Olivo, za’atar, cactus: Las plantas simbólicas de Palestina y sus significados

Shahd Haj Khalil, Middle East Eye, 8 septiembre 2022

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Shahd es una escritora palestino-británica independiente, especializada en la política y cultura de Oriente Medio y Norte de África. Es licenciada en periodismo y reside en Londres.

A lo largo de los años, los palestinos han encontrado diversas formas de representar y preservar su patrimonio como forma de resistencia. Esto se ha hecho a través del arte del tatriz, un bordado folclórico tradicional, y a través de las canciones y el folclore, así como de la comida y el arte, entre otras cosas. Para muchos palestinos, los símbolos son importantes para unir y solidificar su identidad.

En las diversas y frondosas ciudades de Palestina, las plantas y las flores se han convertido en representantes de la lucha bajo la ocupación, y se consideran un símbolo de esperanza en un futuro mejor y en el regreso a su tierra natal.

Middle East Eye explora aquí algunas de las plantas que florecen alrededor de Palestina, y lo que han llegado a simbolizar para la gente de allí.

  1. Zaytoun (el olivo)

Palestina cuenta con algunos de los olivos más antiguos del mundo, que se remontan a casi 5.000 años. Es costumbre que las familias transmitan los olivos a sus hijos y nietos, encomendando su cuidado a las generaciones futuras.

Los árboles han adquirido una gran importancia para el patrimonio palestino, ya que reflejan la historia del país y sus fuertes raíces simbolizan la conexión palestina con su tierra natal.

Los palestinos atesoran la temporada de recogida de aceitunas, ya que es una fuente de ingresos y permite que la familia se reúna. La tradición se ha practicado durante generaciones (Reuters)

Los árboles se representan con frecuencia en obras de arte, con sus raíces y ramas ilustrando el dolor de haber sido desplazados y desarraigados de su tierra a causa de la ocupación y al colonialismo de los colonos isralíes.

Al mismo tiempo, las aceitunas y las hojas representan la esperanza y la herencia palestina. Todos los años, sobre todo en octubre y noviembre, las familias y los agricultores se reúnen para la recogida de aceitunas, una práctica que se lleva a cabo desde hace generaciones. El proceso se denomina «al una«, que significa ayudarse mutuamente a recoger los mismos árboles que sus antepasados.

Aunque es agotadora, los palestinos disfrutan de la temporada de recolección de aceitunas, ya que reúne a la gente de la comunidad y es una fuente de ingresos.

La palestina Mahfoza Oud, de 60 años, llora y abraza su olivo en el pueblo cisjordano de Salem después de que las fuerzas israelíes los cortaran en noviembre de 2005 (AFP)

Las aceitunas y el aceite de oliva se encuentran en casi todos los hogares palestinos, así como otros productos elaborados a partir del árbol, como cosméticos y jabones naturales.

Durante los periodos de tensión, los palestinos se reúnen para proteger sus olivos de la quema, el vandalismo o el arranque, demostrando lo esenciales que son para su vida y sustento.

  • Sabar (cactus Opuntia)

A pesar de su espinoso exterior, el cactus es muy querido en Palestina. La planta puede florecer en condiciones secas y duras, y es famosa por su capacidad para sobrevivir a las sequías.

Para los palestinos, el cactus simboliza la paciencia y la resistencia. La palabra «sabar» significa en árabe «paciencia», y durante las secuelas de la Nakba, o catástrofe, de 1948, en la que cientos de miles de palestinos fueron desplazados por la fuerza y exiliados de sus hogares, la gente se animó a seguir siendo paciente, resistente y firme.

Un agricultor palestino recoge higos chumbos de los cactus durante la temporada de cosecha en una granja de la ciudad de Gaza (Reuters)

La planta espinosa también es conocida por su capacidad de prosperar en cualquier lugar, algo con lo que muchos palestinos dicen sentirse identificados, después de haberse visto obligados a exiliarse por todo el mundo.

En la actualidad, el cactus aparece en el arte, la poesía y la literatura palestinas, por sus cualidades con las que se compara a los palestinos.

Un palestino pela un higo chumbo en el pueblo de Nilin, cerca de Ramallah, en la Cisjordania ocupada (Reuters)

La fruta que proviene del cactus también es muy apreciada entre los palestinos por su sabor dulce. Los higos chumbos, que crecen en racimos, se venden en los mercados y a través de los vendedores ambulantes de todo el país, y muchos dicen que su madurez y su dulce sabor merecen el tiempo que se invierte en arrancar las afiladas espinas y pelar la gruesa piel.

Muchos creen que la fruta tiene un componente altamente político, ya que crece en zonas que ahora han sido ocupadas, llegando a simbolizar la desposesión palestina.

  • Za’atar (tomillo)

El za’atar, conocido oficialmente como thymus vulgaris, es una planta silvestre que crece en las montañas y suele encontrarse en las grietas de zonas pedregosas. Se cultiva en toda Palestina, y a menudo se le llama «oro verde» por lo mucho que se ama y se utiliza.

