Jeremy Scahill, Murtaza Hussain y Jawa Ahmad, Drop Site News, 6 abril 2026
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Jeremy Scahill es periodista de Drop Site News y fue cofundador de The Intercept. Es reportero de investigación, corresponsal de guerra y autor de Dirty Wars: The World Is a Battlefield y Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army. Ha informado desde Afganistán, Iraq, Somalia, Yemen, Nigeria, la antigua Yugoslavia y otros lugares del mundo.

Murtaza Hussain es un periodista especializado en temas de seguridad nacional y política exterior. Sus trabajos se publican en CNN, BBC, MSNBC y otros medios de comunicación.

Jawa Ahmad es investigador de temas de Oriente Próximo en Drop Site News.
Teherán rechaza cualquier acuerdo de alto el fuego temporal para poner fin a la guerra con EE. UU. e Israel, según declaró un alto funcionario iraní a Drop Site, afirmando que Irán sólo aceptaría un acuerdo que condujera a un fin definitivo de los combates. El funcionario, que no estaba autorizado a hacer declaraciones públicas y habló bajo condición de anonimato, dijo que las recientes propuestas de una pausa temporal a cambio de la reanudación del acceso total al estrecho de Ormuz estaban «desconectadas de la realidad sobre el terreno».
Ante las nuevas amenazas del presidente Donald Trump de intensificar la guerra contra Irán, Reuters informaba hoy lunes sobre un marco liderado por Pakistán para poner fin a los combates que se había compartido tanto con Washington como con Teherán. Según se informa, el marco propone un alto el fuego temporal a cambio de la reanudación del tráfico a través del estrecho de Ormuz, con un plazo de 15 a 20 días para alcanzar un acuerdo definitivo que aborde el programa nuclear de Irán, el levantamiento de las sanciones y un marco regional para la administración del estrecho.
El alto funcionario iraní que habló con Drop Site confirmó que Teherán había recibido la propuesta, pero reiteró que Irán rechaza cualquier acuerdo basado en un alto el fuego temporal. «Consideramos que la Administración Trump, debido a las restricciones legales existentes en Estados Unidos en relación con la prosecución de la guerra, así como a la necesidad de mantener el control sobre los mercados financieros, necesita una pausa a corto plazo en el conflicto», afirmó el funcionario. Añadió que Irán sólo aceptaría un acuerdo que pusiera fin de manera definitiva a la guerra contra Irán y que pudiera servir de base para unas conversaciones más amplias. El funcionario también se refirió a la propuesta que Irán presentó en febrero en Ginebra, que incluía concesiones significativas sobre su programa nuclear y un pacto de no agresión como base para un acuerdo permanente.
«Nuestra evaluación indica que esta [nueva y temporal] propuesta se ha redactado únicamente sobre la base de la percepción de los mediadores de las exigencias mínimas de las partes para detener la guerra», afirmó el funcionario. «Teherán no considera que un alto el fuego temporal sea una línea de actuación lógica, en la medida en que ya se ha delimitado la ventana para la salida de Estados Unidos del conflicto. Si existiera la voluntad política necesaria, las partes están en condiciones de establecer un alto el fuego permanente y, a partir de ahí, concentrar sus esfuerzos en la diplomacia».
La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Un funcionario de la Administración que habló con la CNN hoy lunes dijo que Trump aún no ha dado su visto bueno.
Antes del estallido de la guerra, Teherán propuso concesiones sin precedentes sobre su programa nuclear durante las conversaciones celebradas en febrero en Ginebra, que tanto los participantes del Reino Unido como los de Omán consideraron suficientes para avanzar hacia un acuerdo definitivo. En una intervención dramática, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, afirmó en una entrevista en «Face the Nation» que «un acuerdo de paz está a nuestro alcance» y pidió más tiempo para continuar las conversaciones. Poco después de esa última ronda de negociaciones, sin embargo, en lugar de aceptar las concesiones, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sorpresa contra Teherán que incluyó el asesinato del jefe de Estado del país y de muchos otros altos cargos.
El enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, fueron acusados posteriormente por expertos nucleares de no comprender la importancia de las concesiones técnicas que Irán proponía en Ginebra. Cabe destacar que, mientras Irán llevó un equipo de expertos técnicos a las negociaciones, Witkoff y Kushner no lo hicieron.
