Mientras Trump lanza una guerra «masiva» para cambiar el régimen, Irán contraataca las bases estadounidenses y promete no capitular

Jeremy Scahill y Murtaza Hussain, Drop Site News, 28 febrero 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Jeremy Scahill es periodista de Drop Site News y fue cofundador de The Intercept. Es reportero de investigación, corresponsal de guerra y autor de Dirty Wars: The World Is a Battlefield y Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army. Ha informado desde Afganistán, Iraq, Somalia, Yemen, Nigeria, la antigua Yugoslavia y otros lugares del mundo.

Murtaza Hussain es un periodista especializado en temas de seguridad nacional y política exterior. Sus trabajos se publican en CNN, BBC, MSNBC y otros medios de comunicación.

Aproximadamente a las 9:40 a.m., hora local en Irán, el presidente Donald Trump lanzó lo que calificó sin rodeos como una guerra para cambiar el régimen con el objetivo de eliminar a los líderes iraníes, destruir el sistema de misiles y las fuerzas navales del país y llamar a los iraníes a levantarse y tomar el control tras los ataques. La campaña de bombardeos fue iniciada por Israel, pero la declaración de Trump anunciando la participación de Estados Unidos dejó claro lo que estaba en juego para los iraníes: «Las bombas caerán por todas partes. Cuando hayamos terminado, tomad el control de vuestro Gobierno. Será vuestro», dijo Trump en una declaración grabada en Truth Social poco después de que comenzara la Operación Furia Épica. «Probablemente sea vuestra única oportunidad en generaciones».

En lo que ahora se ha convertido en un componente característico del enfoque de Trump hacia Irán, Estados Unidos ha estado construyendo una falsa apariencia de continuas negociaciones diplomáticas tan sólo para dar un giro y lanzar un ataque a gran escala.

En los meses previos al ataque, Israel y Estados Unidos mantuvieron una estrecha coordinación para sincronizar los ataques destinados a decapitar el liderazgo de Irán y debilitar su programa de misiles balísticos. Esta mañana, los ataques se dirigieron tanto contra el líder supremo Alí Jamenei como contra el presidente Masoud Pezeshkian; mientras que Israel afirmó que los ataques habían tenido éxito, Irán negó que ninguno de los dos hubiera muerto.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró en una entrevista con la NBC que, «Por lo que yo sé, el líder supremo y el presidente de Irán siguen vivos». Araghchi añadió que, aunque «uno o dos» comandantes podrían haber muerto; altos funcionarios del Gobierno, entre ellos el jefe del poder judicial y el presidente del Parlamento, han sobrevivido.

Las negociaciones técnicas sobre el expediente nuclear estaban previstas para el lunes en Viena, y el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, que había mediado en las conversaciones, acababa de concluir una visita a Estados Unidos, donde se reunió con el vicepresidente JD Vance y proclamó que se estaba a punto de alcanzar un acuerdo diplomático. Fue precisamente la táctica que empleó Trump el pasado mes de junio, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron una campaña de bombardeos de 12 días contra instalaciones nucleares iraníes, en la que murieron más de 1.000 iraníes.

«Una vez más, la diplomacia se ha reducido a un instrumento de engaño y Estados Unidos ha ignorado abiertamente el derecho internacional. El asesinato o la eliminación de funcionarios políticos y militares iraníes no tendrá ningún impacto en la continuidad y la autoridad del sistema iraní», declaró a Drop Site un alto funcionario iraní bajo condición de anonimato, ya que no estaba autorizado oficialmente para hablar. «Habíamos previsto que los ataques ilegales y agresivos de Estados Unidos e Israel eran mucho más probables que la aceptación de un acuerdo justo y eficaz. Por esta misma razón, la postura militar y política del país se había planificado y estructurado cuidadosamente para precisamente este tipo de circunstancias».

En su anuncio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, Trump habló en términos generales sobre los objetivos militares y políticos, alardeando de que «ningún ejército del mundo se acerca siquiera a nuestro poder, fuerza o sofisticación».

«Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles. Será totalmente, totalmente, una vez más, aniquilada. Vamos a aniquilar su armada», afirmó Trump. Hizo un llamamiento a los miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) para que depusieran las armas y se rindieran. «Esta noche les digo que deben deponer las armas y gozar de total inmunidad o, de lo contrario, enfrentarse a una muerte segura», afirmó Trump. «Serán tratados de forma justa con total inmunidad o se enfrentarán a una muerte segura».

El Dr. Foad Izadi, profesor de la Universidad de Teherán, declaró a Drop Site que, a pesar del despliegue masivo de recursos militares en la región y la promesa de Trump de llevar a cabo un cambio de régimen, cree que el objetivo declarado fracasará en última instancia. «No pueden hacerlo. No es posible, físicamente no es posible. Irán tiene una población de más de 90 millones de habitantes. No se puede matar a todo el mundo», afirmó Izadi. «Irán no es una organización ni una pequeña entidad. Irán es un país serio con una historia seria. Y hemos sido testigos de agresiones a lo largo de los 7.000 años de historia iraní. Los agresores han sido derrotados e Irán ha seguido adelante».

A diferencia de los ataques anteriores de Estados Unidos e Israel, pocas horas después de que las bombas cayesen sobre ciudades de todo Irán, Teherán lanzó una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra instalaciones militares de Israel y Estados Unidos en el golfo Pérsico, así como en Jordania. Irán atacó activos estadounidenses en Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin, Siria, Jordania e Iraq.

Aún no está claro qué objetivos fueron alcanzados en Israel. En las redes sociales aparecieron rápidamente vídeos de drones Shahed iraníes y misiles balísticos impactando sobre posiciones estadounidenses, incluidos ataques a estaciones de radar en Baréin. Hasta ahora sólo se ha informado oficialmente de una víctima en los ataques: un trabajador de los Emiratos Árabes Unidos muerto por la metralla de un misil interceptado. También han aparecido en Internet informes de ataques contra la base aérea de Muwaffaq al-Salti en Jordania, que alberga docenas de aviones militares estadounidenses desplegados para su uso en la operación.

Humo procedente de un ataque con misiles iraníes contra el cuartel general de la Quinta Flota de la Marina de los Estados Unidos en Baréin el 28 de febrero de 2026. (Foto de Stringer/Anadolu vía Getty Images)

«Las instrucciones del ejército iraní eran que, una vez que Estados Unidos o Israel atacaran, se debían alcanzar los objetivos previstos, sin necesidad de más instrucciones, y eso es lo que hicieron. Y esto va a continuar», afirmó Izadi, que mantiene un estrecho contacto con miembros de la cúpula dirigente iraní. «El consenso aquí es que el dolor para la otra parte debe ser lo suficientemente fuerte como para que no se lleven a cabo este tipo de ataques contra Irán cada pocos meses».

Trump reconoció que el personal estadounidense podría morir en su guerra, dada la capacidad de Irán para lanzar fuertes contraataques con misiles balísticos. «Mi administración ha tomado todas las medidas posibles para minimizar el riesgo para el personal estadounidense en la región. Aun así, y no hago esta declaración a la ligera, el régimen iraní busca matar. Se pueden perder las vidas de valientes héroes estadounidenses y podemos tener bajas», dijo Trump. «Eso suele ocurrir en la guerra, pero no lo hacemos por ahora. Lo hacemos por el futuro, y es una misión noble».

Los países árabes del Golfo y Jordania condenaron la «agresión» iraní, pero no condenaron el inicio de la guerra contra Irán por parte de Estados Unidos. Arabia Saudí condenó rápidamente el contraataque iraní en lugar de los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel, y el Ministerio de Asuntos Exteriores declaró en un comunicado que «denuncia enérgicamente la flagrante agresión iraní y la violación flagrante de la soberanía de los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar, Kuwait y Jordania. El reino afirma su plena solidaridad y su apoyo inquebrantable a los países hermanos, así como su disposición a poner todas sus capacidades a su disposición para apoyar cualquier medida que puedan emprender».

