La élite del narcotráfico se dispone a gobernar Venezuela (con Maureen Tkacik

Chris Hedges, The Chris Hedges Report, 8 enero 2025

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Chris Hedges es un escritor y periodista que ganó el Premio Pulitzer en 2002. Fue corresponsal en el extranjero durante quince años para The New York Times.

Introducción

La historia, tal y como se entiende en la mayoría de los países occidentales, omite a menudo capítulos importantes que dejan lagunas críticas en el relato de cómo surgieron los países modernos. En la América Latina del siglo XX, se reconocen los episodios de guerrilla y juntas militares, junto con las representaciones de la guerra contra las drogas, que suelen aparecer en la cultura popular.

Sin embargo, lo que se omite es la participación clandestina de las agencias de inteligencia estadounidenses, incluidas la CIA y la DEA, y cómo sus operaciones antidroga estaban íntimamente ligadas a las brigadas anticomunistas latinoamericanas financiadas por el capital occidental durante la Guerra Fría, y la brutal liquidación de la izquierda que estos narcoterroristas solían llevar a cabo.

Maureen Tkacik, editora de investigaciones de The American Prospect, se une al presentador Chris Hedges en este episodio de The Chris Hedges Report para relatar algunos de estos capítulos ausentes, incluidos los relacionados con el actual secretario de Estado y asesor de seguridad nacional en funciones, Marco Rubio.

En su artículo «The Narco-Terrorist Elite», Tkacik profundiza en los vínculos personales de Rubio con el narcotráfico en el siglo XX, así como en la forma en que esta historia influye en su propia política, que intenta utilizar cínicamente el narcotráfico como medio para alcanzar los objetivos extrajudiciales de la administración Trump.

Hedges afirma: «Cuando Marco Rubio difama la eficacia de la interdicción y otros enfoques tradicionales de aplicación de la ley para mitigar el narcotráfico en favor de las operaciones militares, como lo hizo en un discurso reciente sobre los bombardeos de lanchas rápidas de Trump, está contradiciendo todas las evaluaciones empíricas existentes sobre la eficacia de la guerra contra las drogas».

Transcripción de la entrevista (por Diego Torres):

Chris Hedges:

El presidente venezolano Nicolás Maduro está detenido en una cárcel de Brooklyn acusado de contrabando de cocaína a Estados Unidos. Sin embargo, incluso la Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) estima que menos del 10% de los envíos de cocaína a Estados Unidos pasan por Venezuela. La gran mayoría de los envíos de cocaína se originan en Colombia y se transportan a través de la ruta del Pacífico y México. A esto se suma que la mayoría de las muertes por sobredosis en Estados Unidos se deben al fentanilo. Y el fentanilo no procede de Venezuela.

No faltan líderes latinoamericanos y jefes militares muy involucrados en el tráfico de drogas, pero se consideran aliados cercanos de Estados Unidos. Uno de ellos, el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, fue indultado por Donald Trump el mes pasado, después de haber sido condenado a 45 años de prisión por conspirar para distribuir más de 400 toneladas de cocaína en Estados Unidos, una condena que se justificó con pruebas mucho más sólidas que las que respaldan los cargos presentados contra Maduro.

El secretario de Estado Marco Rubio, que también es asesor de seguridad nacional de Trump, proviene de la comunidad cubana exiliada de derechas en Miami, y durante décadas se ha dedicado al tráfico de drogas y a una guerra sucia contra aquellos a quienes condena, como Maduro, de ser comunistas.

La periodista de investigación Maureen Tkacik, de The Prospect, en su artículo «The Narco-Terrorist Elite», analiza los estrechos vínculos que estos cubanos anticomunistas, incluido el círculo íntimo de Rubio, tienen con el tráfico de drogas y su apoyo incondicional a líderes latinoamericanos como el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien, dueño de un negocio familiar de frutas, está acusado de traficar con 700 kilos de cocaína.

Para hablar de este largo nexo entre el tráfico de drogas en América Latina y el movimiento anticomunista cubano, me acompaña Maureen Tkacik. Su artículo es excelente, así que vamos a repasarlo. Quiero empezar por cómo lo introduces. Hablas de Marco Rubio cuando era adolescente y trabajaba para su cuñado Orlando Cicilia. Explícanos esto.

Maureen Tkacik:

Marco Rubio tiene una hermana bastante mayor que él, quizá 10, 8 o 10 años mayor, y se casó bastante joven. Conoció a un hombre llamado Orlando en el instituto. Él había llegado a Miami a principios de los 70, creo que en 1972. Se enamoraron. Su familia se mudó a Las Vegas en 1979.

No estoy segura, creo que hubo una huelga y pensó en conseguir mejores oportunidades. Trabajaba como camarero y pensó que habría mejores oportunidades en el negocio de restauración en Las Vegas. Así que se van a Las Vegas, pero su hermana no quiere ir y se queda en Miami con Orlando, y muchos de sus recuerdos más felices de la infancia son los momentos en que volvían a Miami por Navidad, cuando iban a casa y Orlando les preparaba una gran comida cubana casera, para la que despiezaba un cerdo entero. Y le montó una bicicleta a Marco Rubio en Navidad cuando tenía ocho años. Es precisamente este tipo de figura maravillosa en la vida de Marco Rubio cuando finalmente deciden volver a…

Chris Hedges:

Permíteme interrumpir, esto es según las memorias de Marco Rubio, ¿verdad? Esta es su versión.

