Irán niega haber pedido dialogar a Trump y un alto funcionario afirma que no van a emprender negociaciones hasta que se nombre un nuevo líder supremo

Jeremy Scahill, Drop Site News, 6 marzo 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Jeremy Scahill es periodista de Drop Site News y fue cofundador de The Intercept. Es reportero de investigación, corresponsal de guerra y autor de Dirty Wars: The World Is a Battlefield y Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army. Ha informado desde Afganistán, Iraq, Somalia, Yemen, Nigeria, la antigua Yugoslavia y otros lugares del mundo.

El presidente Donald Trump, desde que el 28 de febrero lanzara una campaña de bombardeos de tierra quemada contra Irán, a pesar de las negociaciones en curso, ha intentado repetidamente presentar al Gobierno iraní como acobardado ante el poderío estadounidense, apelándoles para que lleguen a un acuerdo para poner fin a la guerra. «No tienen defensa aérea. Todos sus aviones han desaparecido. Sus comunicaciones han desaparecido. Los misiles han desaparecido. Los lanzamientos han desaparecido. Alrededor del 60% y el 64%, respectivamente. Aparte de eso, les va bastante bien», bromeó Trump el jueves. «Y nos están llamando. Y dicen: «¿Cómo podemos llegar a un acuerdo?». Yo les respondí: «Llegáis un poco tarde» y que ahora tenemos muchas más ganas luchar que ellos».

Las afirmaciones de Trump de que Irán ha intentado negociar un alto el fuego con Estados Unidos son una «gran mentira», dijo un alto funcionario iraní a Drop Site. El jueves, Abbas Araghchi hizo declaraciones similares en NBC News de que Irán no ha mantenido ninguna comunicación con Estados Unidos a través de canales extraoficiales desde su reunión en Ginebra la semana pasada con el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner. «No, no después del jueves que nos reunimos por última vez. Nos reunimos el jueves pasado. Negociamos durante casi siete horas», afirmó.

«No se prevén negociaciones por parte iraní hasta el anuncio oficial de un nuevo líder supremo de Irán», afirmó el alto funcionario, que no está autorizado a hablar públicamente sobre el asunto. «La decisión de las fuerzas militares iraníes es la continuación de la defensa del país contra los ataques de Israel y Estados Unidos y la gestión a largo plazo de la guerra impuesta por fuerzas extranjeras».

El ayatolá Alí Jamenei y otros altos dirigentes iraníes fueron asesinados el sábado pasado en los primeros ataques de la guerra de Estados Unidos. El Gobierno iraní actuó con rapidez para nombrar un consejo de liderazgo provisional formado por el presidente Masoud Pezeshkian, Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, jefe del poder judicial iraní, y el ayatolá Ali Arafi, miembro destacado del Consejo de Guardianes y de la Asamblea de Expertos de Irán, el órgano responsable en última instancia de elegir al líder supremo del país.

Se espera que Irán nombre un nuevo líder supremo en los próximos días. Algunos informes indican que la Asamblea de Expertos ya podría haber seleccionado a un líder. «La votación ya se ha llevado a cabo», declaró el funcionario iraní a Drop Site. «Se deben implementar medidas de seguridad y protección para el nuevo líder antes de que se pueda anunciar su nombre».

Aunque Irán negó haber mantenido comunicaciones con Estados Unidos, el funcionario dijo que otros países se habían puesto en contacto con Irán para pedirle que considerara la posibilidad de discutir un alto el fuego. «Nuestra valoración es que la parte estadounidense ha solicitado su mediación. Hasta ahora, nuestras partes han rechazado estas solicitudes», afirmó el funcionario, quien añadió que creía que tales afirmaciones de Trump formaban parte de una campaña propagandística más amplia.

«Algunos países han iniciado esfuerzos de mediación», declaró Pezeshkian el viernes. «Seamos claros: estamos comprometidos con una paz duradera en la región, pero no dudaremos en defender la dignidad y la soberanía de nuestra nación. La mediación debe dirigirse a aquellos que subestimaron al pueblo iraní y desencadenaron este conflicto». Pezeshkian no ofreció detalles sobre la naturaleza de estas iniciativas diplomáticas.

Poco después de que se publicara la declaración de Pezeshkian en X/Twitter, Trump recurrió a Truth Social para exigir la capitulación total de Irán. «¡No habrá ningún acuerdo con Irán excepto la RENDICIÓN INCONDICIONAL!», escribió Trump el viernes. «Después de eso, y de la selección de un líder o líderes GRANDES y ACEPTABLES, nosotros, y muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos sin descanso para sacar a Irán del borde de la destrucción, haciéndolo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca. IRÁN TENDRÁ UN GRAN FUTURO. ‘HAGAMOS QUE IRÁN VUELVA A SER GRANDE (¡MIGA!)’».

