Nadda Osman, The New Arab, 16 junio 2026
Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Nadda Osman es una periodista y editora británico-egipcia afincada en Londres. Es licenciada en Inglés y Periodismo e informa sobre Oriente Medio y el norte de África. Ha trabajado como corresponsal en el Líbano, Turquía y Palestina, y ha cubierto una amplia variedad de temas, desde los derechos humanos en la región hasta la guerra de Israel contra Gaza de 2023-2024.
El hijo del médico de Gaza encarcelado Hasam Abu Safiya ha descrito su consternación después de que el Tribunal Supremo de Israel rechazara el martes el recurso de su padre contra la detención, lo que deja al destacado médico en prisión sin cargos a pesar de la creciente preocupación por su salud.
En declaraciones a The New Arab, Elias Abu Safiya afirmó que ver a su padre comparecer ante el tribunal la semana pasada en un estado visiblemente debilitado había dejado a la familia desconsolada.
La sentencia significa que Abu Safiya, de 53 años, seguirá detenido en virtud de la Ley de Combatientes Ilegales de Israel, a pesar de que no se le hayan imputado cargos penales.
«Es una sensación extremadamente difícil, imposible de describir con palabras, tras ver la última imagen de mi padre, en la que se le notaban signos de dolor, agotamiento, emaciación, un cuerpo debilitado y enfermedades cutáneas», afirmó Elias.
«Sin duda, es muy triste ver a tu padre en semejante estado y no poder protegerlo ni ofrecerle nada más allá de llamamientos y peticiones de intervención», añadió.
La comparecencia del médico por videoconferencia durante la vista de la semana pasada despertó la alarma entre sus simpatizantes y los grupos de derechos humanos, al hacerse visibles un ojo morado, una grave pérdida de peso y signos de una enfermedad cutánea.
Según su abogado, Naser Odeh, Abu Safiya permanecerá en régimen de aislamiento en la prisión de Nafha, en duras condiciones de detención, mientras se le sigue negando el tratamiento médico necesario a pesar del deterioro de su salud.
Naji Abbas, director del departamento de presos y detenidos de Médicos por los Derechos Humanos de Israel (PHRI, por sus siglas en inglés), condenó la decisión del tribunal.
«La desestimación del recurso del doctor Hasam Abu Safiya y su continua detención sin cargos representan un profundo fracaso moral y jurídico», afirmó Abbas.
«En lugar de defender los principios fundamentales del Estado de derecho y las garantías procesales, el tribunal ha respaldado la detención indefinida de un director de hospital que permanece en régimen de aislamiento mientras padece afecciones médicas que no están recibiendo el tratamiento adecuado».
Advirtió de que la sentencia sentaba un peligroso precedente.
«El mensaje que transmite esta decisión es inequívoco: se puede privar de libertad a un profesional sanitario de forma indefinida sin que se le imputen cargos y sin que las autoridades presenten pruebas en su contra en un juicio público».
Elias Abu Safiya también argumentó que la sentencia violaba el derecho internacional.
«Informó al tribunal de que había actuado de conformidad con las leyes y normativas internacionales, así como con los Convenios de Ginebra, en virtud de los cuales mi padre y el personal del hospital deberían haber sido protegidos», afirmó.
«Desestimar el recurso sin formular cargo alguno significa que habrá aún más víctimas de esta decisión injusta. Sin embargo, no dejaremos de exigir la puesta en libertad de mi padre. Israel no le ha imputado ningún cargo hasta el momento porque no dispone de pruebas de que haya cometido ningún delito».
Abu Safiya era el director del Hospital Kamal Adwan, en el norte de Gaza, y fue detenido por las fuerzas israelíes el 27 de diciembre de 2024 junto con otros trabajadores sanitarios palestinos.
Se convirtió en una de las figuras más reconocibles del sistema sanitario de Gaza tras negarse a abandonar a los pacientes a pesar de los repetidos ataques israelíes contra el hospital, la grave escasez de medicamentos y equipos, y los intensos bombardeos.
Desde su detención, campañas internacionales lideradas por profesionales médicos, grupos de derechos humanos y activistas han exigido su liberación.
Las organizaciones de derechos humanos han expresado en repetidas ocasiones su preocupación por el trato que ha recibido durante su detención, sobre todo tras las informaciones que indicaban que se le había sometido a aislamiento, se le había negado la medicación y tenía dificultades para moverse dentro de su celda.
La semana pasada, Elias declaró a The New Arab que su mayor temor era que su padre pudiera morir entre rejas.
Composición de portada: Avaaz.