Un multimillonario de la «Junta de Paz» de Trump respalda un fondo del AIPAC dirigido contra candidatos propalestinos

Jonah Valdez, The Intercept, 3 septiembre 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Jonah Valdez es un reportero de The Intercept y cubre temas de política, política exterior estadounidense, Israel y Palestina, derechos humanos y movimientos de protesta por la justicia social.

Marc Rowan tiene una visión para Gaza. «El potencial aquí es enorme», afirmó en una reunión celebrada en febrero de la denominada «Junta de la Paz» del presidente Donald Trump, donde Rowan describió los terrenos devastados por los bombardeos israelíes con el entusiasmo propio de un promotor inmobiliario. «No se trata de un problema de dinero o de garantías. Se trata de un problema de paz».

En Estados Unidos, Rowan está contribuyendo al mismo tiempo a garantizar que un proyecto político proisraelí no tenga problemas de financiación. Desde principios de este año, según los documentos presentados ante la Comisión Federal Electoral, el multimillonario director ejecutivo de Apollo Global Management ha donado 1,5 millones de dólares al United Democracy Project, un super-PAC del Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC), gastando una fracción de su enorme fortuna para preservar una política exterior caracterizada por el apoyo al genocidio de Israel y al flujo de armas estadounidenses hacia ese país.

«Los palestinos no lo eligieron, y tampoco lo hicieron los votantes estadounidenses».

Rowan —cuya fortuna supera los 8.000 millones de dólares y que, según se informa, consultó sobre sus negocios con el delincuente sexual condenado y financiero caído en desgracia Jeffrey Epstein— es miembro ejecutivo de la «Junta de Paz» de Trump, un organismo aprobado por las Naciones Unidas encargado de llevar a cabo el plan de Trump para Gaza, que se encuentra estancado. Realizó su primera donación al año al United Democracy Project (UDP) a principios de marzo, aportando un millón de dólares, según muestran los documentos, justo cuando el grupo comenzó a realizar un gasto agresivo contra el ahora destituido diputado Thomas Massie, republicano por Kentucky, un crítico acérrimo del apoyo de EE. UU. a Israel.

El 23 de julio se recibió una segunda donación de 500.000 dólares. Ese mismo día, el super-PAC del AIPAC desembolsó casi 50.000 dólares en envíos postales de campaña en Míchigan para atacar al candidato progresista y propalestino al Senado de EE. UU., Abdul El-Sayed. En Misuri, destinó otros 100.000 dólares a servicios de campaña telefónica contra la exdiputada demócrata Cori Bush en su contienda contra el diputado titular pro-Israel Wesley Bell.

No está claro qué iniciativas concretas del UDP han sido respaldadas por la generosidad de Rowan, y ni Rowan ni el UDP respondieron a las solicitudes de comentarios. Sin embargo, Raed Jarrar, director de incidencia política de Democracy for the Arab World Now, relacionó la posición de Rowan en la junta de Trump sobre Gaza y su importante papel como donante del super PAC del AIPAC con una cuestión de transparencia.

«Ahora forma parte de una junta que decidirá el futuro de Gaza», declaró Jarrar a The Intercept. «Ni los palestinos ni los votantes estadounidenses lo eligieron. Tanto los estadounidenses como los palestinos merecen saber a qué intereses se está sirviendo realmente».

Rowan, uno de los principales donantes de la fallida campaña presidencial de Trump en 2020, lleva mucho tiempo dejando clara su animadversión hacia los críticos de Israel. En los últimos años, se ha mostrado un feroz defensor contra los estudiantes manifestantes que pedían el fin del genocidio en Gaza, calificando erróneamente sus llamamientos contra el genocidio de «antisemitas», y desempeñó un papel clave en la destitución de los dirigentes de su alma máter, la Universidad de Pensilvania, por su gestión de las protestas. En 2025, ejerció como asesor de la Casa Blanca en sus recientes ataques contra la educación superior. Donó inicialmente 250.000 dólares al UDP en 2022, el año en que se fundó el super-PAC del AIPAC, y multiplicó por más de cuatro el importe de sus donaciones en 2024. Trump lo nombró miembro de la Junta de Paz el pasado mes de enero.

«Marc Rowan ha utilizado su posición para intentar silenciar a los palestinos y difamar a los estudiantes que protestan contra el genocidio de Israel», afirmó Margaret DeReus, directora ejecutiva del PAC «Peace, Accountability, and Leadership» (PAL), que se puso en marcha en esta legislatura como contrapeso propalestino al lobby proisraelí. El PAC PAL respaldó tanto a El-Sayed como a Bush, quienes se han comprometido a recortar la ayuda militar a Israel. (El-Sayed se impuso en las primarias demócratas al Senado frente a la diputada de Míchigan Haley Stevens, mientras que tanto Bush como Massie perdieron sus candidaturas).

