¿Por qué Israel quiere la guerra con Irán? (con Gideon Levy)

Chris Hedges, The Chris Hedges Report, 26 marzo 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Chris Hedges es un escritor y periodista independiente que trabajó durante casi dos décadas como corresponsal extranjero para The New York Times, la National Public Radio y otros medios en Latinoamérica, Oriente Medio y los Balcanes. Formó parte del equipo de reporteros de The New York Times que ganó un Premio Pulitzer por su cobertura del terrorismo global. Hedges es miembro del Nation Institute y autor de numerosos libros, entre ellos War is a Force That Gives Us Meaning.

(Esta entrevista está asimismo disponible en plataformas de podcast y Rumble).

Transcripción

Chris Hedges:

Durante cuatro décadas, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha estado presionando a Estados Unidos para que entre en guerra con Irán. Las administraciones anteriores, tanto republicanas como demócratas, se han negado a ello, en gran parte debido a la feroz oposición dentro del Pentágono, que no consideraba a Irán una amenaza existencial y no preveía un resultado positivo para Estados Unidos ni para sus aliados regionales. Donald Trump, animado por el inepto equipo de negociación formado por su yerno, Jared Kushner, y su compañero promotor inmobiliario y compañero de golf, Steve Witkoff, ambos fervientes sionistas, mordió no obstante el anzuelo de Israel.

El asesor de seguridad nacional británico, Jonathan Powell, que asistió a las conversaciones finales entre Estados Unidos e Irán, descartó a Kushner y Witkoff como activos israelíes. Joseph Kent, que dimitió de su cargo como director del Centro Nacional Antiterrorista para protestar contra la guerra, escribió en su carta de dimisión que, y cito textualmente: «Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense». La justificación pública de la guerra contra Irán desde que comenzó el 28 de febrero ha sido cambiante. ¿Es para detener el programa nuclear de Irán? ¿Es para frustrar el programa de misiles balísticos de Irán? ¿Es porque Estados Unidos llevó a cabo ataques preventivos contra Irán, como dijo Marco Rubio, para garantizar la seguridad de los activos estadounidenses una vez que Israel decidiera atacar? ¿Se debe a que el Gobierno iraní llevó a cabo una represión letal, matando a cientos de manifestantes antigubernamentales durante las protestas masivas en las calles? ¿Se trata de un cambio de régimen? ¿Es un intento de acabar con el llamado «terrorismo patrocinado por el Estado» de Irán? ¿O todo esto no son sino pretextos para algo más? Sin duda, Israel y Estados Unidos buscan un cambio de régimen, pero en este caso es posible que Estados Unidos e Israel tengan opiniones divergentes.

Al parecer, Israel también persigue, al igual que en Iraq, Siria, Libia y el Líbano, la desintegración de Irán, la fragmentación del país en enclaves étnicos y religiosos enfrentados entre sí, y la transformación de Irán en un Estado fallido. Los persas constituyen aproximadamente el 61% de la población de Irán, mientras que el 39% restante lo componen diversos grupos minoritarios que a menudo sufren la represión del Estado. Estos grupos étnicos incluyen a azerbaiyanos, kurdos, baluchis, árabes y turcomanos, junto con minorías religiosas como suníes, cristianos, bahá’ís, zoroastrianos y judíos. La fragmentación de Irán en enclaves étnicos y religiosos antagónicos dejaría a Israel como la potencia dominante en la región, otorgándole la capacidad de, si no ocupar a sus vecinos, controlarlos y someterlos directamente a través de intermediarios, como parte de un deseo largamente acariciado de un Gran Israel. También permitiría a Estados extranjeros controlar las reservas de gas iraníes, las segundas más grandes del mundo, y sus reservas de petróleo, el 12% del total mundial. Ahora que Israel tiene la guerra con la que Netanyahu ha soñado siempre, ¿cuáles son los objetivos finales de Israel? ¿Cómo se alcanzarán esos objetivos? ¿Es posible, o siquiera realista, el sueño de un Gran Israel? ¿Y son los objetivos de Israel contrarios a los intereses y la seguridad de Estados Unidos? ¿Dará lugar la guerra, en lugar de ver aplastado al régimen iraní, a algo mucho más letal, un conflicto regional prolongado y tal vez incluso internacional, que causará estragos en la economía mundial y podría potencialmente arrastrar a China y Rusia?