El miércoles, en una entrevista con Drop Site, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, negó también que Irán hubiera solicitado reanudar las conversaciones con Estados Unidos. «Están matando a nuestros ciudadanos. Municipios, escuelas, hospitales, centros médicos, clubes deportivos… todo está siendo bombardeado y atacado con misiles por la maquinaria bélica israelí y estadounidense. ¿Cree que algún iraní con sentido común estaría realmente en condiciones de tender la mano a Estados Unidos en estas circunstancias?», preguntó Baghaei. «Estábamos negociando con Estados Unidos», dijo, señalando que estaba prevista otra ronda de conversaciones para el lunes 2 de marzo. «Sólo dos días antes, Estados Unidos e Israel atacaron Irán», añadió. «Nos traicionaron. Traicionaron la diplomacia».

El mosaico militar iraní

A medida que la guerra se acerca a su primera semana, Estados Unidos e Israel siguen lanzando misiles y bombas sobre ciudades y pueblos de todo Irán, causando una destrucción masiva no solo en edificios gubernamentales, infraestructuras militares, capacidad de defensa aérea y sistemas de misiles, sino también atacando directamente edificios civiles, como escuelas, hospitales y parques. Entre los fallecidos se encuentran 168 niñas que murieron en un ataque directo contra su escuela en Minab en las primeras horas del asalto estadounidense-israelí. La Organización Mundial de la Salud afirmó que 13 instalaciones médicas en Irán han sido alcanzadas por ataques durante la última semana. Según la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní, el número de muertos en Irán asciende al menos a 1332, y aproximadamente el 30% de los asesinados eran niños.

Trump y sus asesores —entre los que destaca el secretario de Guerra Pete Hegseth— hablan de la guerra como si fuera un evento deportivo, regodeándose de la abrumadora ventaja del ejército estadounidense en cuanto a potencia de fuego. «Nuestras reglas de combate son audaces, precisas y están diseñadas para liberar el poderío estadounidense, no para coartarlo. Esto nunca pretendió ser una lucha justa, y no lo es», afirmó Hegseth el jueves durante una visita al Mando Central de Estados Unidos. «Les estamos golpeando mientras están caídos, que es exactamente como debe ser. Hasta ahora, la Operación Furia Épica ha proporcionado el doble de poder aéreo que el impacto y el terror de Iraq en 2003». Hegseth prometió que Estados Unidos intensificaría los bombardeos, incluso mediante el uso de bombas de gravedad de 1.000 kilos. «No hemos hecho más que empezar», se jactó.

«Irán no es el mismo país que era hace una semana», declaró Trump a la CNN el viernes. «Hace una semana eran poderosos, y ahora han quedado neutralizados».

Si bien es innegable que las fuerzas militares de Irán han sufrido daños masivos y que Estados Unidos e Israel han degradado sus defensas aéreas, lo que facilita el vuelo de aviones de combate sobre el país con mayor frecuencia, Teherán sigue demostrando su capacidad para lanzar misiles y drones tanto contra Israel como contra objetivos militares, diplomáticos y de inteligencia estadounidenses en toda la región. Desde el lunes, el Departamento de Estado ha estado enviando mensajes urgentes a los estadounidenses en más de una docena de países para que «PARTAN INMEDIATAMENTE», lo que ha provocado un éxodo de decenas de miles de personas del Golfo. Las embajadas y consulados estadounidenses, varios de los cuales han sido objeto de ataques, han cerrado y el personal militar y civil estadounidense ha sido trasladado fuera de las bases.

Desde que comenzaron los bombardeos, los iraníes se han reunido regularmente en multitudes en las calles y plazas de todo el país para denunciar la guerra entre Estados Unidos e Israel, y los funcionarios iraníes han mantenido que el país seguirá desafiante y que la capitulación no es una opción. Estados Unidos ha afirmado en repetidas ocasiones que cree que los iraníes se levantarán contra el Gobierno, y Trump ha pedido abiertamente a los iraníes contrarios al Gobierno que tomen el poder mientras Estados Unidos diezma las fuerzas militares y de seguridad iraníes.

