George Capaccio, Vocesdelmundoes.com, 25 marzo 2026
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

George Capaccio es escritor, artista y activista. Actualmente reside en Durham, Carolina del Norte, tras emigrar de la zona de Boston. Su preocupación por el pueblo iraquí, sometido a las sanciones estadounidenses, lo llevó a realizar numerosos viajes a Iraq para presenciar sus efectos. En su país, abogó por su levantamiento mediante la escritura y discursos públicos, además de recaudar fondos para familias iraquíes. En la actualidad, centra su escritura en el genocidio de Gaza y, más recientemente, en la guerra de agresión contra Irán. George agradece los mensajes de sus lectores. Pueden contactarlo por correo electrónico: Capaccio.G@Gmail.com
¡A frotar, a frotar, a frotar!
Tres hombres en una tina
¿Y quiénes crees que son?
El carnicero, el panadero,
el fabricante de velas.
Todos se han hecho a la mar.
(Traducción aproximada de una cancioncilla infantil en lengua inglesa)
Tres tipos en una tina
Durante la última visita de Netanyahu a la Casa Blanca el 10 de febrero de 2026, Donald Trump lo invitó a compartir su baño de burbujas nocturno. Un miembro del equipo de seguridad del presidente, viendo en ello una oportunidad de oro, grabó en secreto todo ese baño nocturno. Desde entonces “ha aflorado” una grabación pirata de tan impactante evento y por ahí anda circulando, por las redes sociales. (Confieso que la he visto varias veces. Podría haber sido generada por IA, pero si consideramos cómo están desarrollándose las cosas en el mundo real, creo que es muy posible que sea auténtica).
Lo que resulta más impactante es que, mientras los dos hombres se frotaban mutuamente el cuerpo con esponjas vegetales libanesas a juego y sales de baño israelíes del Mar Muerto, Pete Hegseth, el secretario de la ofensiva defensiva (o defensa ofensiva), entró en el baño vistiendo poco más que un bikini dorado de lamé, en consonancia con su autoimagen de guerrero en activo y galán evangélico. “¿Les importa si me uno?”, preguntó Hegseth, metiéndose en la espuma tras quitarse el bikini y mostrarles a sus compañeros su enorme revólver de seis recámaras.
“He tenido una epifanía”, dijo. “¿Una qué?”, preguntó Netanyahu. “Una epifff…”, intentó decir Trump. “¿De qué demonios estás hablando, Hegseth?”
Los otros dos hombres escuchaban con suma atención mientras el secretario describía su encuentro con nada menos que Jesucristo. “Fue durante una sesión espiritista a la que asistí con Pam, Melania, Kristi y Kimberly [la exesposa de Don Jr.]”, dijo. “Nos reunimos en el apartamento de Kristi en Washington D.C.”
“Espera Hegseth”, le espetó el presidente. “¿Qué es todo eso de una ‘sesión espiritista’?” Hegseth respondió:
“Pues resulta que Bondi, la fiscal general, está muy metida en esas cosas del ocultismo. Ella fue quien lo organizó todo. Se hace llamar “médium”. Y antes de empezar, Pam usó sus cartas del tarot para ayudarnos a alcanzar el ‘estado mental adecuado’. Después de la lectura, Pam encendió más velas, clavó una vela votiva en la calavera humana que había traído consigo y la puso en el centro de la mesa. Luego, las cuatro mujeres se pusieron esas pelucas espeluznantes de la colección de Kristi e interpretaron esa escena de Shakespeare donde las brujas lanzan un hechizo. Para entonces, chicos, yo estaba en estado de euforia y listo para cualquier cosa”.

“Volvamos a la epifanía”, ordenó Netanyahu. Y Hegseth continuó su relato:
“Vale, le dije a Pam que daría cualquier cosa por tener un encuentro a solas con mi Salvador, así que me dijo que cerrara los ojos y me concentrara lo más que pudiera en visualizarlo. Y así lo hice. Perdí la noción del tiempo y debí de entrar en una especie de trance. Enseguida empecé a sentir una corriente de aire frío y luego la mano de alguien en mi hombro, y cuando levanté la vista, Él se materializó ante mis ojos, como una imagen generada por IA. Los demás no lo vieron, pero yo sí, lo vi claramente. Sé que suena a locura, pero llevaba el uniforme de un oficial israelí. Y esto fue lo que me dijo antes de volver a sumergirse en el misterio divino:

‘Pete, he ungido a tu presidente como mi emisario, mi mensajero, mi representante en la Tierra. Ha llegado el momento de aniquilar a la República Islámica de Irán. Al igual que los antiguos amalecitas antes que ellos, los iraníes son el eterno enemigo del Pueblo Elegido. No muestres piedad, Pete. Ni hombre, ni mujer, ni niño, ni corderito, nada deberá quedar en pie en la que será la batalla final y el triunfo definitivo del Bien sobre el Mal antes de mi segundo advenimiento. Al igual que se ha hecho en Gaza, así deben hacerlo ahora en Irán. No muestres piedad. ¡Al diablo con las supuestas ‘reglas de combate’! Recuerda lo que Dios le dijo al capitán Medina, quien luego se lo trasladó a los hombres de la compañía Charlie en Vietnam: ‘Maten todo lo que se mueva’. Y eso es lo que te digo, Pete. Todo lo que se mueva”.
Al oír estas palabras, transmitidas por el enjabonado secretario, Trump y Netanyahu se quedaron mudos, estupefactos. “Y así será”, dijeron ambos hombres al unísono mientras salían de la bañera y se secaban mutuamente antes de aplicarse una loción corporal ultrahidratante. Aún sentado en la bañera, el secretario lanzaba burbujas de jabón sobre sus dos compañeros de baño.

Netanyahu se empolvó las partes íntimas con los polvos de baño de lavanda de París de Melania. Trump, desnudo y con las partes íntimas visiblemente encogidas, miró al cielo como si buscara la guía divina, guía que enseguida recibió:
“Benny, conozco la manera perfecta y más rentable de poner esto en marcha y evitar que nuestro común enemigo inicie una guerra nuclear. Como comandante en jefe, ordenaré a mis fuerzas que ataquen un objetivo civil en algún pueblucho de mierda de Irán. Quizás una oficina de correos o una mezquita. Y si eso no pone las cosas en marcha y hace que esos izquierdistas chiflados dejen de hablar de Epstein y de la subida de precios, entonces no sé qué demonios lo hará”.
Netanyahu se sacó un bastoncillo de la oreja y se giró hacia Trump y Hegseth con una sonrisa burlona:
“Don, te estás convirtiendo en un verdadero maestro en el arte de la guerra total. Es como lo que he estado haciendo en Gaza. Bombardeas hasta la saciedad algún sitio civil ya en ruinas y luego le dices al mundo que el enemigo lo utilizaba como centro de mando y control. Y si se produce alguna reacción por parte de la prensa o del público, te limitas a retocar un poco la historia. Les dices que fue un error. Que tus chicos querían atacar el edificio contiguo, pero que se equivocaron con las coordenadas y le atizaron a la oficina de correos o la mezquita, o lo que sea, por accidente. Mejor aún: di que fue la IA la que metió la pata. Y no es para tanto, no es para ponerse así, como decís vosotros, los estadounidenses”.
Trump soltó una risita ante otro voto de confianza de su ilustre mentor, el primer ministro de Israel. El secretario de la ofensiva defensiva (o defensa ofensiva), por su parte, parecía tan feliz como un cerdo entre la mierda, eufórico, mientras chapoteaba en el agua de la bañera con ambas manos. “Señor presidente, tiene que golpearlos donde más les duele. Patearlos cuando están caídos. Hacer que se retuerzan como un lechón en un asador”.
En este punto de su alegre y efusivo tributo al sadismo extremo, el honorable secretario agarró un yate de plástico de la colección de juguetes de baño de Trump y comenzó a moverlo por el agua mientras hacía ruidos de motor con la boca.
“Es una auténtica pasada atacar esos barcos pesqueros en el Caribe y el Pacífico, y luego ver cómo los supervivientes intentan salvarse. Una vez que pongamos en marcha esta guerra, piensen en todos los barcos iraníes que podremos hundir. Es como les dije a los guardiamarinas en la Academia Naval durante la ceremonia de graduación del año pasado: ‘Caballeros, recuerden siempre que es mucho más divertido ver hundirse un barco enemigo que capturar a los marineros’”.
Hegseth se deslizó lentamente hasta el fondo de la bañera, dejando sólo su rostro por encima de la línea de flotación, mientras una ráfaga de burbujas escapaba de su boca. La puerta del baño se abrió discretamente y un joven elegantemente vestido, de pie en el umbral, exclamó: “Señor presidente, es hora de su masaje. ¿Quiere que se encargue de ello Nathalie?”.
“Esta noche no, Bob. Dale un par de cientos de dólares y mándala a casa. Mis amigos y yo tenemos mucho trabajo que hacer. Dile a Louis que nos suba unas hamburguesas y patatas fritas. Muchas patatas fritas”.
Una vez que los tres hombres estuvieron vestidos, refrescados y listos para la acción, se dirigieron al Dormitorio Lincoln en la Casa Blanca. Durante la cena, y tras muchas botellas de cerveza bávara y champán francés, idearon un plan para derrocar al régimen iraní y convertir al país en un protectorado bajo el gobierno compartido de Israel y Estados Unidos.
El polifacético yerno de Trump, Jared Kushner, será el jefe de Estado designado. Cabe destacar que el Sr. Kushner también desempeñará una doble función como zar inmobiliario de Gaza. Una vez que comience su mandato, estará encargado de convertir toda la Franja en una meca para promotores inmobiliarios, empresas de tecnología financiera, conglomerados de entretenimiento, cadenas hoteleras y, por supuesto,

