Jeremy Scahill, Drop Site News, 9 marzo 2026
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Jeremy Scahill es periodista de Drop Site News y fue cofundador de The Intercept. Es reportero de investigación, corresponsal de guerra y autor de Dirty Wars: The World Is a Battlefield y Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army. Ha informado desde Afganistán, Iraq, Somalia, Yemen, Nigeria, la antigua Yugoslavia y otros lugares del mundo.
Irán está considerando reducir sus ataques en la mayoría de los países árabes que albergan bases militares estadounidenses, al tiempo que amplía sus ataques contra Israel, según ha declarado un alto funcionario iraní a Drop Site. Los líderes políticos y militares de Irán creen que sus operaciones con misiles balísticos y drones contra bases e infraestructuras estadounidenses han logrado en gran medida su objetivo de degradar los principales sistemas de radar y agotar las reservas de interceptores, según ha declarado el funcionario, que ha solicitado permanecer en el anonimato porque no está autorizado a hablar de deliberaciones internas.
«Esta es una tendencia que probablemente observaremos a lo largo de la próxima semana en el conflicto en curso», dijo el alto funcionario iraní. «No ha habido ningún cambio en la estrategia general, que sigue el enfoque defensivo anterior. En los próximos días, es probable que las operaciones se centren más en objetivos relacionados con Israel, mientras que los ataques contra bases estadounidenses en la región podrían disminuir en cierta medida. Sin embargo, esta reducción podría no aplicarse a las bases estadounidenses en dos países concretos, donde estas acciones podrían continuar».
El funcionario iraní se negó a nombrar esos dos países, pero en los últimos dos días Irán ha intensificado sus ataques sobre Bahréin, que alberga la Quinta Flota de la Marina de los Estados Unidos y desempeña un papel central en la ofensiva militar contra Irán. Teherán ha dicho en repetidas ocasiones que seguirá atacando la infraestructura militar estadounidense en los países cuyo territorio se utiliza para lanzar ataques contra Irán.
«Sus territorios se utilizaron para iniciar los ataques. Tenemos derecho a defendernos y este acto no puede interpretarse como una agresión contra otros países», declaró Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, en una rueda de prensa celebrada el lunes en Teherán. «Espero que esos países hayan aprendido la lección. Les instamos a que no permitan que sus territorios sean utilizados por Estados Unidos o la entidad sionista para lanzar ataques contra Irán».
El alto funcionario iraní hizo hincapié en que la situación sigue siendo incierta y que las decisiones sobre los objetivos a atacar, incluidos los situados dentro de los países del Golfo, están sujetas a una revisión continua por parte de los líderes políticos y militares de Irán.
En las primeras etapas de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y otras fuerzas militares iraníes orquestaron una campaña de represalias descentralizada. A las pocas horas del ataque que asesinó al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, Irán activó un régimen de ataques de represalia basado en una serie de objetivos en Israel y en todo el golfo Pérsico planificados con antelación. Según el alto funcionario iraní, cuando la guerra llegó al final de su primera semana, los comandantes militares y los líderes políticos pasaron a operaciones más coordinadas de forma centralizada.
«Se ha reestructurado el sistema político y de toma de decisiones. También en el ámbito militar estamos asistiendo a acciones más organizadas y sistemáticas», afirmó el alto funcionario iraní. «El sistema militar ha estado funcionando de una manera mucho más organizada, tanto en lo que respecta al momento elegido como a la selección de objetivos». La estrategia militar general de Irán, afirmó, tiene como objetivo «ejercer la máxima presión sobre los intereses estadounidenses e israelíes en la región para obligarlos a avanzar hacia el cese de la guerra y la distensión de la situación». El presidente Donald Trump, afirmó, «se ha acorralado a sí mismo y a los intereses estadounidenses».