En enero, las grandes protestas pacíficas contra el Gobierno en Teherán degeneraron en un baño de sangre después de que grupos de personas comenzaran a atacar comisarías, mezquitas y edificios gubernamentales. En respuesta, las fuerzas iraníes reprimieron violentamente los disturbios. El Gobierno iraní afirma que unas 3.100 personas murieron durante los disturbios y culpa de las muertes a las fuerzas «terroristas» respaldadas por Israel y Estados Unidos, mientras que las organizaciones de derechos humanos afirman que el número de muertos fue mucho mayor y acusan a las fuerzas iraníes de disparar indiscriminadamente contra los manifestantes.

A lo largo de la semana pasada, las agencias de seguridad iraníes han enviado mensajes de texto a los ciudadanos iraníes, advirtiéndoles de posibles complots para crear disturbios y amenazándoles con que «cualquier movimiento que altere la seguridad será reprimido con mano dura». Las agencias advirtieron contra la participación en acciones «que pudieran allanar el camino para la explotación del enemigo» y pidieron a los ciudadanos que denunciaran cualquier actividad sospechosa. «Si observan cualquier incidente sospechoso que atente contra la seguridad, como movimientos de grupos terroristas, movimiento de armas y equipo militar, y medidas de desinformación y contra la seguridad psicológica, por favor envíen informes a sus servidores en el CGRI [Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica]», decía un mensaje cuya autenticidad fue confirmada por Drop Site. Otro mensaje de texto del Gobierno verificado por Drop Site decía que «el siguiente paso» en la guerra entre Estados Unidos e Israel va a incluir esfuerzos para provocar «actos terroristas y disturbios callejeros».

Si bien no hay duda de que las autoridades iraníes responderían con fuerza a las protestas antigubernamentales, ya que el país está siendo bombardeado, los bombardeos de Estados Unidos e Israel también presentan cualquier protesta antigubernamental como pro-Trump y a favor del cambio de régimen. «Ahora la dinámica es muy diferente, ya que, si protestas en este momento, se interpreta como un apoyo explícito a una entidad extranjera que está matando a tus compatriotas iraníes», afirmó Ali Ahmadi, analista iraní-estadounidense y miembro del Centro de Política de Seguridad de Ginebra. «Es una dinámica muy diferente».

Aunque el alto funcionario iraní que habló con Drop Site reconoció los daños causados a la infraestructura militar de Irán, afirmó que Estados Unidos e Israel estaban exagerando su impacto. Según él, antes del bombardeo, Irán había llevado a cabo una exhaustiva planificación para una guerra prolongada con Estados Unidos e Israel que iba a incluir ataques para decapitar el liderazgo, entre otras cosas delegando la autoridad a niveles inferiores de la estructura de mando para emprender acciones militares.

«Este mosaico de diferentes comandos militares iraníes en todo el país opera de forma independiente y continúa lanzando misiles, disparando drones y, básicamente, agotando las existencias de interceptores estadounidenses disponibles no sólo para los propios Estados Unidos, sino también para Israel y los Estados del Golfo», afirmó Ahmadi. «Hay diferentes sectores militares en diferentes partes del país con paquetes de ataque predeterminados, formas de coordinarse sin hablar, conociendo el plan de juego de cada uno y respondiendo a los ataques y contraataques. No es necesario que haya una estructura de mando centralizada».

Ataques aéreos en el centro de Teherán el 6 de marzo de 2026. (Foto de Atta Kenare/ AFP vía Getty Images)

Mientras tanto, altos mandos militares iraníes han afirmado que sus ataques con misiles y drones han causado daños mucho más extensos a los sistemas de defensa aérea estadounidenses dentro de las fronteras de sus aliados árabes regionales que albergan instalaciones militares estadounidenses de lo que Estados Unidos e Israel reconocen públicamente. Los ataques con misiles iraníes han alcanzado las instalaciones antiaéreas THAAD y los sistemas de detección por radar de alerta temprana, incluido el radar de alerta temprana de misiles balísticos de mil millones de dólares de la base aérea de Udeid en Qatar, que envía datos a los sistemas THAAD y Patriot de toda la región sobre los ataques con misiles entrantes. Una investigación de fuentes abiertas realizada por el New York Times confirmó que, sólo en los tres primeros días de la guerra, los ataques iraníes «dañaron estructuras que forman parte o se encuentran cerca de sistemas de comunicación y radar en al menos siete instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio».