Maureen Tkacik:

Sí, esto es según las memorias de Marco Rubio y también hay biografías. Hay una biografía sobre él escrita por el reportero del Washington Post, Manuel Roig-Franzia. Así que esta es, en cierto modo, sí, esta es su versión de su vida.

Orlando Cecilia empieza a trabajar en una tienda de mascotas en 1983 y tiene a Marco, al pequeño Marco, haciendo algunos trabajos ocasionales, construyendo jaulas y cuidando de sus perros, trabajos relacionados con las mascotas. Y Marco Rubio gana suficiente dinero para ir a ver todos los partidos en casa de los Miami Dolphins en, ya sabes, la temporada de 1985, creo, quizá fuera la temporada 1984-1985, tengo que asegurarme.

Pero en 1987, Cicilia es encarcelado. Es uno de los 11 individuos acusados en la Operación Jirafa o algo así, en referencia a una tienda de mascotas. En realidad, era una tapadera para una organización de tráfico de cocaína y marihuana que, quién lo diría, llevaba operando desde 1976 y fue acusada de traficar con drogas por valor de al menos 79 millones de dólares, y de que utilizaban claves para hablar sobre las drogas en las comunicaciones telefónicas.

Básicamente, la idea era que la tienda de mascotas era una tapadera para una organización de tráfico de cocaína. En la actualidad, el hijo del líder de esta operación ha protagonizado un programa muy popular llamado «Tiger King». Y ahora afirma que sólo vendía cocaína para financiar su afición por los animales, porque le encantan los animales exóticos. Pero en realidad traficaba con una cantidad enorme de drogas.

Y esta es una historia conocida. No es que yo haya revelado la noticia de que el cuñado de Marco Rubio era narcotraficante. Esto se sabe desde 2011. La noticia la dio a conocer Univision. De alguna manera, no llegó a ser de dominio público. Yo pensaba que sí, pero mucha gente se ha quedado sorprendida al saber esto.

Pensé que, si investigaba un poco sobre una organización de tráfico de drogas de este tipo, seguramente nos daría alguna pista sobre el entorno del tráfico de drogas cubano en Miami en los años 80, y en cómo encaja eso en el panorama geopolítico más amplio de aquí, ¿no?

¿Y qué descubrí? Lo que no me di cuenta hasta que empecé a desentrañar el asunto es que el tráfico de cocaína, y el tráfico de drogas en general, en Estados Unidos entre finales de los años 60, como mínimo, y finales de los 80, estaba totalmente dominado por los veteranos de bahía de Cochinos, veteranos de ese supuesto desastre masivo de la historia estadounidense, esa especie de cagada que [inaudible] hace años, que sigue viva. Era una red con mucho éxito.

Todos esos veteranos, y creo que había 1.500 veteranos de la invasión de Bahía de Cochinos, tenían un cierto nivel de importancia y respeto en la comunidad.

Y un porcentaje enorme de ellos se dedicó al tráfico de drogas a finales de los años 60. Encontré una historia que había sido totalmente olvidada de principios de los años 60, creo que de 1964, en la que una mujer cubana acude a la CIA y dice: Escuchen, he recibido una carta anónima, creo que mi marido ha estado en un campo de entrenamiento de Manuel Artime, que era un médico que dirigía la Brigada 5206 de Bahía de Cochinos o el MRR [Movimiento de Recuperación Revolucionaria], había varios nombres para el grupo que lanzó el ataque.

Manuel Artime era una especie de líder carismático de este grupo. También era muy controvertido. Y esta mujer dice: Escuchen, mi marido ha desaparecido, no sé nada de él. Artime lo reclutó para ir a Nicaragua a entrenarse para invadir Cuba y derrocar a Castro.

Me dijeron que lo habían matado. Y, efectivamente, lo que descubrieron es que así había sido, que se trataba de un trabajo interno y que lo habían matado porque se quejaba de que Artime no estaba entrenando a nadie para llevar a cabo invasiones ni derrocar a Castro, sino que los estaba entrenando para el contrabando.

En aquel momento, se trataba de whisky y ropa, no de narcóticos, que era de lo que se les acusaba de hacer contrabando. Pero muy pronto, en 1971, se produce una redada antidroga masiva, 150 narcotraficantes, los 150 narcotraficantes más importantes de Estados Unidos, son detenidos en un solo día. Y, ¿qué crees?, pues quizá el 70% de ellos eran veteranos de bahía de Cochinos.

Y uno de los veteranos de bahía de Cochinos involucrados en el tráfico de cocaína, en el mundo del narcotráfico, que no fue arrestado ese día era un tipo llamado Guillermo Tabraue. Probablemente lo esté pronunciando mal, pero Tabraue probablemente ya era un delincuente antes de la revolución. Encontré un viejo recorte de prensa en el que aparecía arrestado por robo de automóviles, como parte de una banda dedicada al robo de automóviles en La Habana en 1959.

Dirigía una joyería muy popular en la que vendían joyas robadas. La joyería era famosa por ofrecer a los policías y jueces precios muy, muy buenos en gemelos de oro y relojes Rolex. Era una joyería muy popular. En algún momento, se inscribió como informante de la DEA/CIA.

