La pobreza y la invisibilidad se alimentan mutuamente: La primera aleja a las personas de la vista, e incluso las anima a esconderse, mientras que la segunda dificulta su apoyo, lo que a la larga no hace sino agravar sus dificultades.
La pobreza y la invisibilidad se alimentan mutuamente: La primera aleja a las personas de la vista, e incluso las anima a esconderse, mientras que la segunda dificulta su apoyo, lo que a la larga no hace sino agravar sus dificultades.