Me acompaña el periodista israelí Gideon Levy para analizar por qué el Gobierno israelí lleva tanto tiempo buscando una guerra con Irán y qué espera conseguir con ello. Gideon escribe una columna para el periódico israelí Haaretz, que a menudo se centra en la ocupación israelí de los territorios palestinos; su último libro se titula The Killing of Gaza: Reports on a Catastrophe (El exterminio de Gaza: crónicas de una catástrofe). Pueden ver una entrevista que le hice a Gideon en septiembre de 2024 sobre su libro en mi canal de YouTube, titulada «The Looming Catastrophe in the Middle East» (La catástrofe que se avecina en Oriente Medio), en la que, supongo, Gideon resulta ser bastante clarividente. Déjame decirte que tú sabes mucho más que yo. Volvamos atrás, ya sabes, este ha sido un proyecto de Netanyahu desde hace cuatro décadas. ¿Por qué Netanyahu se ha empeñado tanto en ello? ¿Qué crees que espera conseguir al haber arrastrado a Estados Unidos y a su país a esta guerra?

Gideon Levy:

En primer lugar, gracias, Chris, por invitarme de nuevo. Es muy difícil dar una respuesta única a todas las excelentes preguntas que has planteado, porque no podemos meternos en la mente de los políticos y los estadistas. ¿Qué le motiva? Creo que es una combinación de factores. En primer lugar, tenemos que fijarnos en la mentalidad, la mentalidad de los israelíes y la mentalidad de Netanyahu, que en muchos aspectos es reflejo también de la mentalidad israelí, es decir, la de buscar siempre un enemigo, sentirse siempre perseguido, victimizarse siempre, sentir siempre que somos el David y que hay un Goliat que va a exterminarnos y a empujarnos al océano.

Irán tiene su parte porque desde que este régimen está en el poder, no ha dejado de amenazar a Israel, sólo con palabras, pero con palabras muy duras. Me refiero a eso del gran Satanás y el pequeño Satanás. No paraban de decirlo día y noche. Y esa podría ser una buena excusa o justificación, si se quiere, para percibir a Irán como un peligro. La pregunta es: ¿fue o es un peligro existencial real? Incluso si un Irán nuclear es un peligro existencial… Esa es una pregunta abierta. Ahora bien, ¿por qué Israel se embarcó en esta guerra? Es una combinación de factores. Se puede buscar la respuesta en sus ambiciones personales y en su mundo personal, es decir, se enfrenta a cargos judiciales, se enfrenta a unas elecciones, quiere dejar su legado en la historia y, hasta ahora, no lo ha conseguido; para él, esta era una forma de destacarse. Pero yo le daría más crédito a otros motivos.

Pienso que él realmente creía que Irán era una amenaza existencial para Israel. Y el único problema es que, en su mundo y en el de la mayoría de los israelíes, la única respuesta ante el peligro es la respuesta militar. Cualquier otra respuesta está fuera de lugar. Ni siquiera cabe planteársela. En Israel, la guerra es siempre la primera opción, no la última. Y eso se ha visto en Gaza y se ve ahora. Y una última frase: hace dos años y medio que iniciamos en Gaza una de las guerras más horribles. ¿Qué ha logrado Israel allí? Los objetivos eran muy similares: cambio de régimen, la lucha contra el demonio (?). ¿Está Israel más seguro ahora? ¿Logró Israel sus objetivos en Gaza? Como creo que no lo logramos, ¿por qué no sacar una lección de esto? ¿No es suficiente? Quiero decir, Gaza no es Irán. Hamás no es el régimen de Irán. Se trata de una escala totalmente diferente. Fracasamos con Hamás. Entonces, ¿por qué creemos que tendremos éxito allí? Pero Netanyahu funciona con una mentalidad diferente.

Chris Hedges:

Tienes razón en que esto es así y, además, estamos viendo al mismo tiempo este ataque masivo contra el sur del Líbano, con un millón de libaneses desplazados. Desde la distancia, parece que lo que están haciendo en el sur del Líbano es intentar replicar la destrucción total de comunidades y viviendas, tal y como hicieron en Gaza. E Irán, a diferencia de Hizbolá y de Hamás, ha sido capaz de infligir daños a Israel. ¿Podemos empezar a usar la palabra «exceso»? ¿Está Israel yendo demasiado lejos?