Y como la DEA acababa de crearse, se dieron cuenta de que, mierda, todos estos veteranos de la bahía de Cochinos afiliados a la CIA están ahora en el negocio del tráfico de cocaína y heroína, así que más vale que averigüemos qué están tramando. Y alguien de la CIA va y dice: «Yo me encargo de esto. Crearé una pequeña agencia dentro de esta nueva DEA y me aseguraré de que sepamos todo lo que están haciendo los veteranos de bahía de Cochinos en el mundo del tráfico de drogas».

Así que Tabraue se inscribe como informante de este tipo. Y al mismo tiempo, se mete en el tráfico de marihuana y, poco después, también de cocaína a través de la joyería, y también tiene una clínica de abortos sin licencia. Tiene varios negocios diferentes… y luego su hijo se une y abre la tienda de mascotas. Y esta es la empresa, y está relacionada con una increíble red de organizaciones de tráfico dirigidas por veteranos de bahía de Cochinos.

Más tarde, hay más gente relacionada con esto; Artime tiene un protegido que es un genio de la contabilidad al que entrena en esto… y crea una especie de universidad de lavado de dinero donde entrena a este chico en habitaciones de hotel, y el chico no sabe los nombres de sus instructores ni nada, pero este tipo se convierte en el contable principal del cartel de Medellín. Así que es un elenco de personajes increíble.

Poco después, la CIA está siempre escribiendo memorandos sobre cómo hay que deshacerse de estos tipos. Pero en lo que realmente se convirtieron fue en una especie de policía secreta del Estado profundo de América Latina. Uno de estos personajes es un tipo llamado Félix Rodríguez. Creo que ha seguido siendo un activo de la CIA. Quiero decir, él también sigue vivo, lo cual es significativo, porque muchos de estos tipos han sido asesinados.

Y Félix Rodríguez es un personaje realmente rico y prolífico en la historia de América Latina…

Chris Hedges:

Permite que te interrumpa, ya que lo conocí durante la guerra en El Salvador. Iba disfrazado de capitán boliviano cuando capturaron al Che Guevara, estuvo allí para la ejecución del Che y solía mostrarnos su reloj de pulsera y decirnos que se lo había quitado al cuerpo del Che Guevara.

Y esto fue durante todo el asunto Irán-Contra, en el que entraremos más adelante, pero quiero detenerme y volver a Rubio. Escribes que los índices de aprobación de Rubio son los más altos del Partido Republicano, pero añades: «A pesar de ser el artífice de la que posiblemente sea la política más cínica de Trump, su plan es nombrar a los jefes de los cárteles de la droga y a sus compinches al frente de los gobiernos de todos los países latinoamericanos con el pretexto de luchar contra los cárteles de la droga».

Y entonces continúas escribiendo:

«En septiembre, Rubio elogió al presidente ecuatoriano Daniel Noboa, que lidera un país cuya tasa de homicidios se ha multiplicado por ocho desde 2016, como un «socio increíblemente dispuesto» que «ha hecho más en los últimos dos años en la lucha contra estos narcoterroristas y estas amenazas a la seguridad y la estabilidad de Ecuador que cualquier otra administración anterior». Apenas cinco meses antes, una investigación condenatoria reveló que la empresa frutícola de la familia Noboa había traficado con 700 kilos de cocaína a Europa en cajas de plátanos entre 2020 y 2022. Rubio ha promovido incansablemente la causa del narcotraficante condenado (por desgracia, recién indultado) Juan Orlando Hernández. En 2018, Rubio elogió personal y públicamente a Hernández, entonces presidente de Honduras, por combatir a los narcotraficantes (y apoyar a Israel), sólo siete meses antes de que su hermano fuera acusado de traficar con 158 toneladas de cocaína en contenedores con las siglas «TH», de Tony Hernández.

Rubio ha elogiado los esfuerzos de la lucha contra la delincuencia de los jóvenes líderes salvadoreño y argentino Nayib Bukele y Javier Milei, a pesar de la alianza documentada del primero con la MS-13 y los diversos escándalos de tráfico de cocaína en Miami que envolvieron a su partido político libertario el otoño pasado, así como la devoción servil de ambos líderes por el único método favorito de los cárteles de la droga para blanquear dinero. Rubio ha sido uno de los mayores partidarios en Washington del recién elegido presidente chileno José Antonio Kast, hijo de un auténtico criminal de guerra nazi que ha dedicado toda su carrera política a ensalzar, encubrir y prometer la restauración del brutal régimen de Augusto Pinochet, quien ordenó personalmente al ejército chileno construir un laboratorio de cocaína, consolidó el tráfico de drogas dentro de su aterradora policía secreta y luego supuestamente «desapareció» a conspiradores clave como Eugenio Berríos, químico de su policía secreta.

Y durante al menos una década, Rubio ha elogiado, elaborado estrategias y condenado con dureza las múltiples investigaciones penales contra el expresidente colombiano Álvaro Uribe, a quien algunos describen como una especie de figura kissingeriana para el exsenador de Florida.