El lunes, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, publicó una imagen en X que mostraba el espectacular aumento de los precios del petróleo y el gas en todo el mundo. «A los nueve días de la Operación Error Épico, los precios del petróleo se han duplicado, mientras que todas las materias primas se han disparado», escribió. «Sabemos que Estados Unidos está conspirando contra nuestras instalaciones petroleras y nucleares con la esperanza de contener el enorme impacto inflacionario. Irán está totalmente preparado. Y nosotros también tenemos muchas sorpresas preparadas».
El nuevo líder de Irán
La decisión de la Asamblea de Expertos de Irán de nombrar al hijo del ayatolá Jamenei, Mojtaba, como líder supremo fue un rechazo directo a la insistencia de Trump en que él debía participar en la elección del próximo líder de Irán. Mojtaba Jamenei es conocido por su estrecha relación con el Consejo de la Guardia Revolucionaria Isláica (CGRI), la fuerza militar y de seguridad más elitista del país. Además del asesinato de su padre, la guerra liderada por Estados Unidos ha acabado con la vida de su madre, su esposa y uno de sus hijos. «Él postula la adopción de una postura firme y fuerte», afirmó el alto funcionario iraní. «Probablemente, esta decisión provocará una escalada de la guerra a corto plazo».
La elección de Jamenei fue vista en las altas esferas del poder en Teherán como una afirmación de la soberanía de la nación y la continuación de la postura de no rendirse ni negociar en respuesta a los ultimátums de Estados Unidos o Israel.
«No fue sólo un acto simbólico o performativo para desafiar o fastidiar a Trump/Israel, sino una posición estratégica frente al intento de Estados Unidos e Israel de quebrantar la voluntad de resistencia de Irán. Si se hubiera elegido a cualquier otro líder, Trump podría haberlo interpretado como una debilidad e incluso como una rendición al dictado de Estados Unidos», afirmó Amal Saad, profesora de relaciones internacionales y política en la Universidad de Cardiff (Reino Unido), que está escribiendo un libro sobre Hizbolá y el Eje de la Resistencia. «Para Irán, la resistencia es en sí misma la fuente de su legitimidad institucional y toda la lógica de gobierno de la República Islámica se organiza en torno a la afirmación de la soberanía frente a la presión imperial, por lo que la amenaza de escalada no funciona como elemento disuasorio, sino como fuerza consolidadora que reproduce esta resistencia y afirmación de soberanía».
La sucesión de Jamenei como líder supremo también ofrece continuidad al sistema militar y político de Irán en un momento en el que tanto Estados Unidos como Israel han amenazado con asesinar a cualquier líder que Trump o Netanyahu consideren inaceptable, según Abdullah Al-Arian, profesor asociado de Historia en la Universidad de Georgetown en Catar. «También existe la sensación de que se trata de una figura de consenso que goza de una enorme credibilidad dentro de muchos de los órganos de toma de decisiones del país», declaró Al-Arian a Drop Site. «Pero gran parte de ello tiene menos que ver con el mero linaje familiar y más con el hecho de que haya participado activamente en varias de las decisiones clave que se han tomado en los últimos tiempos y que mantenga buenas relaciones con diversos organismos e instituciones estatales, entre ellos el CGRI, pero no sólo con el CGRI».
Las discusiones estratégicas internas entre los líderes iraníes sobre sus ataques de represalia en el golfo Pérsico se filtraron al público el sábado, cuando el presidente Masoud Pezeshkian publicó un comunicado en vídeo en el que afirmaba que Irán pondría fin a sus ataques. «Pido disculpas personalmente a los países vecinos que se han visto afectados por las acciones de Irán», afirmó. Los comentarios de Pezeshkian fueron ampliamente difundidos como una disculpa por lanzar ataques de represalia en esos países, y Trump celebró sus comentarios como una señal de debilidad y rendición. «Irán, que está siendo duramente golpeado, se ha disculpado y se ha rendido ante sus vecinos de Oriente Medio, y ha prometido que no volverá a dispararles. Esta promesa sólo se ha hecho debido al implacable ataque de Estados Unidos e Israel», escribió Trump en TruthSocial el 7 de marzo. «Querían tomar el control y gobernar Oriente Medio. Es la primera vez en miles de años que Irán ha perdido ante los países vecinos de Oriente Medio».
