Rayhan Uddin, Middle East Eye, 16 marzo 2026
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Rayhan es un periodista de Middle East Eye afincado en Londres que centra sus trabajos en cuestiones relativas a geopolítica, conflictos y derechos humanos. Ha colaborado con anterioridad con The Guardian, The Spectator y New Statesman.
La historia de Irán está marcada por conquistas, renacimiento cultural y artesanía, todo lo cual se refleja en sus extraordinarios sitios patrimoniales.
Las emblemáticas cúpulas turquesas de Isfahán y los intrincados interiores de mezquitas y palacios de todo el país gozan de renombre internacional.
El patrimonio arquitectónico de Irán puede dividirse a grandes rasgos en dos épocas. La primera es el periodo preislámico, que incluyó imperios iraníes como el aqueménida y el sasánida, y la segunda abarca una sucesión de imperios y Estados islámicos, que comienza con el califato rasidún y termina con la dinastía kayar hasta principios del siglo XX.
Irán cuenta con 29 lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, lo que lo sitúa en el décimo puesto mundial por número de sitios. Sin embargo, estos lugares han sido objeto de ataques durante las últimas dos semanas y media por parte de Israel y Estados Unidos.
Desde Isfahán hasta Teherán y Jorramabad, los ataques israelíes y estadounidenses han devastado monumentos iraníes, incluidos varios inscritos en la lista de la Unesco.
A medida que la guerra se prolonga y se sienta un precedente, cada vez más lugares patrimoniales corren peligro; un funcionario iraní ha calificado los ataques como una «declaración de guerra a una civilización».
Middle East Eye repasa los lugares que han sufrido daños hasta la fecha:
Palacio de Golestán
El 1 de marzo, al día de iniciarse el conflicto, un ataque dañó el Palacio de Golestán, el único lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en Teherán.
La explosión de un misil cercano destrozó las ventanas del palacio y dañó los emblemáticos espejos y cristalerías del complejo, según las imágenes publicadas por los medios iraníes.
Seyyed Ahmad Alavi, presidente del comité de turismo y patrimonio de Teherán, afirmó que la explosión también había dañado las históricas puertas Orsi y levantado secciones del asfalto dentro del recinto.
El Palacio de Golestán se construyó originalmente durante el periodo safávida, en el siglo XIV.
La mayor parte de sus elementos y ornamentos actuales datan del siglo XIX, durante la era kayar, cuando se convirtió en la sede del gobierno de la dinastía. Los kayar convirtieron a Teherán en la capital del país en 1786.
Consta de ocho edificios palaciegos, la mayoría de los cuales sirven ahora como museos, así como de un complejo de jardines rodeado por una muralla.
Palacio de Chehel Sotoun
Una serie de lugares patrimoniales clave de Isfahán resultaron dañados por los ataques estadounidenses e israelíes, entre ellos el Palacio de Chehel Sotoun (de las Cuarenta Columnas).
Las imágenes publicadas por los medios de comunicación iraníes mostraban puertas rotas, ventanas destrozadas y escombros esparcidos por todo el palacio.
El complejo, encargado por Abbas I, el sah safávida conocido a menudo como Abbas el Grande, es famoso por sus frescos que representan escenas de batalla y recepciones reales.
Las imágenes difundidas en Internet mostraban una gran grieta en el centro de un fresco del siglo XVII que representa al sah safávida Tahmasp dando la bienvenida al gobernante mogol Humayun a Irán.
Los jardines del palacio forman parte de los nueve jardines históricos de Irán que, en su conjunto, han sido inscritos como Patrimonio Mundial de la Unesco.
Palacio de Ali Qapu
Cerca de Chehel Sotoun, el palacio de Ali Qapu también sufrió daños.
Los medios locales informaron de que las puertas y ventanas del complejo habían quedado destrozadas.
Ali Qapu está inscrito como Patrimonio Mundial de la Unesco como parte de un conjunto de lugares de la plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán.
El palacio se inauguró en 1597.
El edificio de seis plantas cuenta con elaborados techos con intrincados trabajos de marquetería, así como con numerosas pinturas y frescos.
Mezquita de Yameh
Una mezquita histórica de Isfahán también sufrió daños. El 9 de marzo, una explosión provocó que los azulejos turquesa de la mezquita de Yameh se estrellaran contra el suelo, según informó The New York Times.
El diario citó fotografías del Ministerio de Cultura y Patrimonio de Irán, en las que se veían columnas de humo elevándose por detrás de la mezquita.

Los ataques estadounidenses e israelíes dentro de los límites de la plaza Naqsh-e-Jahan, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en Isfahán, causaron daños en la histórica mezquita de Yameh (Agencia de Noticias Tasnim)
En este emplazamiento se construyó por primera vez una mezquita a finales del siglo VIII, durante la época abasí. Se reconstruyó un siglo más tarde, y a lo largo de más de un milenio se le fueron añadiendo nuevas partes y renovando.
Se considera uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura persa e islámica.
Recinto Real (Dawlat Janeh)
Además de los dos palacios y la mezquita histórica, al parecer también resultaron dañados otros lugares del Recinto Real, conocido como Dawlat Janeh.
Según un periódico especializado en arte, que cita a los medios locales, el pabellón Rakeb-Janeh (Casa del Jockey), del siglo XVII, también sufrió daños.
El Salón Ashraf, una estructura residencial de la corte safávida, también se vio afectado.
Al igual que el Salón Teymouri, un edificio de la época timúrida que más tarde se convirtió en el Museo de Historia Natural de Irán.
Castillo de Falak-ol-Aflak
La ciudadela de Falak-ol-Aflak, situada en la zona de Jorramabad, en la provincia de Lorestán, también sufrió daños. El yacimiento data del periodo sasánida (entre los siglos III y VII).
Las autoridades iraníes afirmaron que los ataques aéreos israelíes alcanzaron las inmediaciones del castillo, situado en lo alto de una colina, el 8 de marzo.
Los ataques tuvieron como objetivo el departamento de patrimonio cultural de Lorestán, destruyendo el edificio.

El castillo de Falak-ol-Aflak, situado en lo alto de una colina en Jorramabad, en la provincia de Lorestán (Wikimedia/Flickr/Leoboudv)
La explosión también dañó los museos de arqueología y antropología del yacimiento, según informó un funcionario local, así como los cuarteles de la ciudadela, los edificios del regimiento y otras estructuras.
«Afortunadamente, la estructura principal del castillo de Falak-ol-Aflak no sufrió daños», declaró Ata Hassanpour, director del departamento de patrimonio cultural de Lorestán.
Foto de portada: Escombros en el monumento histórico del Palacio de Golestán tras los daños sufridos por los ataques, Teherán, el 3 de marzo. (Majid Asgaripour/West Asia News Agency vía Reuters)