Sahar Vardi, +972.com Magazine, 23 febrero 2026
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Sahar Vardi es una activista antimilitarista israelí y una de las fundadoras de Base de Datos sobre Exportaciones Militares y de Seguridad de Israel (DIMSE, por sus siglas en inglés), un proyecto que cuestiona la industria militar y el comercio de armas de Israel.
La Defense Tech Expo, celebrada la pasada semana durante dos días en un centro de convenciones de Tel Aviv, fue la mayor exposición de armas de Israel desde el inicio de su guerra de exterminio en Gaza. Patrocinada por Israel Aerospace Industries, acogió a docenas de empresas israelíes de armamento y seguridad para mostrar sus últimos avances tecnológicos a posibles compradores de todo el mundo.
Las delegaciones internacionales, que fueron recibidas en la entrada con champán de cortesía, se desplazaron entre los diferentes stands con sus traductores, deteniéndose para escuchar el argumento de venta de cada empresa. En una de las exposiciones más grandes, organizada por la empresa Smart Shooter, un adolescente israelí —probablemente a punto de cumplir el servicio militar— jugaba con un rifle, observando por la mira y maravillándose de lo que podía hacer: derribar drones, perseguir objetivos en movimiento y convertir a cada soldado en un tirador de élite.
Como para mostrar la absurda realidad de Israel en 2026, la exposición tenía lugar en el mismo pabellón que sólo un día antes había acogido una conferencia sobre cómo tratar el trauma a la sombra de la guerra. Mientras los expertos en trauma debatían sus ideas, el personal del centro de convenciones se afanaba en colocar misiles y drones para preparar una exposición destinada a vender más armas que siguieran posibilitando la guerra y el genocidio.
La exposición representaba una especie de paradoja: aunque las ventas de armas israelíes han aumentado más de un 18% desde 2022, la conferencia de este año fue significativamente más pequeña que sus homólogas anteriores a 2023.
A modo de comparación, la última edición de ISDEF, la mayor exposición de armas de Israel, que se celebró en 2022, contó con 12.000 visitantes y delegaciones de 36 países. Aún no se han publicado las cifras oficiales de la Defence Tech Expo de este año, pero la sala del centro de convenciones que la acogió sólo tiene capacidad para 450 participantes. Además, según un documento interno filtrado, los organizadores parecen haber tenido dificultades incluso para reunir a las aproximadamente 20 delegaciones internacionales que fueron invitadas a asistir, ya que parecía que varias de ellas no se habían presentado.
Al recorrer la exposición, se podía observar fácilmente que había muchos menos asistentes y delegaciones oficiales de otros países y, en general, se hablaba mucho menos inglés. La inmensa mayoría de los asistentes eran israelíes, procedentes de empresas que esperaban vender sus últimos productos o explorar la competencia de otras empresas, pero no las delegaciones de compras de otros países que antes eran el núcleo de estas exposiciones.
Entonces, ¿cómo se concilia esto con el aumento de las ventas de armas en los últimos dos años?

Asistentes al stand de Smart Shooter en la Defense Tech Expo, en Tel Aviv, el 17 de febrero de 2026. (Oren Ziv)
«Elbit y Rafael están aquí desaparecidos»
Por un lado, unas dos docenas de países han anunciado que detendrán o restringirán el comercio de armas con Israel. En el último año, España, el Reino Unido y Filipinas han cancelado acuerdos ya firmados con empresas israelíes, al parecer debido a presiones de la ciudanía. Por otro lado, las exportaciones de defensa israelíes aumentaron de 12.500 millones de dólares en 2022 a 14.700 millones en 2024, y aunque aún no se han publicado las cifras de 2025, se espera que esta cifra haya seguido aumentando.
Según la Base de Datos de Exportaciones Militares y de Seguridad de Israel (DIMSE, por sus siglas en inglés), un proyecto del movimiento antimilitarista israelí New Profile, la mayoría de estas exportaciones (que representan el 54% del total) se destinan a países europeos; sólo en el último año, Alemania firmó acuerdos de adquisición de sistemas de armas israelíes por valor de 7.000 millones de euros.
En otras palabras, mientras que las grandes ferias de armas se reducen y los invitados extranjeros no acuden, las ventas de sistemas de armas utilizados en el genocidio de Gaza están por las nubes. Aunque Israel es cada vez más considerado un paria y boicoteado en todo el mundo, la Bolsa de Tel Aviv ha lanzado recientemente un nuevo índice de empresas de defensa israelíes. ¿Cómo podemos entender esto?
Un contable estadounidense que trabaja con empresas de defensa, que estaba a mi lado en la cola de la entrada de la exposición, me dio sin querer una pista. «Es una pena que Elbit y Rafael no estén aquí», dijo. Efectivamente, dos de las tres mayores empresas armamentísticas de Israel no tenían stands en la mayor exposición de armas celebrada en el país en casi cuatro años.
Esta es la clave: las empresas armamentísticas israelíes no necesitan exposiciones públicas de armas para vender su tecnología, y sus principales compradores no están interesados en dejarse ver en ellas. El comercio de armas con Israel no ha cesado ni ha disminuido, simplemente se ha vuelto clandestino.
Esto se refleja no sólo en la ausencia de los principales vendedores y compradores de las ferias de armas, sino también en la creación de más filiales y asociaciones en Europa que permiten a los países adquirir sistemas de armas israelíes en suelo europeo, al tiempo que siguen afirmando a sus votantes que han cancelado los acuerdos de armas con Israel.