Quería leer esto porque Rubio, durante años y años, ha pedido el derrocamiento de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y ha establecido alianzas con diversas figuras que la DEA y otras agencias han investigado y descubierto que son grandes narcotraficantes.

Maureen Tkacik:

Efectivamente. Y, de nuevo, esta no es mi área de especialización y llego a escribir sobre América Latina de una manera muy indirecta. Pero cuando examinas las pruebas, es impactante. A ti no te impacta, porque tú cubriste el tema de la Contra. Pero yo crecí pensando, inicialmente, que la participación de la CIA en el tráfico de cocaína era una especie de teoría conspirativa.

Luego investigué un poco y me di cuenta de que no, que la CIA sí traficaba con cocaína. Eso ocurrió, hay varias excusas y razones para ello, pero no es que la CIA y sus activos inventaran el tráfico de cocaína, sino que realmente hay que estar afiliado a los servicios de inteligencia para poder participar en este juego.

Y la derecha en América Latina es increíblemente cínica. Te deja atónita. Pero los principales narcotraficantes son unos fascistas de derechas, justo el tipo de personas que uno esperaría que estuvieran involucradas en una industria tan depredadora y destructiva como la de los narcóticos. Ahí los tienes. Y todo lo que realmente me sorprende, y entiendo que, para hacer negocios en América Latina, para ser político en América Latina, tienes que lidiar con el hecho de que esta es una de tus industrias. Son los poderosos de tu región y tienes que lidiar con ellos. No puedes fingir que no existen y no puedes acabar con todos ellos. Son más poderosos de lo que tú jamás serás. Pero el cinismo es impactante, y también es algo que, debido al recientemente publicado The Fort Bragg Cartel, en el que…

Chris Hedges:

Ese es el libro de Seth Harp, al que entrevisté, el libro es increíble. Sí, puedes explicarlo un poco.

Maureen Tkacik:

En ese libro, que no trata sobre América Latina, sino sobre Afganistán, él profundiza y expresa la misma sensación de asombro que sintió al descubrir que todo lo que habíamos dicho, todo lo que habíamos oído sobre el tráfico de heroína por parte de los talibanes era lo contrario de la realidad.

Los talibanes habían tomado medidas drásticas contra esa industria porque no era popular por las razones de que hay industrias destructivas y los narcóticos adictivos son probablemente los más destructivos y no son populares entre nadie.

Pero los talibanes habían logrado erradicar esa industria en Afganistán, luego llegamos nosotros, derrocamos a los talibanes y, ¿qué crees?, pues las amapolas volvieron como nunca antes.

Chris Hedges:

Hamid Karzai, que era nuestro títere, y su hermano controlaban el 90% del tráfico de heroína. Y lo que Seth documenta en su libro es cómo la Fuerza Delta y otras unidades de élite regresaron, básicamente, y comenzaron a traficar, podían enviar las drogas fácilmente y comenzaron a traficar con drogas por toda la costa este.

Maureen Tkacik:

Y también documenta este esfuerzo realmente sistemático de la DEA por suprimir las pruebas de que esto está sucediendo. Así que dicen: «Oigan, miren, hemos analizado la heroína y no hay absolutamente ninguna heroína procedente de Afganistán que esté entrando en Estados Unidos. Toda procede de México o de aquí». Y ese tipo de esfuerzos que se hacen para ocultar y distorsionar lo que está sucediendo realmente, y que todo el mundo conoce, es bastante sorprendente.

Y en los primeros tiempos de la DEA, la agencia tenía, creo, no estoy segura, pero parece que la agencia tenía mucha más gente trabajando para ella que entendía que su relación con la CIA iba a ser conflictiva y que, para erradicar realmente las drogas, iban a tener que enfrentarse a personas muy poderosas dentro de su propio gobierno.

Era algo que se daba por sentado. Creo que ahora la DEA está totalmente involucrada. Pero sentí algo similar… Ahora su propaganda nos dice algo así como que «Maduro es un asesino terrible y despiadado». Mucha gente te dirá esto con toda la convicción del mundo, pero nunca saben realmente de dónde ha salido todo eso.

Y en este caso, ocurrió lo mismo. Acusamos a los talibanes de ser narcotraficantes. Y éramos nosotros los narcotraficantes. Y tan pronto como los talibanes toman el poder, se deshacen de los narcotraficantes, y por eso los odiamos. Y por eso ellos nos odian a nosotros.

Chris Hedges:

Bueno, también ocupamos su país durante 20 años. Quiero que hablemos ahora del Irán-Contra, que cubrí, porque fue durante la administración de Ronald Reagan, y Reagan tenía problemas para que le aprobaran los fondos. El Congreso se mostraba más hostil. Ahora es completamente sumiso, por supuesto.

Establecieron todo este sistema de tráfico de drogas para financiar a la Contra. Edén Pastora, que era un líder renegado de la Contra que operaba desde el norte de Costa Rica, y al que yo también conocía, estaba muy involucrado en esto, al igual que Félix Rodríguez, que utilizaba el seudónimo de Max Gómez. Pero hablemos de eso, porque es un momento importante en el que, en esencia, se va creando toda esa infraestructura que continúa en el momento presente.