Las autoridades iraníes se apresuraron a aclarar que las declaraciones de Pezeshkian habían sido malinterpretadas, y que el presidente iraní reconocía efectivamente los daños colaterales sufridos por los Estados del Golfo y que Irán se reserva el derecho de seguir atacando cualquier base o instalación estadounidense que inicie ataques contra Irán. «El enemigo malinterpretó gravemente mis declaraciones; el enemigo quiere que nosotros y los países vecinos estemos en guerra», dijo Pezeshkian más tarde. «Si intentan atacar e invadir nuestro territorio desde cualquier país, nos veremos obligados a responder a esta agresión».
Poco después de los comentarios originales de Pezeshkian, una planta desalinizadora en Irán fue bombardeada, y Teherán acusó a Estados Unidos de lanzar el ataque, diciendo que era un crimen de guerra atacar infraestructura civil vital. «El presidente Pezeshkian expresó su disposición a reducir la tensión en nuestra región, siempre y cuando el espacio aéreo, el territorio y las aguas de nuestros vecinos no se utilicen para atacar al pueblo iraní», escribió Araghchi el sábado en X, tras el bombardeo de la planta desalinizadora. «El gesto hacia nuestros vecinos quedó prácticamente anulado de inmediato por la interpretación errónea del presidente Trump de nuestras capacidades, determinación e intenciones».
Esa noche, las fuerzas iraníes llevaron a cabo fuertes ataques en toda la región, incluido un ataque contra la base estadounidense en Baréin, que según Irán fue el lugar desde donde se lanzó el ataque contra la planta desalinizadora.

Un hombre sostiene una foto del nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei (derecha), al que su difunto padre, Alí Jamenei (izquierda), le entrega una bandera iraní doblada, durante una manifestación en su apoyo en la plaza Enghelab, en el centro de Teherán, celebrada el 9 de marzo de 2026. (Foto de Atta Kenare/AFP vía Getty Images)
Cambios tácticos, sin rendición
El alto funcionario iraní sostuvo que las discusiones internas sobre dejar de atacar a los países de la región y centrarse en atacar a Israel se deben en gran medida a las evaluaciones militares de Irán sobre el daño infligido a la capacidad de Estados Unidos en el Golfo. Pero el posible cambio de táctica también coincide con los incipientes y frágiles esfuerzos diplomáticos de diplomacia encubierta con los países del Consejo de Cooperación del Golfo. Con la excepción de Omán, estos Estados del Golfo han pasado la última semana retratando a Irán como agresor, al tiempo que han evitado casi por completo cualquier denuncia contra Estados Unidos o Israel. Han calificado los ataques de Irán como ataques a su soberanía, sin dar crédito a las afirmaciones de Irán de que se trata de represalias contra objetivos militares estadounidenses.
Durante el fin de semana, Baréin, con el apoyo de Francia, distribuyó un borrador de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en nombre de los países del CCG que «condena de manera inequívoca y enérgica los atroces ataques de la República Islámica de Irán». El borrador presenta a Irán como un agresor sin provocación previa que desprecia el derecho internacional y ataca deliberadamente objetivos civiles. Rusia está promoviendo su propia resolución, que no menciona a Irán, Estados Unidos ni Israel, pero insta a «todas las partes a que cesen inmediatamente sus actividades militares y se abstengan de una mayor escalada» y «condena enérgicamente todos los ataques contra civiles e infraestructuras civiles». El borrador ruso pide que se reanuden las negociaciones «sin más demora».