turistas adinerados. Mientras se implementan estos cambios grandiosos y sin precedentes, el primer ministro Netanyahu, en colaboración con su gabinete de guerra, llevará a cabo la “solución final” al problema palestino. Un informe filtrado por un informante de la Knesset revela un plan para trasladar a toda la población de los Territorios Ocupados a la península de la Baja California. El informe señala que se están llevando a cabo negociaciones con funcionarios mexicanos para preparar el traslado. Según el informe, se utilizarán cruceros internacionales para transportar a los palestinos a su nueva patria durante un período de varios meses, posiblemente años. El nombre en clave de toda la operación es “Éxodo II”, y el subtítulo “Viaje hacia la Libertad”.
El sábado 28 de febrero, apenas dos semanas después de aquel histórico congreso en el “Dormitorio Lincoln”, el mencionado plan de guerra contra Irán se puso en marcha con una lluvia de misiles estadounidenses e israelíes contra objetivos militares en Irán. Uno de los misiles impactó en una escuela primaria de niñas en la ciudad de Minab, al sur de Irán. Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la escuela había sido utilizada por la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) para albergar sistemas de comunicaciones extremadamente sofisticados. Si bien se ha informado de víctimas civiles, funcionarios del Pentágono han asegurado públicamente que estos informes son completamente falsos. Una portavoz del Pentágono declaró públicamente que, en sus propias palabras, “las fuerzas armadas estadounidenses jamás atacarían a civiles a sabiendas. Nuestro objetivo es proteger vidas inocentes, ya sean de nuestros aliados o de nuestros enemigos”.
(Algunas fuentes afirman que el ataque causó la muerte de más de 165 niñas de entre 7 y 12 años, pero hasta el momento no se ha corroborado esta versión. Expertos forenses han examinado los videos de padres horrorizados fuera de la escuela y de los equipos de primera respuesta de la Media Luna Roja Iraní transportando los cuerpos de las niñas muertas y heridas. El equipo forense no ha publicado aún sus conclusiones).
La Sra. Leavitt está convencida de que las imágenes de video corresponden a la guerra de Bosnia (1992-1995). Durante una entrevista en la CNN con Jake Tapper, describió cómo agentes clandestinos en los Balcanes utilizaron probablemente plataformas legítimas de almacenamiento en la nube para transferir las imágenes a cuentas del Pentágono. Cuando el Sr. Tapper le pidió pruebas que respaldaran su afirmación, ella respondió:
“He estado en los Balcanes, señor, y me impresionó mucho la hospitalidad de la gente, especialmente en Albania. Sin embargo, todos con quienes hablé no perdían la oportunidad de quejarse de algún otro grupo étnico. Quiero decir que, en realidad, de ahí viene el término ‘balcanización’, ¿verdad?”.
Inmediatamente después del primer ataque de lo que desde entonces se ha llamado «Operación Furia Épica», la Sra. Leavitt ofreció una rueda de prensa de emergencia. Al hablar sobre la última guerra en Oriente Medio, aseguró a la nación y al mundo que todo se desarrollaba según un plan divinamente ordenado:
“Bajo el inspirador liderazgo de nuestro presidente, nuestra gran nación ha emprendido un curso de acción que será recordado como el paso más trascendental de la humanidad hacia la libertad universal. El presidente Trump busca un mundo donde los pueblos diversos puedan prosperar y vivir en armonía con sus vecinos. Sí, habrá que pagar un precio y hacer sacrificios. A quienes han perdido seres queridos en esta noble empresa, les enviamos nuestras condolencias y oraciones. Mientras hablo, la primera dama Melania Trump está en casa horneando galletas para nuestros aliados israelíes que lloran la muerte violenta de sus familiares a causa de los misiles del enemigo”.
La secretaria de prensa concluyó su rueda de prensa presentando al secretario de la defensa ofensiva (o de la ofensiva defensiva), Pete Hegseth. Tras sustituir a la Sra. Leavitt en el atril, reiteró lo que él y sus compañeros de baño imaginaron durante su memorable noche en el Dormitorio Lincoln:
“Ha llegado el momento de darle la bienvenida a un nuevo mundo. Un mundo en el que ciertas limitaciones que durante demasiado tiempo han restringido la capacidad de nuestra gran nación para vencer el mal están siendo relegadas al basurero de la historia. Estamos forjando una nueva constitución en la que la clarividencia y la profunda humanidad de nuestro presidente serán en adelante la fuente de nuestras leyes y de nuestra conducta. Las leyes internacionales, las cartas de la ONU, ¿qué son sino los restos podridos de una era pasada, las brasas consumidas de un fuego que se ha apagado? En palabras de miembros ilustrados de la administración Bush antes y durante la invasión de Iraq: “Los hombres de verdad van a Teherán… y nosotros también”.