El alto funcionario iraní que habló con Drop Site indicó que el marco de las negociaciones de febrero aún podría servir de base para un acuerdo duradero entre Teherán y Washington. «La última propuesta presentada por Irán antes del inicio de la guerra ilegal entre Estados Unidos e Israel abordaría plenamente las preocupaciones de Estados Unidos en materia de armas nucleares mediante una postura de máxima flexibilidad por parte de Irán, acompañada de una amplia supervisión por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica», dijo.
Como informó anteriormente Drop Site, las condiciones de Irán para poner fin definitivamente a la guerra incluyen una garantía a largo plazo de que Estados Unidos e Israel no volverán a atacar a Irán y de que cualquier alto el fuego se aplique también al Líbano, Iraq y Palestina; indemnizaciones por los daños causados a Irán durante la guerra; el levantamiento de las sanciones; y que Irán mantenga el control sobre el estrecho de Ormuz.
La mañana de Pascua, Trump publicó en Truth Social una declaración plagada de blasfemias en la que fijaba el martes como fecha límite para que Irán capitulara ante las exigencias de EE. UU. de reabrir el estrecho de Ormuz. «El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! Abrid el puto estrecho, bastardos locos, o viviréis en el infierno —¡YA VERÉIS! Alabado sea Alá».
A lo largo de la guerra, mientras el daño económico global sigue aumentando, Trump ha afirmado repetidamente en discursos públicos y publicaciones en Truth Social que Irán está «suplicando» un acuerdo sólo para seguir con amenazas de atacar objetivos petroleros y de infraestructura tras las negativas iraníes.
Las recientes declaraciones públicas de Trump sobre el estrecho de Ormuz reflejan una cronología cambiante de plazos y advertencias cada vez más graves: un ultimátum inicial de 48 horas el 21 de marzo para reabrir el estrecho se suspendió el 23 de marzo para mantener conversaciones «productivas»; una afirmación que Teherán rechazó, calificándola de «noticia falsa» destinada a manipular los mercados. El plazo se amplió posteriormente el 26 de marzo en diez días, y Trump amplió sus amenazas el 30 de marzo para incluir pozos de petróleo, la isla de Kharg y las instalaciones de desalinización. El 1 de abril volvió a afirmar que Teherán buscaba un alto el fuego, a pesar de las reiteradas negativas iraníes, lanzó otro aviso de 48 horas el 4 de abril y volvió a ampliar el plazo.
«Esta amenaza no es nueva, e Irán ya ha dejado clara su postura en caso de que se cometiera tal crimen», afirmó el funcionario en referencia a las frecuentes amenazas de Trump. Irán ha declarado en repetidas ocasiones que responderá a tales ataques atacando infraestructuras vinculadas a EE. UU. en toda la región, lo que podría incluir instalaciones críticas de energía y desalinización de agua tanto en Israel como en los Estados árabes del Golfo.
El marco pakistaní, destinado a evitar el plazo del martes, se elaboró, según se informa, en el contexto de mensajes intercambiados «durante toda la noche» entre el jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, el vicepresidente J.D. Vance, Witkoff y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi. El supuesto acuerdo se conocería como los «Acuerdos de Islamabad» y supondría un cese temporal de los combates, así como disposiciones para futuras conversaciones sobre el estatuto definitivo entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, el carácter gradual de la propuesta dejaría a Irán expuesto a futuros ataques por parte de EE. UU. e Israel, países que han utilizado repetidamente negociaciones anteriores como medio para preparar recursos para ataques posteriores contra Irán, llegando incluso a atacar y asesinar a los propios negociadores.
A finales de marzo, según se informa, la Administración Trump presentó un plan de 15 puntos para alcanzar un acuerdo con Irán, que incluía un alto el fuego de 30 días, el desmantelamiento total del programa nuclear iraní, restricciones al programa de misiles balísticos de Irán, el cese del apoyo de Teherán a los grupos de resistencia armada y la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz. Ese plan, según se informó, coincidía en gran medida con lo que Washington había exigido incluso antes de que comenzara la guerra y fue descartado por los funcionarios iraníes como «extremadamente maximalista e irrazonable».