Fuentes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní informaron a los medios de comunicación estatales durante los dos últimos días que, en la fase inicial de sus ataques de represalia, Irán utilizó en gran medida misiles fabricados entre 2010 y 2014 y que estaba empezando a desplegar misiles más modernos y de mayor alcance contra objetivos estadounidenses e israelíes. Después de que funcionarios estadounidenses afirmaran el jueves que el ritmo y el alcance de los ataques de Irán parecían estar disminuyendo, esa noche Irán lanzó fuertes ataques contra instalaciones estadounidenses en varios países del Golfo y atacó con éxito múltiples objetivos en Israel.

Los primeros días de la respuesta militar de Irán, según declaró el funcionario iraní a Drop Site, tuvieron como objetivo «preparar el terreno para desplegar mucha más potencia», utilizando «armas de misiles más potentes y avanzadas del arsenal iraní».

Irán ha llevado a cabo ataques contra objetivos civiles en países árabes, incluidos hoteles y otros edificios en Baréin y los Emiratos Árabes Unidos. Funcionarios iraníes declararon a Drop Site que algunos de los edificios albergaban personal militar o de inteligencia estadounidense. Sin confirmar que hubiera funcionarios en los lugares atacados en Baréin, la embajada de Estados Unidos evacuó recientemente a su personal de los hoteles de Manama e Israel puso en marcha un puente aéreo especial para sacar a los empleados del Gobierno israelí de los Emiratos Árabes Unidos.

Teherán ha negado también haber bombardeado un aeródromo en Chipre controlado por Gran Bretaña. Un dron impactó en un hangar utilizado por aviones espías estadounidenses U2. Gran Bretaña acusó inicialmente a Irán de lanzar el ataque, pero funcionarios de defensa del Reino Unido dijeron más tarde que no procedía de Irán y que creían que se había lanzado desde el Líbano o Iraq. Irán también afirmó que no estaba detrás del ataque a un aeropuerto en Azerbaiyán.

A lo largo de la semana pasada, Irán ha acusado a Israel de llevar a cabo ataques «bajo bandera falsa» con el fin de involucrar a otras naciones en la guerra entre Estados Unidos e Israel. «Se han llevado a cabo ataques que se han atribuido a Irán», afirmó el funcionario iraní. «Estos ataques son operaciones bajo bandera falsa destinadas a provocar a los países de la región para que entren en una guerra regional».

No se han presentado pruebas que indiquen que Israel sea responsable de ninguno de los ataques perpetrados en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) o en Azerbaiyán.

El jueves, tras una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de las naciones europeas y del CCG, los funcionarios de la UE y del CCG emitieron un comunicado conjunto en la que condenaban a Irán por sus «inexcusables ataques» en la región y pedían a Teherán que «cesara inmediatamente». Los ataques en Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos han causado la muerte de ocho personas, entre ellas dos soldados kuwaitíes y una niña de 11 años. Al menos 11 personas han muerto en Israel. Seis militares estadounidenses también murieron el segundo día de la guerra cuando un dron iraní alcanzó un centro de operaciones en Port Shuaiba, Kuwait. La declaración ignoró por completo el creciente número de víctimas civiles en Irán y el bombardeo de objetivos civiles.

Los países del CCG, dijo Ahmadi, se vieron sorprendidos por el impacto real que la guerra contra Irán ha tenido en los países árabes del Golfo. «No creo que esperaran recibir un golpe tan duro. No creo que esperaran que Estados Unidos se centrara tanto en defender a Israel en detrimento suyo», dijo Ahmadi. «La base de su filosofía de gobierno es la idea de que Estados Unidos va a instalar muchas bases en sus países y que, en esencia, se les garantizará la seguridad independientemente del uso que Estados Unidos haga de sus bases. Y eso sienta las bases para la estabilidad y la prosperidad del CCG. Y ahora todo eso se ha visto sumido en el caos».

Irán ha afirmado en repetidas ocasiones que sólo atacaría intencionadamente las infraestructuras petroleras si sus instalaciones fueran atacadas primero, y ha negado haber atacado tales instalaciones en Arabia Saudí y otros lugares. «Como Irán ha anunciado anteriormente, sólo atacará las infraestructuras energéticas si las infraestructuras energéticas de Irán son atacadas por Estados Unidos o Israel», declaró el funcionario iraní a Drop Site. «La lógica de esta postura también es clara: las infraestructuras energéticas de la región constituyen intereses de Estados Unidos, directa o indirectamente».

