MEE Staff, 24 octubre 2025
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Las facciones palestinas se reunieron el viernes en El Cairo para sentar las bases de un «diálogo nacional» que abordará la gobernanza y el futuro de Gaza como parte de un Estado palestino, según indicó un comunicado conjunto emitido el viernes.
«Acordamos seguir trabajando juntos para unificar nuestras visiones y posiciones con el fin de hacer frente a los retos que afronta la causa palestina, incluida la convocatoria de una reunión urgente de todas las fuerzas y facciones palestinas para acordar una estrategia nacional y activar la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), única representante legítima del pueblo palestino», afirmaron las facciones palestinas tras la reunión.
Hamas estuvo representada en la reunión de El Cairo, pero no está claro qué otras facciones palestinas estuvieron presentes.
157 de los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas reconocen ahora a Palestina, incluida la mayoría de los países del G7.
Aunque la actual Administración estadounidense parece haber descartado en gran medida esa posibilidad, las últimas encuestas han revelado por primera vez que el 41% de los votantes republicanos quiere que Estados Unidos proclame la condición de Estado de Palestina. Esa cifra se duplica entre los demócratas.
A tal efecto, las facciones acordaron que sólo «tecnócratas» palestinos independientes de Gaza deberían formar un comité temporal para gestionar la vida cotidiana y proporcionar servicios básicos, y que están dispuestos a ceder el poder a ese grupo.
«Recalcamos que la fase actual requiere una posición nacional unificada y una visión política nacional basada en la unidad de voz y destino, y el rechazo de todas las formas de anexión y desplazamiento en la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén», afirma el comunicado.
Las facciones instaron a poner fin a «todas las formas de tortura y violaciones contra los presos en las cárceles israelíes» y a «la necesidad de tomar todas las medidas necesarias para mantener la seguridad y la estabilidad en toda la Franja de Gaza».
No se mencionó el desarme, una cuestión espinosa que es poco probable que se materialice en su forma absoluta, tal y como han exigido Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, las facciones sí pidieron que una fuerza de la ONU supervisara el alto el fuego.
Trump y la ONU
Middle East Eye ha informado de que Egipto, tanto en público como en privado, presionó para conseguir un mandato de la ONU.
El propio Rubio dijo esta semana que Estados Unidos consideraría «acudir a la ONU y obtener el mandato internacional para crear las fuerzas internacionales de seguridad y defensa».
Tal medida estaría cargada de ironía, dada la hostilidad de la Administración Trump hacia la institución, en particular en lo que respecta al conflicto entre Israel y Palestina y la guerra en Gaza.
Durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU en septiembre, Trump se burló de la organización, afirmando que utilizaba «palabras vacías» que «no resuelven la guerra». Cuando una escalera mecánica que llevaba a Trump a la sala de la Asamblea General dejó de funcionar, el presidente estadounidense acusó al organismo de «sabotaje» y su administración amenazó con investigar el fallo mecánico.
A principios de este año, la administración Trump impuso sanciones a la relatora especial de la ONU para Israel y Palestina, Francesca Albanese. Rubio acusó a la relatora de la ONU de «desprecio abierto» hacia Estados Unidos, Israel y «Occidente».
La administración Trump también suspendió la financiación a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos y se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
En Gaza, Estados Unidos colaboró con Israel para impulsar que la ampliamente desacreditada Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) se hiciera cargo de la distribución de la ayuda en Gaza. Los mercenarios estadounidenses que trabajan en los centros de ayuda de la GHF han sido acusados de atacar a palestinos hambrientos. Al menos 2.000 personas fueron asesinadas mientras buscaban ayuda.
El viernes, la administración Trump nombró a un exdiplomático de alto rango en Yemen e Iraq para dirigir el centro en el sur de Israel que supervisará la aplicación del alto el fuego en Gaza.
«El embajador Steven Fagin será el responsable civil del Centro de Coordinación Civil-Militar, que apoya la aplicación del Plan de Paz de 20 puntos del presidente para Gaza», afirmó el Departamento de Estado.
Fagin ha sido embajador de Estados Unidos en Yemen desde mayo de 2022 y, anteriormente, fue jefe adjunto de misión en la embajada de Estados Unidos en Bagdad. También fue el funcionario principal del Consulado General de Estados Unidos en Erbil y director de la Oficina de Asuntos Iraníes del Departamento de Estado durante la transición de la administración Obama a la de Trump.
El secretario de Estado Marco Rubio, ahora el tercer funcionario de alto nivel de EE. UU. en visitar Israel en 10 días, estuvo en Kiryat Gat el viernes para recorrer las instalaciones. El Centro de Coordinación Civil-Militar, como se le ha denominado, cuenta con presencia de al menos seis países, entre ellos Europa occidental, Canadá y Jordania, según informó el Times of Israel.
«Habrá altibajos y giros inesperados», advirtió Rubio sobre la puesta en marcha del plan de Trump. «Pero creo que tenemos muchas razones para ser optimistas sobre los progresos que se están realizando».
Foto de portada: El secretario de Estado Marco Rubio habla con el general de brigada israelí Yaakov Dolf durante su visita al Centro de Coordinación Civil-Militar en el sur de Israel, el 24 de octubre de 2025. (Fadel Senna/Reuters)