¿Qué supone el acuerdo entre EE. UU. e Irán para el Líbano?

Alex MacDonald, Middle East Eye, 15 junio 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Alex MacDonald es reportero de Middle East Eye y ha informado desde Iraq, Turquía, Qatar y Bosnia examinando las aparentemente interminables luchas sociales e ideológicas de la región.

El anuncio de un nuevo acuerdo entre EE. UU. e Irán para poner fin a meses de combates y bloqueos ha provocado un suspiro de alivio en gran parte de Oriente Medio.

La agencia de noticias iraní Mehr ha vuelto a publicar lo que, según afirma, es el contenido del acuerdo marco, que se firmará el viernes.

Según Mehr, el acuerdo prevé un «cese permanente e inmediato de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano».

Este aspecto del acuerdo ha provocado una respuesta furiosa por parte del Gobierno israelí.

«El acuerdo de Trump no nos vincula… no somos parte de este acuerdo. No garantiza nuestra seguridad», declaró el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, en su canal de Telegram.

Afirmó que, en el Líbano, Israel no debería conformarse con «nada menos» que el desmantelamiento del movimiento Hizbolá.

Al mismo tiempo, el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que las fuerzas israelíes no se retirarían de las «zonas de seguridad» que habían establecido en el Líbano, Siria y Gaza.

El Ministerio de Sanidad del Líbano afirma que los ataques israelíes perpetrados desde el 2 de marzo en todo el país han asesinado al menos a 3.696 personas y han herido a otras 11.413.

El fin de los combates en el Líbano había sido un punto clave de fricción para Irán en sus negociaciones con EE. UU., y la negativa de Israel a retirarse de los territorios que ocupa actualmente podría resultar fatal para el acuerdo, o bien provocar una ruptura histórica entre Israel y EE. UU.

«Ayer mismo, Hizbolá atacó el norte de Israel, e Israel llevó a cabo ataques en el Líbano, incluso en los suburbios del sur de Beirut, mientras que altos funcionarios israelíes siguen insistiendo, al menos verbalmente, en mantener la libertad de acción frente a las amenazas percibidas en el Líbano, lo que separa a este país de cualquier entendimiento más amplio entre EE. UU. e Irán», afirmó Issam Kaysi, analista de investigación del Carnegie Middle East Center.

«¿Obligará ahora EE. UU. a un cambio en las acciones israelíes? Los israelíes no dan señales de estar dispuestos a retirarse del sur del Líbano en un futuro próximo. ¿Aceptará esto Hizbolá?»

¿Tensiones entre Israel y EE. UU.?

Desde que Trump fue elegido presidente por primera vez en 2016, la relación entre Trump y Netanyahu ha sido un pilar clave de la estrategia israelí en la región.

La decisión de Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel, trasladar la embajada y aceptar la anexión de los Altos del Golán por parte del país ha convertido al presidente en una figura admirada, hasta el punto de que se han bautizado con su nombre calles en Israel y asentamientos en la Palestina ocupada.

Sin embargo, las negociaciones con Irán han puesto a prueba su relación.

El domingo, Trump criticó duramente a Netanyahu por lanzar ataques en el Líbano que amenazaban con hacer fracasar el acuerdo definitivo apenas unas horas antes de su anuncio.

«Es un tipo muy difícil», dijo Trump refiriéndose a Netanyahu, «y, para ser sincero, debería estar muy agradecido con nosotros por hacer esto. Porque si Irán tuviera un arma nuclear, Israel no duraría ni dos horas».

La semana pasada, en una llamada telefónica, el presidente le dijo, supuestamente, a Netanyahu que estaba «completamente loco» por sus ataques contra el Líbano.

Desde el lunes, Hizbolá no ha reivindicado ningún nuevo ataque contra objetivos israelíes.

El grupo respaldado por Irán agradeció el lunes a Teherán por insistir en incluir al Líbano en el acuerdo global.

En un comunicado, el movimiento libanés afirmó estar «profundamente agradecido» a su aliado por su «postura constante con el Líbano, su pueblo y su resistencia, así como por su insistencia en que el Líbano sea parte de cualquier acuerdo que conduzca a un alto el fuego».

El presidente libanés, Joseph Aoun, también expresó el lunes su esperanza de que el acuerdo entre Washington y Teherán pusiera un «fin definitivo» a la guerra entre Israel y Hizbolá.

En un comunicado emitido por su oficina, Aoun elogió la afirmación del memorándum de que «la seguridad y la protección del Líbano son parte integrante de cualquier esfuerzo por consolidar la estabilidad en la región».

Israel lleva ocupando el sur del Líbano desde mediados de marzo, en respuesta, aparentemente, a los ataques de Hizbolá, provocados a su vez por el ataque israelí contra Irán.

Según se informa, el acuerdo ha llevado a algunos civiles libaneses desplazados a comenzar a regresar a sus hogares en el sur, a pesar de la escasa claridad sobre si Israel pondría fin a sus ataques y de su rotunda negativa a retirar sus fuerzas de la región.

Kaysi declaró a Middle East Eye que cualquier cese de las hostilidades conduciría inevitablemente de nuevo a debates sobre el desarme de Hizbolá y el establecimiento de un monopolio de las armas por parte del ejército libanés.

Sin embargo, dado que el acuerdo aún no se ha cerrado, gran parte de lo que se dice sigue siendo especulación.

«Mientras escribo esto, todavía puedo oír el zumbido de un dron israelí en los cielos de Beirut. ¿Seguirá Hizbolá lanzando ataques contra Israel y seguiremos viendo actividad militar israelí en el Líbano esta semana?», dijo.

«Por ahora, creo que la conclusión más segura es que el acuerdo puede reducir la escalada regional a corto plazo, pero por sí solo no resuelve las disputas subyacentes sobre el Líbano entre Israel, Hizbolá/Irán y el Gobierno libanés».

Foto de portada: Un hombre se abre paso entre los escombros de un edificio muy dañado en el centro de Nabatieh, región de Yabal Amal, en el sur del Líbano, el 15 de junio de 2026. (AFP/Abbas Fakih)

Voces del Mundo

Deja un comentario