Gideon Levy:

Creo que Israel ya fue demasiado lejos con Gaza. Esto no empieza ahora, empieza en Gaza. Fue una reacción desproporcionada según cualquier criterio, ya sea legal, moral o práctico. Y ahora es simplemente una continuación, de nuevo, de la misma mentalidad. En este mismo momento, Chris, mientras hablamos, hay seis millones de seres humanos en Oriente Medio que han sido expulsados, desarraigados y desplazados de sus hogares por Israel. Seis millones. Un millón en el Líbano, dos millones en Gaza, tres millones en Irán. Quiero detenerme un momento y preguntar: ¿tiene sentido? ¿Es aceptable? Seis millones de personas… Hay que dejar de lado todas las circunstancias. ¿Hay algo que justifique el desarraigo de seis millones de personas a la vez que no tienen alternativa? En Gaza, desde luego que no. En Gaza, lo perdieron todo. En el Líbano, parte de ellos lo han perdido todo. En Irán, supongo que podrán volver a sus hogares, pero ¿qué sentido tiene? Y para Israel, todo lo justifica su objetivo.

Y ni siquiera se cuestiona nada, tampoco lo hace la sociedad israelí. No sólo no hay preguntas ni dudas, sino que se considera ilegítimo cuestionarse. Supongo que te has fijado en esa cifra que indica que el 93% de los israelíes apoya, que los judíos israelíes apoyan esta guerra en Irán, el 93%. Dame un ejemplo de un tema, un asunto en el que se consiga, se alcance tal mayoría en una democracia. El 93%, eso es como en Corea del Norte o quizá Bielorrusia. No puede darse en una democracia que el 93% de la gente piense lo mismo. Pero en Israel, cuando se trata de la guerra, siempre se alcanza una mayoría. Y cuando se trata de diplomacia, de compromisos, de negociaciones de paz, de tratados de paz, es mucho más difícil conseguir una mayoría.

Chris Hedges:

Escribiste una columna, creo que se titulaba: «Todos aquí o todos en Israel se han vuelto locos», pero también has escrito de forma bastante mordaz sobre los medios de comunicación israelíes, calificándolos de mera máquina de propaganda para la guerra.

Gideon Levy:

Pero es que hay algo aún peor. Creo que la mayor vergüenza se produjo durante la guerra de Gaza. Fue entonces cuando se tocó fondo, hasta el último vestigio de dignidad y profesionalidad. Como sabes, Gaza no apareció en los medios israelíes durante dos años y medio. Nada. Salvo en unos pocos medios de poca monta. No os podíais imaginar que alguien en Kansas viera más de Gaza que cualquier persona en Tel Aviv. Ahora bien, lo hicieron -y aquí está lo criminal-; los medios lo hicieron voluntariamente. No fue por presión política del Gobierno, ni de los servicios secretos, ni del ejército. Israel sigue teniendo medios de comunicación libres. Pero estos medios libres han decidido que, por razones comerciales, no vamos a molestar a nuestros lectores o espectadores y no les vamos a contar nada que pueda molestarles. Y que hayan muerto 1.000 bebés en Gaza es algo que la mayoría de los israelíes no quiere saber. Así que no se lo diremos. Y más de 70.000 víctimas en Gaza es algo que nuestros espectadores no quieren ver, así que no se lo mostraremos. Y esta es la gran traición de los medios de comunicación israelíes. Ahora se repite, en Irán, pero a otra escala, porque de la guerra en Irán sabemos muy poco y creo que vosotros, los estadounidenses, también sabéis muy poco. Nadie sabe realmente qué está pasando allí. Escuchamos todo tipo de comunicados oficiales, pero no sabemos qué ocurre realmente sobre el terreno. Así que ahora también estamos en la oscuridad, pero la verdadera oscuridad moral fue el comportamiento de los medios de comunicación israelíes a lo largo de la guerra en Gaza. Eso es inolvidable. Mantuvieron a Israel totalmente desinformado sobre lo que se estaba perpetrando en nuestro nombre en Gaza, y lograron que Israel viviera en paz a pesar de todo lo que sucedió y sucede allí.

Chris Hedges:

Ilan Pappé escribió un artículo hace varios años en el que también culpaba al sistema educativo israelí. De hecho, lo calificó de forma de adoctrinamiento. En su opinión, no se trataba sólo de los medios de comunicación.

Gideon Levy:

Y tienes razón, pero creo que, para bien o para mal, los medios de comunicación tienen mucha más influencia que el sistema educativo. Mira, yo soy un graduado del sistema educativo israelí de otra época, obviamente. Pero cuando miro atrás…, hasta los 20 años nunca había oído la palabra Nakba. No tenía ni idea de lo que era. Veía las ruinas en Tel Aviv y por todo Israel. Nunca pregunté: ¿qué son esas ruinas? ¿Quiénes eran sus propietarios? ¿Dónde están? ¿Qué les pasó? ¿Por qué no están en sus propiedades? Nadie nos lo dijo. El sistema educativo nos contaba todo tipo de cosas, que, en esencia, conducen o concluyen en unos pocos valores básicos que todo israelí recibe con la leche de su madre, a saber: que somos las mayores víctimas del mundo, que somos el David contra el Goliat, que somos el pueblo elegido. Sí, somos el pueblo elegido y, por lo tanto, tenemos derecho a hacer lo que queramos. Y que los palestinos nacieron para matar y lo único que tienen en mente es cómo matarnos y echarnos de aquí. Y cuando te crías en un ambiente así, con todos esos valores, hay que añadir que, en mi infancia, habían pasado pocos años desde el Holocausto, por lo que todo eso se intensificó aún más. Todo ello hace que te encuentres con un israelí muy especial, es decir, un israelí que está totalmente convencido de todo lo que hacen su ejército y su Estado, que no está dispuesto a aceptar ninguna crítica y que inmediatamente tacha cualquier crítica de antisemitismo, que piensa que el derecho internacional no se aplica a Israel porque Israel es un caso especial, que se cree que Israel es una víctima y que no hay otra víctima como Israel en el mundo. Y eso es muy peligroso, y, obviamente, creen que somos el pueblo elegido. Toda esta mentalidad es muy nocivo.

Chris Hedges:

Déjame preguntarte por Irán. Según los informes, al menos en la prensa estadounidense, parece haber una divergencia entre la administración Trump y Netanyahu. Ya sabes, Trump es voluble y cambia de opinión a cada minuto, por supuesto, pero parece que le gustaría encontrar una salida, una forma de salir de esto. Francamente, esto no va bien para la economía mundial ni para EE. UU., ni probablemente tampoco para Israel, pero se da por hecho que al Gobierno de Netanyahu le gustaría… No pueden hacerle a Irán lo que le han hecho a Gaza o lo que le están haciendo al sur del Líbano porque Irán es demasiado grande. Tiene el tamaño de Europa Occidental, pero pueden destruir su infraestructura y gran parte de sus zonas urbanas para crear una especie de Estado fallido, como mencioné en la introducción. ¿Es ese el objetivo? ¿Crees que ese es el objetivo israelí?

Gideon Levy:

Creo que el objetivo de Israel respecto a Irán es bastante irrelevante ahora mismo, porque, decida lo que decida Donald Trump, Israel tendrá que acatarlo. En esta etapa, Israel no tiene otra opción ni otra capacidad. Incluso desde una perspectiva estrictamente militar, Israel no tiene la capacidad de librar una guerra contra Irán sin la Fuerza Aérea y el Ejército estadounidenses. Es sencillamente imposible, incluso en algo tan simple -o quizá no tan simple- como repostar los aviones. Necesitamos a Estados Unidos. Necesitamos a Estados Unidos para el apoyo político, diplomático, económico, militar, los suministros, el ejército, para todo. Israel no puede seguir adelante con esta guerra en Irán. Y no creo que ni siquiera Netanyahu lo intente. Ya se ve, cuando Donald Trump dice lo que dice -hace un día, sobre la posibilidad de que la guerra terminara muy pronto-, Netanyahu guardó silencio. No dijo ni una palabra. Y si dijo algo, fue casi de apoyo. Sabe que no tiene otra opción. Otra cosa es la guerra en el Líbano porque supongo que a Donald Trump le da igual el Líbano y podría dejar que Israel continúe allí. Pero en cuanto a la guerra contra Irán, todo depende de Donald Trump.

Chris Hedges:

Hizbolá no tiene la capacidad de infligir a Israel el daño que Irán sí tiene.

Gideon Levy:

Es cierto, pero pueden continuar con la guerra de desgaste e Israel puede volver a ocupar -y de hecho ya ha empezado a hacerlo- cada vez más territorios del Líbano y a destruir partes de Beirut. Hemos vivido esta situación tantas veces…, y nunca Israel ha sacado nada bueno de ella. Aquí realmente se repite todo, detalle tras detalle, idéntico una y otra vez, y nunca aprenden, nunca, y siempre piensan que ahora es el momento y que esta vez será de una vez por todas. Y lo único que es de una vez por todas es, como escribí una vez -perdón por citarme a mí mismo-, lo único que es de una vez por todas es la ocupación israelí. Eso es lo único que es de una vez por todas.

Chris Hedges:

Debemos dejar claro que Israel ocupó el Líbano de 1982 a 2000.

Gideon Levy:

18 años, claro, y desde que nos fuimos nada se resolvió, ni de una vez por todas, ni siquiera por unos pocos años.

Chris Hedges:

Fue aún peor, Gideon, porque eso dio lugar a Hizbolá. Así es como se creó Hizbolá.

