad de combatir a Ansar Allah desde el aire, así como de apuntar a sus dirigentes e instalaciones de producción. Las fotos tomadas por satélite el año pasado han mostrado importantes excavaciones en numerosos lugares donde ahora se cree que los hutíes han construido grandes instalaciones militares subterráneas resistentes a los ataques aéreos. Estados Unidos ha intentado atacar estas instalaciones con bombarderos B-2 durante su campaña, aunque las fotos de satélite posteriores mostraron que los hutíes pudieron reemplazar los túneles dañados y seguir operando desde las instalaciones.

A pesar de esas instalaciones nacionales de fabricación de armas que los hutíes tienen bajo tierra, algunos analistas sostienen que el grupo sigue dependiendo del apoyo iraní para su armamento avanzado, en particular los misiles balísticos de alta gama que ha estado disparando contra Israel desde octubre de 2023. Estos expertos especializados en las capacidades de Ansar Allah afirman que, si este apoyo se cortara, sería difícil para el grupo mantener sus capacidades de gama alta.

«Los hutíes siguen dependiendo del apoyo material iraní para sus armas estratégicas, que incluyen sus misiles de mayor alcance, así como el tipo de misiles utilizados para atacar buques comerciales y activos navales internacionales. Se trata esencialmente de sistemas iraníes que, por lo que sabemos, se han transportado a Yemen desmontados y se han vuelto a montar una vez en el país», declaró Taimur Khan, jefe de operaciones regionales para la región del Golfo en Conflict Armament Research, una organización independiente que rastrea los flujos mundiales de armas. «Hay un movimiento hacia la ‘indigenización’ de la producción de algunos sistemas, principalmente drones. Si Irán dejara de apoyarles de la noche a la mañana, tendrían un gran problema».

Ansar Allah ha restado importancia al apoyo iraní o de otros países, afirmando que su armamento, incluidos los misiles balísticos e hipersónicos, se produce y fabrica ahora localmente dentro de Yemen. «Ninguna nación que luche una guerra continua de ocho años con la coalición saudí, más de un año y medio contra la coalición estadounidense-británica y que lleve a cabo operaciones de apoyo dentro de la Palestina ocupada podría depender de suministros de armas extranjeras», ha declarado el coronel Shamsan. «Bajo el asedio en curso, esto es imposible, ilógico e irracional, dada la intensidad de los medios ofensivos utilizados en los ataques y en las operaciones de apoyo contra el enemigo sionista en Palestina».

En medio de la aparente distensión con Estados Unidos, Ansar Allah ha prometido proseguir sus ataques contra la navegación vinculada a Israel y lo que denomina un «bloqueo aéreo» contra los aeropuertos israelíes, hasta que se levante el asedio a la Franja de Gaza. La confrontación con Israel se ha convertido en uno de los principales focos de atención de los esfuerzos militares del grupo, que ha prometido mantenerse desafiante incluso después de que importantes ataques aéreos israelíes golpearan Yemen esta semana. «Seguiremos prohibiendo la navegación israelí en los mares Rojo y Arábigo, y prohibiendo el tráfico aéreo en el aeropuerto de Lod», decía el miércoles un comunicado atribuido al portavoz de Ansar Alá, Yahya Saree. «Nuestras operaciones continuarán hasta que cese la agresión contra Gaza y se levante el bloqueo».

Foto de portada: Los servicios de seguridad israelíes inspeccionan un cráter cerca de una carretera a las afueras del aeropuerto Ben Gurion de Israel después de que un misil lanzado desde Yemen impactara cerca del principal aeropuerto internacional de Israel el 4 de mayo de 2025. (Jack Guez/AFP vía Getty Images)

Voces del Mundo

Un comentario sobre “Motivos que han hecho que Trump se sorprenda de la «valentía» de los hutíes

Deja un comentario