Maureen Tkacik:

Claro, sólo quiero decir que la infraestructura era anterior a la Contra. Una de las razones por las que estos señores han sido tan resistentes en nuestro Estado profundo es porque se financiaban a sí mismos, autofinanciaban sus operaciones. Así que se crea el Comité Church, la CIA soporta todos estos escándalos en la década de 1970. Si quieres llevar a cabo operaciones encubiertas, ¿a quién vas a llamar?

Eso sucedió muy pronto.  Artime se vio envuelto en todos estos escándalos. Estaba la mujer cuyo marido había sido asesinado, una mujer que quizá era un poco prostituta y que había sido amante de Fulgencio Batista y de otros grandes dictadores, y también había posado para pornografía, pornografía lésbica.

Lo envían a Nicaragua y él establece allí una base. Este es el comienzo de una especie de ejército regional secreto que se dedica al tráfico de cocaína, pero también a entrenar milicias. Y tenemos algo llamado Operación Cóndor, que en realidad resulta ser dos cosas, que tal vez sean lo mismo. Y supuestamente comenzó con Pinochet y los argentinos…

Chris Hedges:

Fueron tres países los que se unieron para luchar contra el comunismo, liderados por Argentina y Chile, ¿verdad? ¿La Operación Cóndor?

Maureen Tkacik:

Sí, esa es la que la mayoría de la gente conoce y que supuestamente se puso en marcha en 1975. Pero estuve hablando con un experto en el tema que me dijo que, en realidad, comenzó con el asesinato del Che Guevara, que se hacía pasar por un coronel boliviano. Pero Félix Rodríguez, ese veterano de bahía de Cochinos y colaborador de la CIA desde hacía mucho tiempo, no sólo se llevó el Rolex de Guevara, sino que, al parecer, presumía de haberle cortado un dedo y habérselo enviado a Fidel Castro.

Me han dicho que esto ocurrió en 1967, que fue una especie de lanzamiento suave de la Operación Cóndor y el comienzo de este tipo de cooperación entre todas las fuerzas de derechas de América Latina. Hay otra Operación Cóndor en México que comenzó a principios de los años 70 y que fue una campaña de represión. Se trataba de un proyecto específico de la DEA y el ejército mexicano para reprimir a los cultivadores de marihuana.

Y esto fue… No sé si eran lo mismo, pero tuvo varios efectos parecidos. Fue una verdadera represión contra los movimientos guerrilleros de izquierda y los responsables sindicales. Resultó muy fácil detenerlos mediante esa campaña para erradicar la marihuana en todo México.

Así que, en conjunto, vemos una enorme cooperación. Gran parte de esa cooperación está orquestada por la CIA. Pinochet, en algún momento, entra en escena y hace algunas cosas que supuestamente la CIA desconoce.

Leí un pasaje interesante sobre cómo la CIA no estaba realmente de acuerdo con la Operación Cóndor. No la apoyaban del todo y estaban muy, muy decididos a asegurarse de que no tuviera su sede en Miami, porque ese habría sido el lugar obvio para establecer la sede de una misión de ese tipo. Pero todos esos tipos financiaban sus operaciones traficando con grandes cantidades de drogas.

Y esto es algo que hay en la izquierda, una especie de sabiduría convencional. Hay un intelectual, Michael Massing, que tiene una beca Genius Grant y ha escrito varios libros sobre la política de drogas. Y su opinión sobre Gary Webb siempre fue que realmente no importaba que la CIA fuera…

Chris Hedges:

Permíteme interrumpirte, para aquellos que no lo sepan, Gary Webb fue el reportero que realmente sacó a la luz la historia, él fue quien reveló el envío de cocaína por parte de la Contra y agentes afiliados a la CIA a ciudades estadounidenses como Oakland. La prensa, la prensa tradicional, trabajó horas extras, incluyendo el New York Times, donde yo trabajaba, para desacreditarlo.

No lo desacreditaron comprobando sus informes o intentando volver a informar sobre lo que él había hecho, sino obteniendo la información de la CIA, y finalmente él se suicidó.

Maureen Tkacik:

Sí y, en retrospectiva, es absolutamente alucinante leer cualquiera de los informes sobre el Irán-Contra o muchas de las fuentes que utilicé en esta historia, que procedían de algunas de las colecciones de archivos desclasificados sobre JFK, ¿verdad? Porque estos tipos también estuvieron profundamente involucrados en ese asesinato y en otros. Puedes buscar a cualquier persona que fuera exiliada cubana en Miami en los años 60 y probablemente verás que tuvieron algún protagonismo.

Probablemente encontrarás información sobre ellos en estos archivos. Pero, en cualquier caso, si miras las pruebas que se conocían a finales de los 80 sobre la implicación de la CIA y la Contra en el tráfico de drogas, todo eso era nada nuevo.

Una cosa que Gary Webb realmente descubrió, una conexión que realmente desveló, fue la conexión entre los traficantes de drogas que realmente popularizaron el crack en… Creo que Rick Ross era el nombre de uno de ellos en 1985, porque cuando el crack llegó, lo cambió todo. Cuando empecé a escribir para los periódicos a mediados y finales de los noventa, el crack seguía afectando a la gente, era la fuente de mucha violencia en las ciudades.