Gideon Levy:

Exacto, exacto. Y Hamás también fue creado en parte por Israel. Siempre se tiene la idea de que podemos cambiar los regímenes, y siempre acaba surgiendo uno peor. Siempre se recurre a los asesinatos, convencidos de que, si acabamos con 12 o 20 líderes, el problema quedará resuelto. Y siempre sucede que tras esos líderes asesinados, llegan sucesores más duros.

Chris Hedges:

Así es. Cuando llegué por primera vez a Israel en 1988, había una guerra contra Faisal Husseini. Imagínate a ese aristócrata palestino… Y luego, por supuesto, Fatah y Arafat. Y después asesinaron a Abd al-Aziz Rantisi, quizá tú también lo conociste. Si eliminamos a estos eruditos (Rantisi era brillante, independientemente de lo que se piense de su ideología) y al jeque Yassin, que fueron los cofundadores de Hamás, el resultado fue Yahya Al-Sinwar. Así que creo que este es el punto en el que la historia ha demostrado que estos asesinatos selectivos -también conocí a Nizah Rayan- no generan una mayor moderación, sino personas aún más fanáticas.

Gideon Levy:

No voy a entrar en la cuestión moral y jurídica de los asesinatos, aunque sea muy difícil ignorarla. Porque, al fin y al cabo, son asesinatos. Y aunque se trate del comportamiento propio de una familia criminal, y los medios de comunicación, obviamente, colaboren con ella, dejemos eso a un lado. ¿De qué sirve todo esto? ¿Qué se consigue con ello? Y lo sorprendente es que se repite sistemáticamente, sin que se aprenda ninguna lección. Una y otra vez. No, piensan, esta vez saldrá bien. Y fracasan, y lo vuelven a intentar. Como un jugador en un casino que está seguro de que la próxima vez le irá mejor. Y no es así.

Chris Hedges:

Pero al final los jugadores suelen acabar en bancarrota. ¿En qué momento pagará Israel un precio existencial por este tipo de comportamiento?

Gideon Levy:

Creo que el verdadero peligro ahora mismo -cualquier amigo de Israel o cualquiera que se preocupe por Israel, debería concentrarse ahora en lo que está pasando en tu país, en Estados Unidos- es que, en muy pocos años, nos vamos a enfrentar a unos Estados Unidos diferentes en lo que respecta a Israel. Y será dramático. Y creo que todo tipo de voces, que hasta hace poco no eran legítimas en Estados Unidos, se están haciendo oír cada vez más fuerte. Y se están planteando todo tipo de preguntas sobre el dinero de los contribuyentes, sobre el motivo de todo esto, sobre el hecho de que no siempre está claro quién es la superpotencia, si Israel o Estados Unidos. Ahora están planteándose todo tipo de preguntas en ambos partidos. Esto es muy interesante. No sólo en un partido, sino en ambos.

Y como vi que Biden fue el último presidente sionista, creo que, en muchos sentidos, Trump será el último presidente que tenga en cuenta a Israel. Creo que, para los próximos presidentes, sean quienes sean, Israel tendrá una prioridad mucho menor. Y entonces Israel se enfrentará realmente a un desafío como nunca antes. Porque Europa está furiosa con Israel, pero no se atreven a hacer nada por miedo a la administración estadounidense y al resto del mundo. Obviamente, para el resto del mundo, Israel ya es un Estado acabado. Y, sin Estados Unidos, Israel se enfrentará a una situación sin precedentes, que, en mi opinión, podría representar una amenaza existencial aún mayor que una bomba nuclear iraní.

Chris Hedges:

Creo que una de las cosas más inquietantes es, por supuesto, cómo desmantelaron los campamentos de estudiantes que protestaban contra el genocidio. Yo estuve en los campamentos de Columbia y Princeton, y, según un cálculo aproximado, entre el 20% y el 30% de esos estudiantes eran judíos. Sí, desmantelaron toda esa protesta contra el genocidio, pero se está viendo surgir en la extrema derecha un antisemitismo muy crudo, un antisemitismo real. No se trata de Israel, sino de una crítica hacia los judíos.

Gideon Levy:

Por supuesto, y tú sabes mucho más que yo de esto. Ten sólo en cuenta que esos estudiantes de esos campus son los futuros secretarios de Estado, los futuros secretarios de Defensa, los futuros presidentes, los futuros diplomáticos de Estados Unidos, los responsables de la toma de decisiones de Estados Unidos. E imagínate que esa será su mentalidad. E Israel se enfrentará a ellos, y eso puede suceder en muy pocos años. No estamos hablando de procesos largos porque creo que ese proceso está ya produciéndose ahora mismo. Una vez que Donald Trump no esté en la Casa Blanca, creo que Israel tendrá realmente serios problemas.

