La guerra contra la juventud en la era de la política fascista (en EE. UU. y bastantes lugares más…)

El deterioro de la juventud puede ser el reto más serio al que se enfrentan los educadores, los trabajadores sociales, los trabajadores de la juventud y otros en el siglo XXI. Es una lucha que exige una nueva comprensión de la política, que exige que pensemos más allá de lo dado, que imaginemos lo inimaginable y que combinemos los elevados ideales de la democracia con la voluntad de luchar por su realización. Exige nuevos modos de solidaridad, nuevas organizaciones políticas y un poderoso movimiento social capaz de unir intereses y grupos políticos diversos. Es una lucha tan educativa como política. Es también una lucha tan necesaria como urgente.  Es una lucha que no debe ser ignorada.