Los niños amputados de Gaza utilizan prótesis improvisadas debido a las restricciones de Israel en el suministro de material sanitario

Abdel Qader Sabbah y Sharif Abdel Kouddous, Drop Site News, 25 noviembre 2025

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Abdel Qader Sabbah es periodista y camarógrafo en el norte de Gaza.

Sharif Abdel Kouddous es un periodista independiente de prensa y televisión que reside entre Nueva York y El Cairo. Ha informado desde todo el mundo árabe, incluidos Egipto, Palestina, Siria, Libia, Yemen, Iraq, Bahréin y Argelia, así como desde todo Estados Unidos y otros espacios internacionales. Ha recibido un premio George Polk por su investigación sobre el asesinato de la periodista palestina Shirin Abu Akleh, un premio Emmy por su cobertura de la prohibición de viajar a musulmanes por parte de la administración Trump y un premio Izzy por su cobertura de la revolución egipcia de 2011.

Deir Al-Balah, Franja de Gaza:

Rateb Abu Qleiq, de diez años, estaba sentado en una silla oxidada frente a su tienda de campaña en Deir al-Balah. Mientras hablaba, balanceaba inconscientemente su pierna derecha, amputada justo por debajo de la rodilla, hacia adelante y hacia atrás, trazando un pequeño arco en el aire con el muñón. En su regazo acunaba una prótesis improvisada, nada más que un trozo de tubería de plástico para aguas residuales provista de una funda naranja sujeta con un trozo de cuerda.

«He perdido la pierna», le dijo Rateb a Drop Site. «Esta tubería no sustituye a mi pierna».

Rateb resultó gravemente herido en un ataque aéreo israelí sobre Jan Yunis a principios de este año, en el que murieron su madre y su hermano. Su pierna derecha quedó destrozada y fue preciso amputársela. Desde el ataque, se ha sometido a cinco operaciones en el abdomen.

«Me sentía triste porque ya no era como los demás niños debido a la amputación de mi pierna. No sé cómo jugar con ellos. Ojalá tuviera la pierna para poder jugar con mis amigos», dijo.

Desesperado por volver a moverse, Rateb y su primo fabricaron la prótesis con un tubo de plástico para alcantarillado que encontró en la calle. «No quiero rendirme, y mi determinación es fuerte. Sueño con tener una prótesis de verdad», dijo Rateb. «Si no me hubieran cortado la pierna, lo primero que haría sería ir al campo a jugar al fútbol. Quiero volver a casa y tener a mi madre, a mi padre y mi pierna conmigo».

«Cuando se la puso por primera vez, estaba tan feliz, como si fuera su pierna real, que caminaba con ella. Pero, pobrecito, como estaba hecha de plástico, le empezó a doler la pierna. Al fin y al cabo, no es más que una tubería de desagüe», explicó Mohammed Abu Qleiq, tío de Rateb, a Drop Site. «No sustituye a una prótesis real y no compensa la pérdida de su pierna. Pero era lo único que teníamos».

«Rateb lo ha perdido todo. Es el único superviviente de su familia, sólo le quedan una hermana y un hermano. Rateb perdió a su madre, perdió a su hermano y su padre está fuera de Gaza, por lo que ya ni siquiera lo ve», añadió Abu Qleiq. «También se ve privado de las alegrías más sencillas de la vida, como jugar y estar a sus amigos».

Además de los casi 70.000 palestinos asesinados confirmados en Gaza en los últimos dos años, la guerra genocida de Israel ha causado más de 170.000 heridos, según el Ministerio de Salud de Gaza. Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que casi una cuarta parte de esas lesiones pueden cambiarles la vida, ya que afectan a más de 41.000 personas, es decir, casi el 2% de la población de Gaza. Hasta una cuarta parte de ellas son niños. En agosto, mientras el ataque militar israelí continuaba con toda su fuerza, la ONU dijo que una media de diez niños perdían una o ambas piernas cada día.

En septiembre, el Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad informó de que al menos 21.000 niños palestinos habían quedado discapacitados en Gaza desde octubre de 2023. A principios de este mes, el Ministerio de Salud anunció que se habían registrado más de 6.000 casos de amputación, de los cuales el 25% correspondían a niños, lo que convierte a Gaza en el lugar con el mayor número de niños amputados per cápita del mundo.

«Estas cifras reflejan el profundo sufrimiento humano que padecen miles de personas heridas y sus familias, y ponen de relieve la urgente necesidad de servicios de rehabilitación y apoyo psicosocial, especialmente para los niños que se enfrentan a discapacidades permanentes a una edad temprana», afirmó el Ministerio de Salud en un comunicado.

Según el informe de la OMS, las lesiones por explosión siguen siendo el tipo de lesión más común, y las amputaciones, las quemaduras, las lesiones de la médula espinal y los traumatismos craneoencefálicos son los que más necesitan rehabilitación.

Sin embargo, los servicios de rehabilitación en Gaza, al igual que el sistema sanitario en su conjunto, se encuentran sometidos a una enorme presión. Antes de la guerra, el Hospital Hamad de Rehabilitación y Prótesis de la ciudad de Gaza, financiado por el Fondo de Desarrollo de Qatar, era el único hospital especializado en prótesis y rehabilitación en la Franja de Gaza. En octubre de 2023, al comienzo de la guerra, el hospital sufrió graves daños por los bombardeos y ataques aéreos israelíes, y finalmente se vio obligado a cerrar al mes siguiente tras repetidos ataques en la zona. El hospital fue alcanzado varias veces más en los meses siguientes.