Era una droga que realmente tenía un efecto devastador en ciudades estadounidenses que ya estaban devastadas. Y él estableció la conexión entre la CIA, este suministro masivo de drogas baratas y la desesperación por encontrar nuevos clientes para estas sustancias. Y para hacerlo, tenían que dirigirse a personas que tenían mucho menos dinero que el consumidor medio de cocaína. Y eso es lo que hicieron. Ese suministro es importante.

Existe la idea de que la única forma de combatir realmente la adicción a las drogas y el flagelo de las drogas ilegales es trabajando en la demanda. Y hay algo de verdad en eso. Tiene mucho sentido. Pero el hecho es que nuestro gobierno, nuestras instituciones de poder, están dirigidos por narcotraficantes. Y esa es una de las razones, fíjate en lo que hicieron los Sackler. Fue una epidemia de adicción por el lado de la oferta.

Y permitimos estas cosas por algún motivo, pero las pruebas eran absolutamente abrumadoras de que la CIA, los más altos niveles del aparato de inteligencia estadounidense, estaban profundamente involucrados. E incluso eso, hay un documental que salió recientemente en el que aparecen bastantes agentes de la DEA y otros agentes de inteligencia de la década de 1980 diciendo que el propio Félix Rodríguez, recuerden a ese personaje que asesinó al Che Guevara, un veterano de la bahía de Cochinos…

Chris Hedges:

En realidad, él no asesinó a Guevara. Fue un soldado boliviano quien le disparó, pero él estaba allí. Sólo como pequeño apunte, él estaba allí.

Maureen Tkacik:

Le cortó el dedo una vez muerto.

Chris Hedges:

Bueno, no… Lo asesinaron en el sentido de que ordenaron, determinaron que no había forma de que el Che fuera a… Lo capturaron vivo, por supuesto, iba a vivir, pero él no apretó el gatillo. Consiguieron que un pobre soldado boliviano lo hiciera. Esto es sólo una pequeña nota. Puedes leer el magnífico libro de Jon Lee Anderson sobre el Che.

Maureen Tkacik:

Lo siento. Pero Félix Rodríguez es supuestamente ahora, según esta gente, el tipo que realmente ordenó el asesinato, la tortura y posterior asesinato de un agente de la DEA que se había enfrentado a él y se había convertido en una especie de denunciante llamado Kiki Camarena.

Chris Hedges:

Ese es Kiki Camarena.

Maureen Tkacik:

Sí, y eso es algo de lo que se ha culpado durante mucho tiempo a los cárteles. Ahora alguien ha intentado, creo, demandar al documentalista de Netflix por difamación, pero Félix Rodríguez, que sigue vivito y coleando, recientemente recibió nada menos que a Álvaro Uribe, ex primer ministro colombiano y buen amigo de Marco Rubio, en un evento de reunión en bahía de Cochinos.

Así que Félix Rodríguez sigue siendo una figura destacada en Miami. Tiene mucha sangre en las manos, supuestamente y no supuestamente, según su propio testimonio. Pero este es el tipo de persona que forma parte del entorno de esta banda que dirigía esta organización de tráfico de drogas en la que el cuñado de Marco Rubio había ascendido hasta ocupar, en esencia, el segundo puesto

Otra cosa interesante sobre la biografía de Rubio es que él mismo ha contado que su padre se entrenó a los 18 años, no recuerdo dónde, pero se entrenó en algún campo de entrenamiento en Centroamérica —esto habría sido en los años 40— para una misión que nunca se llevó a cabo para derrocar y posiblemente asesinar a Rafael Trujillo, el dictador de la República Dominicana durante 30 años, que fue una especie de activo de la CIA y luego una especie de espina clavada para la CIA durante muchos años.

Así que no sé, esa es la única pista que tengo de que la propia familia de Rubio estuviera involucrada en algo de esto. Su familia llegó a Miami antes de la revolución, huyendo de Batista, y luego se mudó varias veces, tratando de reunir algo de dinero, porque no creo que nadie en su familia fuera particularmente privilegiado.

Rubio cambiaría todo eso. Y otra cosa realmente fascinante es que el fiscal que procesó a su cuñado y a toda la organización de narcotráfico, al año siguiente procesó a Manuel Noriega en un juicio realmente apasionante que es otra de esas increíbles ventanas a la implicación de la CIA en el narcotráfico.

Porque el abogado defensor de Noriega, y muchas pruebas fueron suprimidas en este caso, interrogaba constantemente a varios testigos del gobierno diciendo cosas como: «Bueno, ¿no le estaba pagando la CIA a Noriega todo este tiempo también?». Y Noriega afirmó que había ganado 10 millones de dólares cooperando con la CIA a lo largo de los años.

Nunca tuvieron ningún problema con que él facilitara el lavado de dinero. Y ese es otro aspecto, así que hay mucha historia detrás. La esposa del fiscal de entonces le dió a Rubio su primer trabajo literalmente al año siguiente de la acusación. Creo que esto podría seguir ocurriendo durante el juicio o inmediatamente después. La esposa del fiscal, Ileana [Ros-Lehtinen], Dios, ¿cómo se apellida? Nunca consigo… Es una figura importante en el Congreso de Miami, buena amiga de Debbie Wasserman Schultz.