Manifestantes dentro de la Defensa Tech Expo en Tel Aviv, 17 de febrero de 2026. (Oren Ziv)
España, que se encuentra a la vanguardia del embargo de armas a Israel, canceló en junio un acuerdo de 285 millones de euros para comprar misiles Spike a la empresa israelí Rafael. Sin embargo, la semana pasada se informó de que España comprará los misiles a EuroSpike, una empresa conjunta entre compañías alemanas e israelíes en la que Rafael posee una participación del 20%. Al transferir la producción de armas a Europa, Eurospike permite esencialmente una mayor venta de misiles Spike israelíes (bajo un nuevo nombre) a países europeos que se ven obligados a adquirir armas localmente o que prefieren no admitir que están comprando armas israelíes, o ambas cosas.
Otro ejemplo lo encontramos en Croacia y Serbia: ambos países anunciaron que dejarían de comprar armas a Israel, pero siguen adquiriendo misiles Spike, y Croacia sigue comprando el sistema de armas Trophy (también producido por Rafael).
Aunque la mayoría de los ejemplos aquí son de Europa, incluso Colombia, líder del «Grupo de La Haya», un bloque de países que pide sanciones claras contra Israel, incluido un embargo total de armas, sigue utilizando tecnología comprada a Cellebrite, la famosa empresa israelí de piratería informática de teléfonos.
Una demanda diferente
España, Croacia y Colombia no son los únicos. Una y otra vez vemos ejemplos de países que anuncian el cese del comercio de armas con Israel o la cancelación de acuerdos, antes de encontrar formas más discretas de obtener las armas. Este hecho exige que cualquiera que apoye activamente el embargo de armas a Israel preste atención no sólo a lo que ocurre en las ferias de armas, sino también entre bastidores, y exija responsabilidades a los Estados que violan sus propias decisiones declaradas.
Al mismo tiempo, debemos desarrollar una comprensión más profunda de la economía militar. Durante décadas, la industria armamentística israelí ha experimentado un auge tras las operaciones militares, pero este no es ni mucho menos el único indicador relevante: su crecimiento está vinculado a la actividad del complejo militar-industrial mundial.

Manifestantes dentro de la Defensa Tech Expo en Tel Aviv, 17 de febrero de 2026. (Oren Ziv)
En febrero de 2022, con la invasión rusa de Ucrania, las acciones de Elbit Systems iniciaron un aumento moderado. Su siguiente aumento no se produjo hasta junio de 2024, en medio del genocidio en Gaza y antes del intercambio de misiles entre Israel e Irán, una fecha aparentemente aleatoria en el contexto local. Pero ese fue el mes en el que la Unión Europea firmó su acuerdo de compromiso de seguridad con Ucrania, que incluía promesas no sólo de armar a Ucrania, sino también de aumentar significativamente el rearme europeo.
El siguiente aumento brusco se produjo en marzo de 2025, con el anuncio por parte de los líderes de la UE del Plan ReArm Europe; y de nuevo en noviembre de 2025, con el anuncio por parte del Consejo de la UE de un plan de incentivos para la inversión en la industria militar.
Las acciones de NextVision, que suministra sistemas ópticos para diversos drones utilizados en Gaza durante los últimos dos años (entre otros lugares), muestran tendencias muy similares, con otro salto a mediados de 2025 tras la decisión de las empresas de la OTAN de aumentar su gasto militar al 5%. Las acciones de Elbit, que se han disparado un 250% en los últimos dos años, siguen una trayectoria similar.
En países de todo el mundo, la sociedad civil ha logrado, sólo después de grandes esfuerzos, persuadir a sus gobiernos para que dejaran de vender y comprar armas a Israel, y sólo durante un genocidio en curso. Sin embargo, mientras la demanda se limite a no comprar armas directamente a Israel, los gobiernos encontrarán la puerta trasera. La demanda debe ser dejar de comprar estas armas, ¡y punto!
Foto de portada: Asistentes a la Defense Tech Expo en Tel Aviv, 17 febrero 2026. (Oren Ziv)