Chris Hedges:

Háblanos de la censura en tu larga trayectoria como periodista. Hay una censura muy fuerte sobre los ataques iraníes. No se permite grabar. Está totalmente tipificado como delito. ¿Has visto alguna vez una censura así en Israel?

Gideon Levy:

Bien, en primer lugar, la censura en Israel en los años 50 y 60 era cien veces peor. Sí, porque el alcance de los temas que teníamos que someter a la censura no tenía nada que ver con el de hoy. En la actualidad, se trata prácticamente sólo de cuestiones militares. En aquellos años, teníamos que enviar a los censores la política energética de Israel, la política de inmigración de Israel, quiero decir… No hay comparación: quienes añoran el buen y hermoso Israel de antaño olvidan que, en las dos o tres primeras décadas, Israel fue muy problemático en términos de democracia. Los profesores árabe-israelíes tenían que ser aprobados por el Servicio Secreto israelí antes de poder dar clase en las escuelas árabes, así que no pensemos que ahora es lo peor. Lo peor fue hace muchos años.

En segundo lugar, me gustaría argumentar que la censura, por muy perturbadora que sea, no es el principal problema de la libertad de expresión en Israel. El problema es la autocensura, que es mucho peor porque contra la autocensura no hay resistencia. Mira, déjame hablar de algo personal por un momento. Solía salir a menudo en la televisión israelí, al menos una o dos veces a la semana, como tertuliano. Desde que empezó la guerra en Gaza, he salido dos veces. En dos años y medio, he salido dos veces en la televisión israelí. Esto no es censura, ni por parte del Gobierno ni del ejército. Nadie les dijo que no me llevaran al estudio. Decidieron hacerlo porque saben que esto podría molestar a algunos espectadores,  o por lo que sea. Esta es la verdadera censura. Cuando lo haces por tu cuenta por todo tipo de motivos comerciales o porque eres un cobarde y te autocensuras, ahí veo el principal peligro. Lo que censuran ahora es principalmente la ubicación de los cohetes, de los misiles. Puedo vivir con eso. Para empezar, Israel es la única supuesta democracia del mundo que tiene censura. Pero no sobreestimaría esto. Fíjate también en el ridículo papel que están desempeñando los periodistas. Sabes que, en todos, en casi todos los reportajes de la televisión, se enorgullecen de decir que ha sido aprobado por la censura.

¿De qué se enorgullecen tanto? Nadie les ha pedido que lo digan, no hace falta que digan que esta o aquella información ha sido aprobada. Pero los periodistas están tan ansiosos por demostrar que son muy patriotas y fieles al sistema, y por no plantear preguntas ni generar ningún tipo de duda, que sienten la necesidad de decir: «Mirad qué bien nos portamos. Mirad lo fieles que somos». Para mí, es vergonzoso.

Chris Hedges:

Debo decir que la prensa estadounidense no se queda atrás. Déjame preguntarte por las consecuencias de la guerra contra Irán, en particular sobre los asesinatos selectivos llevados a cabo contra la cúpula iraní. ¿Qué esperas que salga de esto? Es de suponer que los iraníes tomarán represalia de forma coordinada.

Gideon Levy:

Sí, y tienen muchas razones para hacerlo. La cuestión es sólo su capacidad. Si este régimen sigue adelante, no tengo ninguna duda de que ahora van a redoblar sus esfuerzos para conseguir armas nucleares. Porque una vez que tengan la bomba, esta guerra y muchas otras no tendrán lugar. Nadie se atreve a atacar a Corea del Norte. Nadie se atreve a atacar a Pakistán. Nadie se atreverá a atacar a Irán si Irán tiene armas nucleares, es algo obvio. Sí.

Chris Hedges:

Sólo quiero añadir que en Oriente Medio tenemos la lección de Muamar el Gadafi, que renunció a su programa nuclear para apaciguar a Occidente, y mira lo que le pasó.