Y su padre era otro exiliado cubano muy involucrado en la Voz de América, creo. Pero esta congresista le dio a Marco Rubio unas prácticas cuando salió del instituto. Muy pronto se decidió que tenía un talento político sobrenatural. Sus vínculos con los narcotraficantes nunca detuvieron a Marco Rubio, pero es muy sensible con respecto a la historia, realmente emprendió una pequeña yihad contra Univision cuando publicaron la noticia.

Y eso no forma parte necesariamente de la visión convencional que se tiene de él. Y creo que es importante, no porque acuse a Marco Rubio de estar involucrado en el tráfico de drogas, sino porque es importante comprender el panorama del capital social, sin querer parecer molesto, en el Miami de los años 80, para entender cómo se entrelazan la política de la derecha y el tráfico de drogas en esa comunidad y cómo esta disonancia cognitiva es algo que todo el mundo vive y respira allí.

Los delitos relacionados con las drogas sólo son ilegales cuando los cometen las personas equivocadas, y eso es algo que se entiende, creo, en toda América Latina, pero que nosotros no parecemos comprender.

Chris Hedges:

Sí, escribes de forma sucinta:

«Los narcotraficantes que se aliaron con los objetivos ideológicos de la CIA fueron protegidos, ayudados y/o reclutados como activos, mientras que los narcotraficantes que sobornaron o cooperaron con la izquierda, se cruzaron en el camino de la Agencia o dejaron de ser útiles fueron procesados o descartados».

Eso es precisamente correcto. Y también quiero mencionar, y quizá lo hayas oído, que la opinión general es que Maduro, al igual que Claudia Sheinbaum en México, estaba bastante limpio.

Maureen Tkacik:

Dios mío, sí. He leído la acusación contra Maduro. Hay episodios…, es un documento extraño. No se parece en nada a la acusación contra Juan Orlando Hernández, que es una acusación clásica. Las pruebas están ahí. Se ven. No sé cómo el gran jurado que… Podría imaginarme a un gran jurado de Florida aceptando esto, pero no es muy sólido.

Y una de las cosas, una de las pruebas, uno de los pasajes que me pareció más extraño fue este: hay una sección sobre la redada antidroga de 2013, la mayor redada antidroga en la historia del transporte aéreo comercial, que tuvo lugar en 2013 en el aeropuerto Charles de Gaulle, probablemente uno de los aeropuertos más grandes y concurridos del mundo: se encontraron 1,3 toneladas de cocaína en 33 maletas en un vuelo de Air France procedente de Caracas.

Inmediatamente, Chávez acababa de morir, y Maduro acababa de tomar el poder e hizo arrestar a 25 agentes de seguridad del aeropuerto y a una especie de oficiales militares que participaban en la operación del aeropuerto. Y es cuando arrestan a ese extraño británico por haber afirmado en una escucha telefónica que él era el verdadero propietario de las 1,3 toneladas de cocaína.

Es un personaje muy extraño, supuestamente un gran jefe del crimen en el Reino Unido, pero nunca se ha escrito nada sobre él antes, salvo algunas acusaciones muy extrañas de acoso, y no parecen especialmente brillantes.

Y su abogado afirma, y luego él mismo afirma, que no, que sólo estaba diciendo que la cocaína era suya en la grabación para que lo dejaran en paz. No lo entiendo. He estado pensando en investigar esto un poco más a fondo, pero parece que todo esto fue una especie de trampa. Es una forma muy extraña de intentar traficar con cocaína, simplemente meterla en maletas en un avión comercial con destino al aeropuerto de pasajeros más transitado del mundo.

Hay algo en todo esto que no me cuadra. Todo el asunto me parece un poco raro. Y nunca se sugirió que Maduro tuviera nada que ver con ello ni que lo supiera. Y en ese momento, ninguna de las investigaciones reveló nada por el estilo. Pero se utiliza en esto, se emplea en esta acusación como una señal de lo increíblemente prodigioso traficante de drogas que es Maduro. Una gran parte de la historia se escribe así.

Hay algo sobre el combustible de calefacción malasio. El hecho es que el comercio en sí mismo con Venezuela está en su mayor parte criminalizado debido a la severidad de las sanciones que le hemos impuesto a ese país a lo largo de los años.

Creo que casi sentimos, como se ve con la voladura de los petroleros, que tenemos derecho a salirnos con la nuestra con Venezuela porque, literalmente, hemos criminalizado la mayor parte de la actividad económica en la que participa ese país. Otra cosa sobre Maduro es que tiene dos sobrinos que, al parecer, fueron arrestados por narcotráfico hace unos años y que afirmaron que les habían tendido una trampa.

No parecen particularmente inteligentes. Estaban tratando de hacer un negocio de drogas para poder conseguir dinero para ganar, creo, las elecciones de 2018. Pero aparentemente se encontró esta enorme cantidad de cocaína en su habitación en La Romana, creo que así se llama. Es un complejo turístico en la República Dominicana. Es propiedad de la familia Fanjul.

En 2013, un tal Bob Menéndez afirmó que la familia Fanjul estaba tratando de tenderle una trampa enviando prostitutas a su villa en La Romana. Eso me hizo pensar: «Hmm, me pregunto si habrá algo de cierto en eso». Me pregunto si esa cocaína que encontraron realmente pertenecía a los sobrinos narcotraficantes. ¿Qué está pasando realmente allí? Quiero profundizar mucho más en esto, pero la acusación contra él, no entiendo cómo piensan… Ahora bien, si lo juzgan en Miami, podría ser hombre muerto. Pero en Nueva York, ¿van a conseguir una condena en Nueva York? ¿Por esto? Parece absurdo.