Si Irán reduce sus ataques dentro de las fronteras de la mayoría de los países del Golfo, como sugirió el alto funcionario iraní, Teherán esperaría que esas naciones presionaran a Estados Unidos para que pusiera fin a la guerra, un cálculo político complicado por la dependencia de estos Estados del ejército estadounidense y sus profundos lazos comerciales con Trump y su familia. Trump ha firmado importantes acuerdos comerciales en el Golfo y la empresa de su yerno, Jared Kushner, está financiada en gran medida con dinero del Golfo.
Los vecinos árabes de Irán entienden que deben «caminar por esta cuerda floja con mucha cautela» en su enfoque hacia Trump, sabiendo que podrían caer rápidamente en desgracia con él, dijo Al-Arian.
«Esto nos lleva a la gran pregunta de qué influencia están dispuestos a ejercer estos Estados sobre Estados Unidos e Israel y sus objetivos maximalistas, y al hecho de que, hasta que Estados Unidos vea una razón para retractarse de sus posiciones declaradas, la diplomacia sólo podrá llegar hasta cierto punto entre los Estados de la región», declaró Al-Arian a Drop Site. «Está bastante claro que todo esto es resultado de la agresión estadounidense-israelí. La razón por la que muchos de estos Estados probablemente se han resistido a decir lo obvio se debe, en parte, a que quieren mantener lo que consideran una línea directa más positiva y abierta con Washington y con el presidente de Estados Unidos. Cualquier palabra de condena en público se consideraría potencialmente perjudicial para esa relación de la que dependen, en parte, para poner fin a esta situación en algún momento».
El considerable daño económico que ha sacudido la región y la economía mundial durante la última semana es el punto de presión más probable al que se enfrentará Trump por parte de los países del Golfo en cualquier debate sobre el fin de la guerra, más que en las preocupaciones por la soberanía de Irán o el bienestar del pueblo iraní. «Creo que el argumento que probablemente se está esgrimiendo es el del daño mutuo, las consecuencias económicas más amplias que ahora están repercutiendo a nivel mundial, las ondas de choque que están empezando a sentirse incluso en la economía estadounidense, lo que hará que su Administración tenga más en cuenta las consideraciones internas de cara al futuro», dijo Al-Arian. «Sin duda, basándonos en el historial de Trump, existe el temor de que la situación pueda agravarse hasta el punto de que países que en un momento dado se consideraban aliados incondicionales puedan encontrarse de repente en un bando diferente».
Las autoridades iraníes sostienen que no han contactado de ninguna manera con la Administración Trump para discutir un alto el fuego y que tienen la intención de continuar con sus contraataques contra Israel y cualquier base estadounidense utilizada en ataques contra Irán. «La posición de Irán es que seguirá defendiéndose con firmeza hasta que se establezca un marco creíble y sólido para un alto el fuego y para prevenir cualquier nuevo ataque por parte de Estados Unidos o Israel», afirmó el alto funcionario iraní.
Saad dijo que cree poco probable que Irán acepte cualquier acuerdo temporal con Estados Unidos que deje abierta la posibilidad de que se inicie otra guerra en un futuro próximo.
«Irán no aceptará ningún alto el fuego en esta etapa porque lo que persigue no es un mero fin de las hostilidades, que Israel y Estados Unidos pueden romper y romperán fácilmente, sino un resultado que restablezca la disuasión y cree las condiciones para un acuerdo duradero y aplicable», afirmó. «La lógica estratégica es que aguantar ahora, a pesar de los costes, es la condición previa para un acuerdo que realmente se mantenga: un alto el fuego que sólo puede alcanzarse después de que Irán haya demostrado una capacidad de represalia suficiente para que el coste de violarlo sea prohibitivo para la otra parte».
Foto de portada: Las fuerzas de seguridad se despliegan para proteger una manifestación en apoyo al nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, en la plaza Enghelab, centro de Teherán, el 9 de marzo de 2026. (Atta Kenare/AFP vía Getty Images)