Gideon Levy:

Por supuesto. Y Nelson Mandela también renunció a disponer de algunas capacidades, y con razón, pero en Israel, obviamente, nadie piensa en ello. Pero me has preguntado por los asesinatos y aquí debo decirte que se trata de una política muy, muy, muy larga de utilizar el asesinato como estrategia, que no ha empezado en Irán. Empezó con los palestinos en los años setenta. Asesinamos a cualquier posible líder político, no sólo a líderes militares, también a gente como Ghasan Kanafani, que era poeta. Lo asesinamos en Beirut en el 72. ¿Qué peligro puede suponer un poeta, por no hablar de otros líderes alternativos? Es decir, tú mismo los nombras. Intentamos matar a cualquiera. Arafat gozó de algún tipo de inmunidad y sobrevivió. E incluso sobre su final, no lo sabemos aún todo. Pero esta es una estrategia de Israel. E Israel está muy orgulloso de ello. Recuerdo, tú eres más joven, así que no lo recordarás, pero yo recuerdo que Bulgaria solía enviar todo tipo de agentes secretos a Europa que envenenaban a todo tipo de resistentes al régimen con paraguas, paraguas envenenados en las calles. Era lo único que hacían. Supongo que Bulgaria nunca se sintió orgullosa de ello. Israel sí está muy orgulloso, por ejemplo, de la operación del buscapersonas. Sí, cuando…

Chris Hedges:

Eso fue lo que decapitó a Hizbolá. O no sé si lo decapitó, pero sin duda… y también mataron a Nasralah, pero te refieres a esos buscapersonas que, no sé, fueron cientos de personas, ¿verdad?, las que resultaron afectadas por la explosión de esos buscapersonas.

Gideon Levy:

Cientos de personas perdieron sus extremidades, no es que murieran cientos de personas, sino que cientos de personas perdieron sus manos, sus piernas, Dios sabe. Cientos. En Israel, es motivo de orgullo. Y sabes, como israelí que se preocupa por Israel, me preocupa porque no es un ambiente sano en el que vivir. Cuando estás tan orgulloso de asesinar… ¿A dónde nos lleva eso? ¿Qué se recordará de nosotros? ¿Qué nos dedicamos a matar?

Chris Hedges:

¿No fue Yeshayahu Leibowitz quien describió exactamente a dónde nos lleva?

Gideon Levy:

Sí, pero ¿quién le hace caso? ¿Quién le escucha? Si lees hoy lo que dijo, es exactamente lo que él había previsto. Y, en muchos sentidos, la situación está empeorando. Y a Leibowitz, la verdad, lo demonizaron, lo deshumanizaron, lo ridiculizaron. Y mira qué figura tan importante: era un verdadero profeta bíblico. Pero ya sabes…

Chris Hedges:

Para quienes no conocen su obra, conviene aclarar que habló del veneno de la ocupación y de las consecuencias que tendría para Israel a nivel interno, que afectaría al respeto por los derechos humanos y a su democracia, al convertir esencialmente a la población en guardias de prisiones, agentes encubiertos y escuadrones de asesinato. Y, por supuesto, sus predicciones fueron asombrosamente acertadas.

Gideon Levy:

Y estamos hablando de un judío ortodoxo, un gran intelectual que pagó un alto precio por esas posturas. Pero como sabes, estamos muy lejos de eso. Hoy en día es casi imposible que alguien le escuchara o que alguien informara sobre lo que dice. Al menos entonces, cada vez que hablaba, aparecía en los medios. Hoy en día, no hubiera suscitado ningún respeto. Se le ignora por completo.

Chris Hedges:

¿Cómo ves -aunque es muy peligroso hacer predicciones dada la naturaleza volátil de la administración Trump-, hacia dónde crees que se dirige el conflicto? Los iraníes negociaron en dos ocasiones durante la guerra de los 12 días del pasado mes de junio. Y sus equipos de negociación han sido asesinados. Los moderados han sido asesinados. Creo que se ha transmitido claramente a los iraníes el mensaje de que no hay salida, y en este punto deben infligir todo el daño posible. Mucha gente sostiene que en realidad no importa lo que quieran Trump o Netanyahu. Los iraníes van a hacer pagar a sus adversarios y, por supuesto, de forma asimétrica, paralizando la economía regional y mundial. ¿Cómo ves el futuro?

Gideon Levy:

En primer lugar, depende en gran medida de las capacidades de los iraníes, no sólo de sus ambiciones. Claro que Irán querrá vengarse, y ¡de qué manera!, pero la cuestión es si tendrán la capacidad para hacerlo, porque aún están derrotados. No es algo de lo que vayan a recuperar en unas semanas o meses.

Y la cuestión es que, a largo plazo, primero tendrán que decidir si quieren seguir con el mismo régimen, con la misma política. No estoy seguro de que este régimen sea bueno para Irán. No estoy seguro. La decisión está en sus manos. Porque entre la democracia liberal y este régimen fundamentalista hay un amplio margen.