El viernes, el precio del crudo Brent superó los 90 dólares por barril por primera vez en dos años. El ministro de Energía de Catar, Saad al-Kaabi, advirtió en una entrevista el viernes que, si el conflicto con Irán continúa durante varias semanas, podría «hundir las economías del mundo», y predijo que los precios del petróleo podrían alcanzar los 150 dólares por barril debido a las continuas interrupciones en el transporte marítimo y la producción en la región. «El precio de la energía va a subir para todo el mundo. Habrá escasez de algunos productos y se producirá una reacción en cadena de fábricas que no podrán entregar suministros», declaró al-Kaabi al Financial Times. Catar también suministra alrededor del 20% del gas natural licuado del mundo y ha detenido la producción desde el lunes.

Las visiones de Trump sobre el cambio de régimen

Desde que las primeras bombas cayeron sobre Irán el fin de semana pasado, Trump ha estado realizando una ronda de llamadas telefónicas a diversos periodistas de Washington D. C., alardeando de la guerra que ha desatado y participando en discusiones teóricas sobre lo que podría suceder a continuación en Irán.

Trump declaró el jueves a Barak Ravid, de Axios, que es él quien debe aprobar a cualquier futuro líder iraní. «Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy [Rodríguez] en Venezuela», afirmó en referencia a la operación estadounidense para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y la consolidación del apoyo de Estados Unidos a la vicepresidenta de Venezuela. «Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán». Trump declaró el viernes a Dana Bash, de la CNN: «Va a funcionar muy fácilmente, va a funcionar como pasó en Venezuela», y añadió: «No me molestan los líderes religiosos, trabajo con muchos de ellos y son fantásticos».

En los últimos días, han aparecido numerosas noticias que afirman que la CIA ha estado armando a los rebeldes kurdos en Iraq y que podría intentar desplegarlos en una invasión terrestre de Irán. El jueves, varios medios de comunicación informaron de que las fuerzas kurdas ya habían cruzado la frontera con Irán, pero fuentes kurdas rechazaron rotundamente esta afirmación. Cualquier esfuerzo kurdo se enfrentaría a un ejército nacional numeroso y bien equipado. El concepto parece ser uno de los componentes de un emergente plan estadounidense que prevé una inestabilidad generalizada en Irán, acompañada de deserciones y apoyo a ataques armados contra las fuerzas gubernamentales en una campaña para derrocar al Gobierno.

«No sé qué capacidades podrán traer de otros lugares para luchar contra el Gobierno iraní», dijo Ahmadi. «Están dando vueltas tratando de encontrar opciones porque enviar 100.000 soldados estadounidenses no es realmente viable desde el punto de vista político».

En lo que respecta a los intentos de fomentar el malestar, Ahmadi cree que tanto Estados Unidos como Israel están juzgando erróneamente la cohesión del Estado iraní y la fortaleza de sus estructuras gubernamentales, de seguridad y militares.

«Existe una red muy descentralizada de organizaciones ideológicas, de seguridad y económicas, todas ellas leales a los principios fundacionales de la República Islámica. Están tan descentralizadas que matar a personas concretas no va a servir de mucho», afirmó Ahmadi. «Se trata de un enorme error de cálculo por parte de los israelíes y los estadounidenses, un error que cometen una y otra vez al pensar que Irán funciona de la misma manera que Hizbolá, que es un actor no estatal. Se trata de un país real. Es un Gobierno. El CGRI es una fuerza militar real. Tiene una estructura de mando. Tiene líneas de sucesión de seguridad. Los ataques de decapitación no sirven de mucho».

Irán ha rechazado los llamamientos de Trump para que el Gobierno se rinda y altos funcionarios han pronosticado que, una vez que Estados Unidos se dé cuenta de que no se pueden evitar por completo los ataques de represalia iraníes y de que no se está produciendo un levantamiento interno, Estados Unidos e Israel buscarán el fin de la guerra. «Ni siquiera la última vez pedimos un alto el fuego», declaró Araghchi a la NBC, refiriéndose a la Guerra de los 12 Días de junio de 2025. «En la ocasión anterior, fue Israel quien pidió un alto el fuego. Pidieron un alto el fuego incondicional después de 12 días en los que resistimos su agresión», afirmó. «No estamos pidiendo un alto el fuego y no vemos ninguna razón por la que debamos negociar con Estados Unidos cuando ya lo hemos hecho dos veces y en ambas ocasiones nos atacaron en medio de las negociaciones».

Foto de portada: Manifestantes iraníes con imágenes del difunto líder supremo Alí Jamenei y banderas de Irán en una manifestación contra Estados Unidos e Israel en Teherán, Irán, el 6 de marzo de 2026, tras las oraciones del viernes frente a la Gran Mezquita del Imán Jomeini. (Morteza Nikoubazl/NurPhoto vía Getty Images)

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