El tomillo es un ingrediente básico de la dieta palestina (AFP)

Históricamente, el tomillo ha tenido un carácter muy político debido al lugar donde crece en las tierras ocupadas, ya que los palestinos afirman que las autoridades israelíes bloquean el acceso a sus cultivos y a sus tierras. Para los palestinos, esto sigue siendo un gran problema, ya que afecta a su medio de vida y a la larga tradición de recoger tomillo silvestre, así como a la relación con su tierra, que han conocido tan de cerca durante generaciones.

Esta hierba silvestre también tiene un significado histórico para los palestinos y es un alimento básico en todos los hogares. Todas las mañanas, los palestinos desayunan tradicionalmente za’atar con pan fresco empapado en aceite de oliva.

La hierba también se puede utilizar para untar pasteles y como condimento para carnes, verduras y ensaladas.

Durante generaciones, los palestinos han utilizado el tomillo como remedio para los resfriados y la gripe, y muchos suelen hablar maravillas de sus beneficios, como su capacidad para combatir enfermedades. La planta es un cultivo deseable para los agricultores por su resistencia a las enfermedades y a los insectos y porque requiere menos mano de obra y abono en comparación con otros cultivos.

Los palestinos mezclan el tomillo con otras hierbas y especias y lo disfrutan sobre el pan, así como con aceite de oliva y en muchos otros platos (AFP)

Para los refugiados palestinos, la planta ha llegado a representar la tierra de la que proceden, y también se ha convertido en un símbolo de la esperanza de volver a sus hogares.

En Palestina, un eslogan popular es «nos quedaremos en nuestra tierra mientras haya tomillo y aceitunas», en referencia a lo unidos que están a su tierra y a las plantas que crecen en ella.

Muchos palestinos se comparan con la planta za’atar por su naturaleza desafiante y por el hecho de que puede sobrevivir en diferentes climas.

  • Las naranjas de Yafa

La emblemática naranja de Yafa, que ha llegado a ser conocida en todo el mundo, se originó en la ciudad de Yafa en el siglo XIX. En aquella época, los agricultores palestinos habían desarrollado una naranja a partir de una mutación cerca de la ciudad, y la fruta se hizo increíblemente popular por lo dulce que era y porque tenía pocas semillas.

La naranja recibió el nombre de «Yafa» en honor a la ciudad, pero originalmente se conocía como shamouti, una variación de una variedad conocida como baladi. Lo que hizo que las naranjas fueran tan innovadoras en su momento fue su gruesa piel, que las hacía fáciles de pelar y perfectas para la exportación.

Un agricultor palestino cosecha naranjas en Gaza (Reuters)

Como Yafa era ya un puerto comercial bien establecido y estratégicamente situado, era fácil distribuir y exportar las naranjas por todo el mundo. La ciudad se convirtió rápidamente en sinónimo de la naranja debido a lo ocupado que estaba el puerto en la exportación de la fruta.

Pronto, las naranjas y otros cítricos de Yafa se encontraban en las estanterías de toda Europa.

A pesar de que muchas grandes empresas se benefician de la variación de la naranja, los palestinos siguen estando orgullosos de ella y recuerdan a los agricultores que pasaron décadas cultivándola.

Artistas libanesas dibujan un naranjo de Yafa y la mezquita de la Cúpula de la Roca en un muro de la frontera sur libanesa con Israel, cerca de la Puerta de Fátima, el 17 de diciembre de 2017 (AFP)

Para los palestinos, la naranja ha llegado a simbolizar la identidad nacional, y es la prueba de la vasta y fértil tierra agrícola del país.

La fruta también arroja luz sobre la larga y exitosa historia agrícola de Palestina, que muchos dicen que ha sido negada durante mucho tiempo. Hoy en día, la naranja de Yaffa puede verse representada en el arte y los murales palestinos.

Esta planta perenne es autóctona de Palestina y es conocida por su capacidad de volver a crecer incluso cuando se corta. La planta, conocida como handala en árabe, da un fruto amargo, se utiliza en la curación tradicional y con el tiempo se ha convertido en un símbolo para los palestinos.

Durante siglos, los palestinos han utilizado esta planta como metáfora de su arraigada conexión con su tierra, así como de su fuerza y su derecho al retorno.

La planta se convirtió en un símbolo que personificaba el dolor y la pérdida de los refugiados desplazados tras la Nakba, y sus gruesas y profundas raíces representaban su vínculo con su tierra.

La planta da un fruto amargo y se ha utilizado durante siglos para la curación tradicional (Wikimedia Commons)

Hoy en día, mucha gente asocia el nombre de Handala con la figura o dibujo creado en 1969 por el dibujante Naji al-Ali. El personaje, que lleva el nombre de la planta, era un palestino desaliñado y descalzo de 10 años que representaba a Ali y a otros niños palestinos expulsados de sus hogares para dar paso a la creación de Israel.

A partir de 1973, el personaje aparecía con la cara vuelta como protesta por la falta de solución a la situación de los palestinos y para reflejar cómo el propio mundo les había dado la espalda.

En Palestina, la coloquíntida y el personaje creado por Alí siguen apareciendo en murales por toda Palestina, así como conmemorados en joyas, recuerdos y arte.

Foto de portada: Muchas plantas palestinas locales tienen un simbolismo para el pueblo, y revelan mucho sobre el rico pasado agrícola del país (Reuters).

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