En medio de una falta generalizada de confianza en la voluntad o incluso en la capacidad de Washington para negociar un acuerdo, Irán presentó su propia lista de condiciones para un acuerdo de paz, que incluía garantías de que la guerra no se reanudaría, el fin de los ataques en el Líbano, Gaza e Iraq, reparaciones por los daños de guerra sufridos durante los combates y el reconocimiento del derecho iraní a ejercer autoridad sobre el estrecho de Ormuz.
La cuestión del estrecho se ha convertido ahora en un punto central de discordia entre ambas partes. Si bien esta vía navegable estratégica estaba abierta antes del ataque estadounidense-israelí, Irán ha logrado ahora afirmar su soberanía de facto sobre ella, controlando el acceso de los buques que pueden transitar por ella e incluso cobrando tasas de paso a aquellos que cumplen sus criterios. Irán también ha declarado que no se permitirá el paso a los buques asociados con países hostiles.
Mientras la crisis mundial del petróleo sigue agravándose debido a la interrupción de los suministros energéticos, el Parlamento iraní ya ha aprobado medidas destinadas a normalizar su control sobre el acceso al estrecho en el futuro. El acuerdo propuesto por Pakistán prevé la apertura inmediata de la vía marítima a cambio de un cese temporal de los combates, una propuesta que Teherán ha rechazado.
«La reapertura del estrecho de Ormuz a cambio del establecimiento de un alto el fuego temporal no es aceptable. Teherán ha ultimado un nuevo mecanismo de supervisión, inspección y navegación segura en el estrecho y lo presentará en breve a los países de la región para que participen en él. En la actualidad, los acuerdos bilaterales de Irán con diversos Estados ya han sentado las bases necesarias para el paso seguro de varios buques, lo que sirve como proyecto piloto para el ejercicio de la soberanía iraní», declaró el alto funcionario iraní a Drop Site.
El funcionario añadió que Teherán estaría dispuesto a negociar la reanudación del acceso a los buques vinculados a Estados Unidos como parte de un acuerdo de paz más amplio. «Naturalmente, el paso de buques asociados a Estados Unidos puede constituir un tema de debate entre las partes en el marco de unas negociaciones globales entre Irán y Estados Unidos, en las que se pueda alcanzar un entendimiento común sobre la cuestión», afirmó.
Lo que en un principio se describió como una breve «incursión» que se resolvería en cuestión de días, la guerra con Irán se ha ido convirtiendo cada vez más en un gran atolladero para la Administración Trump. Además de afirmar su control sobre una de las rutas marítimas más vitales del mundo, Irán ha logrado mantener un ritmo constante de fuego contra Israel y los Estados árabes del Golfo durante más de un mes de combates, infligiendo daños cada vez mayores a medida que se han ido agotando las limitadas reservas de misiles interceptores, y obligando a EE. UU. a transferir municiones críticas desde Asia Oriental a Oriente Medio.
Además de causar la muerte de miles de civiles, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha infligido un daño tremendo a la infraestructura iraní, incluidos los recientes ataques contra universidades, puentes e instalaciones petroquímicas.
Ante las repetidas amenazas de cambio de régimen y los intentos de provocar la desintegración del país mediante ataques a la infraestructura civil y el apoyo a grupos separatistas violentos, las autoridades iraníes afirman que ahora se han preparado para una guerra de desgaste más prolongada y que no aceptarán ningún acuerdo que sirva simplemente como pausa para permitir que Israel y Estados Unidos se recuperen y se preparen para futuros ataques.
«Estados Unidos parece plantearse buscar el colapso de la soberanía iraní repitiendo este ciclo de guerra y alto el fuego hasta el tercer año de la presidencia de Trump», declaró el alto funcionario iraní a Drop Site. «Por este motivo, consideramos probable que el presidente Trump pueda declarar unilateralmente un alto el fuego temporal, en cuyo caso el estrecho seguirá siendo administrado por Irán a través del nuevo mecanismo».
Foto de portada: El presidente Donald Trump habla desde el Cross Hall de la Casa Blanca el 1 de abril de 2026 en Washington, D. C. Trump aprovechó el discurso en horario de máxima audiencia para informar a la nación sobre la guerra en Irán. (Alex Brandon-Pool/Getty Images)