Chris Hedges:

Pero volvamos a Rubio. Tienes razón, cuando Marco Rubio difama la eficacia de la interdicción y otros enfoques tradicionales de aplicación de la ley para mitigar el narcotráfico en favor de las operaciones militares, como lo hizo en un discurso reciente sobre los bombardeos de lanchas rápidas de Trump, está contradiciendo todas las evaluaciones empíricas de la eficacia de la guerra contra las drogas que existen, sí.

Pero también añora una especie de licencia general de la época de la Guerra Fría para cometer una guerra sucia en nombre de un objetivo mayor. Antes de entrar en la entrevista, te comenté que estuve en Argentina al final de la guerra sucia.

Por supuesto, Carter había impuesto algunas sanciones, que Reagan levantó, un apoyo incondicional por parte de la administración Reagan a la junta argentina, que hizo desaparecer a 30.000 de sus propios ciudadanos. Pero era de conocimiento público que en las comisarías había grandes congeladores industriales llenos de cocaína.

Y cuando hablamos de esa guerra sucia, de esa conexión, que creo que captas en la historia entre el narcotráfico y los desaparecidos, el asesinato de líderes sindicales, líderes estudiantiles, están íntimamente entrelazados.

Maureen Tkacik:

Hay un libro titulado Powderburns, escrito por un exagente de la DEA, en el que recuerda su odisea al ser traicionado por los tipos de la CIA en sus esfuerzos por combatir el narcotráfico en América Latina en los años 80 y principios de los 90. Y en un momento dado, recuerda algunas conversaciones en las que alguien dice: «Bueno, la guerra contra las drogas es importante, pero la guerra contra el comunismo es aún más importante».

Y él responde: «¿De dónde eres? Porque yo soy de…, (no lo recuerdo), soy de una ciudad que ha sido devastada por la desindustrialización y ahora está siendo arruinada por la adicción. No soy fan del comunismo, pero realmente no creo que sea una amenaza para mi sociedad». Simplemente describe cómo no era capaz de entender ese relato. Pero ahora estamos utilizando la guerra contra las drogas como tal, como el mismo tipo de licencia general.

Y lo que realmente es, supongo, es lo mismo que en la Guerra Fría, es que este país ha decidido amenazar… Esto es otra cosa, se habla mucho de la maldición del petróleo, y es cierto. Crecí, pasé gran parte de mi juventud en China, mi padre trabajaba en el Departamento de Estado, y siempre me preguntaba: «Dios mío, los taiwaneses tenían un grupo de presión igual que el de Miami, el de Cuba y el sionista, tenían el grupo de presión.

Y traficaban con drogas y eran malos y eran de derechas. Pero en algún momento, tal vez cambiaron las drogas por bicicletas y luego por semiconductores y empezaron a construir fábricas en China, a pesar de que técnicamente estaban en guerra y esos dos lugares son muy interdependientes en este momento.

Hay muchos paralelismos que nos gusta establecer, pero ¿por qué se les permitió? ¿Por qué se permitió a China construir una economía industrial? ¿Y por qué permitimos que nuestros agentes en Taiwán lo facilitaran? ¿Habrían sido capaces de hacerlo si no lo hubieran hecho primero en Taiwán y no hubieran tenido el idioma, etcétera, etcétera? Es una historia muy diferente.

Y parece que parte de la ventaja que tenía China, además de sus 1.000 millones de habitantes, era que no tenía recursos que explotar. Tenía que ser su capital humano, como les gusta decir en el mundo de los negocios. Pero no permitimos que los países con recursos nacionalicen esos recursos con la esperanza de intentar nacionalizar los excedentes que podrían generar y luego diversificar su economía hacia algo más sostenible.

La maldición de los recursos es algo que innumerables naciones, obviamente Libia, Irán, Venezuela y Rusia, han intentado revertir y averiguar cómo lidiar con eso, y cada vez que lo intentan, les hacemos sentir nuestra ira. Por eso me enfada mucho cuando los expertos hablan de la maldición de los recursos como si no fuera realmente una especie de sanción gratuita por atreverse a amenazar nuestra hegemonía.

Chris Hedges:

Bueno, así es como Allende fue derrocado en 1973. Al servicio de Anaconda Copper. Así es como Jacobo Árbenz fue derrocado en 1954 en Guatemala en nombre de la United Fruit. Y eso es lo que está pasando con Venezuela. Trump, a diferencia de los presidentes anteriores, ha sido bastante claro al respecto. Se trata del petróleo, las mayores reservas de petróleo del mundo.

Y el artículo es inteligente y bueno, y la gente debería leerlo: «La élite narcoterrorista». Está en American Prospect, donde Moe trabaja como editora de investigación. Es realmente un buen trabajo periodístico e importante para comprender qué impulsa esta política y quién es Marco Rubio. Gracias, Moe.

Maureen Tkacik:

Muchas gracias. Es un honor.

(Esta entrevista también está disponible en plataformas de podcast y Rumble).

Voces del Mundo

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