Tras el llamado «alto el fuego» que entró en vigor el 10 de octubre, el hospital Hamad abrió una sucursal en Al-Zuwaida, en el centro de Gaza. Sus salas están llenas de palestinos que se someten a rehabilitación y tratamiento, en su mayoría por amputaciones de extremidades. En una de las salas, un niño practicaba a caminar con una pierna protésica, primero sobre una superficie plana y luego sobre otra irregular hecha de espuma. Gran parte de Gaza ha quedado reducida a escombros, sin aceras ni calles, y mucho menos rampas o accesos para personas con discapacidad.

«El departamento de prótesis está trabajando duro para proporcionar los mejores servicios a estos casos de amputación. Aproximadamente 100 casos se han beneficiado de la recepción de prótesis», declaró Ahmed Jamal Al-Absi, jefe del departamento de prótesis del Hospital Hamad, a Drop Site.

Aunque el centro se especializa en el moldeado y la creación de prótesis, se ha quedado sin materias primas debido a que Israel sigue restringiendo fuertemente los suministros médicos a Gaza, en violación del acuerdo de alto el fuego. «Los materiales se están agotando después de colocar unas 100 prótesis», dijo Al-Absi. «Ahora nos encontramos en una situación en la que no hay prótesis disponibles. Desde 2023, no han entrado materiales para prótesis en el almacén. Estamos haciendo todo lo posible, junto con organizaciones internacionales y nuestras instituciones asociadas, para coordinar la entrada de estos materiales debido al cierre de los pasos fronterizos».

«Ya se han registrado algunos casos para viajar al extranjero, ya que hay heridas complejas que requieren cirugía en el extranjero y el suministro de prótesis. Y con un número tan elevado de afectados, no podemos atenderlos a todos en el Hospital Hamad», añadió.

Gaza contaba en su día con unos 1.300 fisioterapeutas y 400 terapeutas ocupacionales, pero decenas de ellos han muerto en los ataques israelíes y muchos más han resultado heridos o desplazados. «El conflicto ha devastado la plantilla dedicada a la rehabilitación», afirmó la OMS. «A pesar del gran número de amputaciones, Gaza solo cuenta con ocho protésicos para fabricar y ajustar prótesis».

Los pocos palestinos que han conseguido recibir prótesis y rehabilitación se consideran afortunados. Ahmad Murad Ashur, de cinco años, resultó herido en un ataque israelí en abril de 2025 mientras caminaba por la calle. La lesión en su pierna izquierda le llevó a una primera amputación por debajo de la rodilla, aunque las complicaciones provocaron una segunda amputación más arriba, en la articulación. Meses más tarde, finalmente pudo recibir una prótesis de pierna en el hospital Hamad.

Ahmad Murad Ashur, de 5 años, sufrió la amputación de la pierna izquierda por debajo de la rodilla tras resultar herido en un ataque aéreo israelí en abril de 2025. Le colocaron una prótesis en el hospital Hamad de Al-Zuwaida. Noviembre de 2025. (Captura de pantalla del vídeo de Abdel Qader Sabbah).

«Llevamos mucho tiempo llevándolo a hospitales. Hemos tenido muchas dificultades», explicó su padre, Abu Ahmad, a Drop Site. «Solicitamos que lo trasladaran al extranjero y ya teníamos la derivación lista, para poder continuar con su tratamiento. Él y su hermano, que también resultó herido, necesitan más atención médica. Vinimos al hospital y le colocaron una prótesis en la pierna… Gracias a Dios por todo».

«Nos costó mucho conseguirle una prótesis», continuó Abu Ahmad. «Veo muchos, muchos casos en Gaza. Los veo cuando camino por la calle. El caso de mi hijo es una cosa, pero hay niños sin piernas, sin brazos. Todo esto está sucediendo en nuestro país».

En la página original del artículo, en Drop Site News, pueden verse estos tres vídeos cortesía de Abdel Qader Sabah:

Rateb Abu Qleiq, de 10 años, fabricó una prótesis improvisada con un tubo de plástico para alcantarillado después de que le amputaran la pierna derecha tras un ataque aéreo israelí. Deir al-Balah. Noviembre de 2025.

Los pacientes reciben tratamiento en el Hospital Hamad de Rehabilitación y Prótesis de Al-Zuwaida. Noviembre de 2025.

El Hospital Hamad de Al-Zuwaida moldea y fabrica prótesis con recursos limitados. Noviembre de 2025.

(Jawa Ahmad, investigador de temas de Oriente Medio para Drop Site News, ha contribuido a la elaboración de este reportaje. Sami Vanderlip ha editado los vídeos).

Foto de portada: Rateb Abu Qleiq, de 10 años, camina con una prótesis improvisada con la ayuda de dos amigos en Deir al-Balah. Noviembre de 2025. (Captura de pantalla del vídeo cortesía de Abdel Qader Sabbah).

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