Rowan «dona millones para financiar la idea, ahora marginal, de que miles de millones de dólares de nuestros impuestos deberían financiar al ejército israelí, y ataca a los candidatos que piden que se deje de enviar el dinero de los contribuyentes estadounidenses al genocidio de Israel», afirmó DeReus. Añadió que su presencia en «la junta corrupta de Trump» pone al descubierto el verdadero objetivo del órgano rector: «la continuación del genocidio y la limpieza étnica de los palestinos que viven en Gaza».

A medida que el apoyo a Israel entre la población estadounidense se ha desplomado y cada vez más candidatos de izquierdas se presentan con la promesa de imponer un embargo de armas a Israel, el AIPAC ha batido sus propios récords de gasto y ha establecido otros nuevos, lo que ha contribuido a que las primarias de El-Sayed y Massie se hayan convertido en unas de las más caras de la historia. En el Congreso, este gigante del cabildeo también ha trabajado para consolidar su poder entre su base proisraelí. En julio, el AIPAC presionó a los diputados para que aprobaran un programa del Pentágono que refuerza aún más el intercambio de tecnología militar entre los ejércitos de EE. UU. e Israel. La semana pasada, la dirección demócrata nombró a tres demócratas de línea dura, proisraelíes y respaldados por el AIPAC para formar parte de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

Además de su gasto a través del super-PAC del AIPAC, Rowan también ha realizado donaciones directas a una serie de candidatos proisraelíes en esta campaña electoral, entre ellos el diputado demócrata de Nueva Jersey Josh Gottheimer y el senador Cory Booker, así como la diputada de Minnesota Angie Craig en su fallida candidatura al Senado.

Sin embargo, la mayor parte del gasto de Rowan se ha destinado a apoyar a republicanos, entre ellos Mike Rogers, que se enfrenta a El-Sayed; la senadora de Florida Ashley Moody, una firme opositora al movimiento por el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS); y el diputado Brian Mast, republicano por Florida, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y antiguo voluntario de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), famoso por haber acudido al Congreso vestido con su uniforme de las FDI.

El AIPAC lleva mucho tiempo defendiendo el plan de Trump para Gaza —que ha incluido llamamientos explícitos a desplazar a los palestinos— y apoya la línea dura de Israel en sus negociaciones con los líderes de Hamás. Israel, que ocupa casi el 70% de Gaza, se ha negado a retirar sus fuerzas militares de la Franja. Israel culpa a Hamás de negarse a desarmarse, aunque el grupo político y militante palestino ha afirmado que solo entregaría sus armas a cambio de una retirada israelí total y del establecimiento de un Estado palestino —condiciones que el Gobierno israelí ha rechazado—.

El AIPAC también celebra habitualmente el bombardeo continuado de la Franja, donde más de 1.000 palestinos han perdido la vida en ataques israelíes desde que se negoció el supuesto alto el fuego, incluida esta misma semana, en la que los bombardeos causaron la muerte de dos niños.

En opinión de Rowan, se puede sacar provecho económico de la matanza. En la reunión celebrada en Washington D. C. el pasado mes de febrero —en la que Trump también prometió 10.000 millones de dólares de fondos públicos a la Junta—, Rowan lanzó estimaciones del valor inmobiliario en Gaza, más del 80% de la cual yace en ruinas. Mencionó un litoral valorado en 50.000 millones de dólares; un parque inmobiliario que, de reconstruirse, valdría 30.000 millones de dólares; y proyectos de infraestructura por valor de otros 30.000 millones de dólares. Rowan habló junto a representaciones genéricas de relucientes bloques de apartamentos, autopistas bordeadas de palmeras, plantas de energía solar y depósitos de petróleo costeros. Según Rowan, la consolidación de todos estos activos bajo la supervisión de la Junta de Paz de Trump permitiría «una gestión de los recursos libre de conflictos en beneficio de los habitantes de Gaza».

«Ciento quince mil millones de valor», prometió. «Solo hay que desbloquearlos y financiarlos».

Foto de portada: Marc Rowan, director ejecutivo de Apollo Global Management LLC, interviene durante el evento Bloomberg Invest celebrado en la ciudad de Nueva York el 3 de marzo de 2026. (Michael Nagle/Bloomberg vía Getty Images)

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