«Es profundamente lamentable que los países de la región, especialmente aquellos que albergan bases militares estadounidenses, no hayan condenado este ataque criminal de Estados Unidos e Israel contra Irán. No se trata solo de un asunto iraní, sino de un asunto que concierne a toda la región», declaró el funcionario iraní a Drop Site. Al señalar que Irán está atacando las bases estadounidenses en estos países, añadió: «Es seguro que los soldados estadounidenses estacionados en la región no van a volver vivos a casa».

El mes pasado, mientras crecía la amenaza de un ataque estadounidense, Arabia Saudí adoptó una postura diferente, y el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman llamó al presidente iraní Masoud Pezeshkian para informarle de que el reino descartaba el uso de su espacio aéreo para un posible ataque. Los Emiratos Árabes Unidos también dijeron que no permitirían que su espacio aéreo o sus aguas territoriales se utilizaran con fines militares.

La amplitud y la inmediatez de los ataques de represalia de Teherán en la región no tienen precedentes. En su declaración a la NBC, Araghchi dijo que Irán había comunicado sus intenciones a los países árabes del Golfo, afirmando que «estuve en contacto con mis colegas del Golfo Pérsico y les expliqué que tenemos la intención de atacarlos; pero en realidad estamos atacando las bases estadounidenses en un acto de autodefensa. No podemos quedarnos sentados viendo cómo nos atacan y no responder simplemente porque sus bases se encuentran en un país vecino amigo».

Tras la oleada inicial de ataques estadounidenses e israelíes, circularon vídeos que mostraban las secuelas de un ataque aéreo que alcanzó una escuela primaria de niñas en el sur de Irán, incluyendo imágenes desgarradoras de familias gritando y buscando entre los escombros del edificio derrumbado. Según la agencia de noticias estatal IRNA, el ataque contra una escuela primaria para niñas en Minab, una ciudad del sur de Irán, causó la muerte de al menos 60 alumnas. Según los informes, muchas más alumnas quedaron atrapadas bajo los escombros; aproximadamente 170 niñas se encontraban dentro de la escuela en ese momento.

Araghchi afirmó que el ataque «no quedará sin respuesta».

Una imagen de la escuela primaria para niñas afectada por un ataque aéreo el sábado en Minab, Irán, publicada por Araghchi en X.

«El ataque contra infraestructuras civiles, como escuelas y hospitales, en la ciudad de Minab envía un mensaje claro a todos: en esta agresión criminal, los atacantes no reconocen límites y, evidentemente, pretenden derramar mucha sangre del noble pueblo de nuestro país», declaró el funcionario iraní a Drop Site.

Tanto la Cámara de Representantes como el Senado de EE. UU. indicaron que los legisladores votarían a principios de esta semana las respectivas resoluciones sobre los poderes bélicos, lo que en teoría podría limitar la capacidad de Trump para atacar Irán, ya que la Constitución de Estados Unidos establece que el Congreso tiene la autoridad exclusiva para declarar la guerra. Al lanzar los ataques, la Administración Trump se adelantó a cualquier debate formal en el Congreso.

«Los congresistas estaban hablando de la Ley de Poderes Bélicos, por eso Trump y Netanayhu querían poner esto en marcha para que la diplomacia no tuviera ninguna oportunidad», afirmó Izadi. «Y esto es lógico, porque dicen que quieren derrocar al Gobierno iraní y, si se quiere hacer eso, no se debe llegar a una solución diplomática. Porque si se llega a una solución diplomática, eso significa que no hay guerra. Y si se quiere derrocar al Gobierno, se necesita la guerra. Así que todo esto ha sido en gran medida una operación de engaño».

(El investigador de Drop Site News para Oriente Medio, Jawa Ahmad, ha contribuido en la elaboración de este informe).

Foto de portada: En una declaración pregrabada en vídeo, el presidente Donald Trump anunció lo que calificó como el inicio de una guerra destinada a derrocar al Gobierno iraní y destruir sus misiles y fuerzas navales.

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