También pueden cambiar, ya sabes, gradualmente, no sólo con una revolución de un día para convertirse en Noruega o Dinamarca. También pueden ir poco a poco. Y ahora depende mucho de ellos. Seguimos enfrentándonos a una gran probabilidad de que otra guerra como la que vivimos ahora se repita dentro de uno o dos años. Y tal y como parece ahora, ese es el escenario más probable. Esto no hará que la gente se pregunte: si esto nos lleva a repetir los mismos errores, ¿por qué no intentar algo diferente? ¿Por qué no darle una oportunidad a la diplomacia? Pero, como suele decirse, uno puede silbar en la oscuridad y poco más. Lo mismo ocurre con los palestinos. Creo que cualquiera de estos conflictos podría haberse resuelto mediante la diplomacia.

Al fin y al cabo, estamos hablando de seres humanos. Por nuestra parte, por la otra parte, todo podría haberse resuelto por la vía diplomática. No creo que la guerra sea algo inevitable. De verdad que no lo creo. Sé que quizá suene como si estuviera desconectado de la realidad, pero de algo estoy seguro: nunca lo hemos intentado de verdad.

Chris Hedges:

¿Ves ese tipo de cambio? Es decir, mientras Israel parece volverse cada vez más mesiánico, los colonos han tomado el control de una forma que no se daba cuando yo estaba en Israel, tanto en el ejército como, por supuesto, en el Gobierno y en los servicios secretos. Los colonos siempre fueron unos parias. Se ve que Israel no se encamina precisamente hacia un Gobierno que quiera apostar por la diplomacia, sino que se vuelve cada vez más fanático.

Gideon Levy:

Absolutamente. Y por eso soy tan escéptico y pesimista. No veo ningún escenario en el que Israel cambie su política, porque el problema no radica sólo en su liderazgo. Ahora se trata del pueblo. La mayoría de los israelíes apoyan las guerras, apoyan el apartheid, apoyan la ocupación, y no quieren ver ningún cambio ni creen en ningún cambio.

Así que va mucho más allá de quién vaya a sustituir a Netanyahu. Tenemos un problema con un pueblo que ha llegado a un punto en el que se está volviendo más militarista que nunca, más religioso que nunca, más mesiánico que nunca. Y esos procesos son muy difíciles de detener.

Chris Hedges:

¿Son esos procesos suicidas para Israel?

Gideon Levy:

No quiero parecer demasiado dramático, ¿suicidas? Nunca pensé que la cuestión de si Israel seguiría existiendo fuera una cuestión relevante. La única pregunta es: ¿qué tipo de Israel? E Israel puede convertirse en un lugar con el que ni tú ni yo queramos tener nada que ver.

Israel existe, es fuerte y supongo que ningún gobierno estadounidense perderá totalmente a Israel, aunque estoy seguro de que el apoyo disminuirá de forma drástica, como ya he dicho. Pero la pregunta es: ¿para qué? Me refiero a que, en Israel, Chris, hay gente maravillosa de la que realmente me sorprende que sigan aquí, aunque algunos vivan… Pero son minoría y, por desgracia, se les ha deslegitimado. Y la tendencia es muy negativa, demográfica, política y socialmente. Ves cómo las cosas van de mal en peor. Los colonos toman el control, los ortodoxos toman el control.

El ejército contra el que luché hace décadas es mucho peor ahora, con todos esos colonos en todo tipo de puestos de alto rango. Y el gobierno es un auténtico gobierno fascista. No encuentro otra forma de describirlo. Y se está viendo cómo todos los demás sistemas, el sistema legal, el sistema educativo, todo va cambiando.

¿Cómo se detiene esto? Ojalá lo supiera. No contamos con el liderazgo necesario ni con la gente adecuada.

Chris Hedges:

Bueno, tu voz… Es decir, para quienes estamos fuera, es innegable lo importante que sois tú, Amira Hass y algunos otros.

Es decir, ahí es donde está la esperanza. Y yo viví en Israel. Estuve en el extranjero durante 20 años. Soy un crítico acérrimo del genocidio y el apartheid. Y, sin embargo, y esto me recuerda que mis amigos más cercanos eran en realidad israelíes, israelíes de izquierdas, pero israelíes al fin y al cabo. Y eran cultos y con conciencia, como tú, y tenían valor para alzar la voz.

Sí, ahí es donde reside cualquier atisbo de esperanza. Gracias, Gideon.

Y quiero dar las gracias a Sophia, Thomas y Max, que han producido el programa. Pueden encontrarme en chrisedges.substack.com.

Gideon Levy:

Gracias, Chris, por invitarme. Siempre te lo agradezco.

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