Irán ha descubierto cómo desbordar las defensas aéreas de EE. UU.

Nick Turse, The Intercept, 28 julio 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Nick Turse es un destacado reportero de The Intercept y miembro del Type Media Center. Entre sus libros, cabe destacar: “Next Time They’ll Come to Count the Dead: War and Survival in South Sudan” y, con anterioridad, “Tomorrow’s Battlefield: U.S. Proxy Wars and Secret Ops in Africa” y “Kill Anything That Moves: The Real American War in Vietnam”. Ha escrito para el New York Times, Los Angeles Times, San Francisco Chronicle, The Nation y Village Voice, entre otras publicaciones. Ha recibido el premio Ridenhour de periodismo de investigación, el premio James Aronson de periodismo sobre justicia social y una beca Guggenheim.

Mientras los proyectiles surcaban el cielo nocturno, un grito lastimero, similar al canto de una ballena, resonó en la oscuridad. Las tropas estadounidenses cogieron su equipo y se dirigieron a un refugio al sonar las sirenas de alarma, según muestra un vídeo filtrado.

El personal militar, vestido con una mezcla de uniformes de combate y ropa de gimnasio, se apiñó en un búnker, acurrucándose en la oscuridad. «Chicos, alejáos de las paredes si podéis», aconsejó una mujer, probablemente una doctora, advirtiendo del peligro de sufrir lesiones cerebrales traumáticas.

Las imágenes, supuestamente tomadas en la base aérea jordana de Muwaffaq Salti —donde tres soldados estadounidenses murieron durante los ataques con misiles balísticos y drones iraníes los días 17 y 18 de julio—, ofrecen una visión de los peligros a los que se enfrentan las fuerzas estadounidenses por todo Oriente Medio.

Los ataques son una demostración más de la capacidad de Irán para atacar bases estadounidenses en todo Oriente Medio y matar a soldados estadounidenses, a pesar de los meses de afirmaciones del presidente Donald Trump y del autodenominado «secretario de Guerra» Pete Hegseth de que el ejército iraní había sido aniquilado. Ahora que esta ficción se ha desmoronado, el Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) se ha negado a comentar el número y la magnitud de los ataques. «No tengo nada que decir al respecto», declaró a The Intercept la comandante Emma Thompson, jefa de operaciones de comunicación del Mando.

Irán ha atacado al menos nueve puestos avanzados estadounidenses en todo Oriente Medio desde el 9 de julio, según un funcionario estadounidense que habló con The Intercept bajo condición de anonimato, ya que no estaba autorizado a hablar con la prensa. Varias de estas bases sufrieron daños «importantes» en los ataques, según dicha fuente.

A tenor de lo manifestado, el ejército iraní había logrado desbordar los sistemas de defensa aérea estadounidenses utilizando una combinación de drones de ataque y misiles balísticos avanzados. La fuente señaló que son numerosos los factores que hacen que estos misiles sean difíciles de neutralizar: viajan a velocidades hipersónicas, cuentan con capacidades de navegación complejas —incluidos métodos para eludir las interferencias— y algunos pueden ser guiados o dirigidos.

Las reservas de misiles avanzados de defensa aérea, como los interceptores Patriot y THAAD, están tan agotadas que las fuerzas estadounidenses no están derribando todos los misiles y drones iraníes dirigidos contra objetivos estadounidenses y aliados en todo Oriente Medio, afirmó el funcionario, haciendo referencia a un informe publicado el viernes por NBC News que reveló esta táctica. El funcionario declaró a The Intercept que EE. UU. permite que los misiles atraviesen sus defensas únicamente en los casos en que se considere que un ataque no pone en peligro vidas estadounidenses.

EE. UU. y sus aliados agotaron más de 11.000 municiones, incluidas grandes cantidades de misiles defensivos, solo en los primeros 16 días de la guerra, según un análisis de marzo del Royal United Services Institute. El informe predijo entonces que a las fuerzas estadounidenses les quedaba aproximadamente un mes antes de quedarse sin interceptores THAAD. Un informe de abril del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales señalaba que «la disminución de las reservas de municiones ha creado un riesgo a corto plazo». Un informe de seguimiento del mes siguiente advirtió de que «se tardaría tres o más años a partir de hoy en volver a los niveles de existencias previos a la guerra» de misiles Patriot y THAAD.

El general de brigada Hossein Mohebbi, portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, afirmó que «los sistemas Patriot se han visto debilitados hasta tal punto que los misiles y drones iraníes están alcanzando sus objetivos sin ser interceptados». Afirmó que, durante una oleada de ataques entre el 8 y el 22 de julio, Irán atacó numerosas instalaciones de defensa aérea y radares, incluidos seis «radares de defensa aérea Patriot».

El CENTCOM no respondió a una solicitud de comentarios sobre las afirmaciones del funcionario estadounidense o de Mohebbi.

El funcionario confirmó que Irán también atacó recientemente la Torre 22, un puesto militar estadounidense situado en la frontera norte de Jordania con Siria. Las imágenes de satélite, así como las fotos y los vídeos que circulan por Internet, indican que la base sufrió daños importantes. (En 2024, un ataque con drones contra la Torre 22 perpetrado por una milicia respaldada por Irán causó la muerte de tres soldados estadounidenses).

Irán afirma que también atacó instalaciones militares estadounidenses en las bases aéreas jordanas del Príncipe Hassan, del Rey Faisal y de Al-Azraq; en las bases kuwaitíes de Al-Adiri, Ahmed Al-Jaber, Camp Doha, Ali Al Salem y Camp Arifjan; en la Base de Apoyo Naval Sheikh Isa, en Baréin; y en la base aérea de Al Udeid, en Catar.

Thompson se negó a confirmar los ataques iraníes contra diversas bases estadounidenses en Oriente Medio. «No hacemos comentarios sobre las evaluaciones de daños en combate», afirmó.

Irán ha lanzado entre 8.000 y 9.000 drones y misiles contra objetivos en todo Oriente Medio desde que comenzó la guerra de EE. UU. e Israel en febrero, según el funcionario. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) advirtió recientemente a los residentes de los países que acogen a las fuerzas estadounidenses que se mantuvieran al menos a 500 metros de distancia de cualquier edificio en el que se alojara personal estadounidense. El grupo también está recopilando información aportada por la ciudadanía sobre «nuevas ubicaciones de las fuerzas de ocupación estadounidenses» procedente de personas de estos países.

El CGRI mencionó específicamente instalaciones «encubiertas y secretas» en un comunicado publicado en su página web. Según Reuters, se habría atacado instalaciones de la CIA en Iraq, Arabia Saudí y otros lugares de la región, posiblemente con ayuda rusa. Un antiguo consultor del Pentágono vinculado a la industria de la defensa declaró a The Intercept que Rusia ha proporcionado sin duda «apoyo en la selección de objetivos» a Irán durante el conflicto, pero no se pronunció directamente sobre los ataques a las instalaciones de la CIA.

A pesar de la insistencia de Trump en que Rusia y China «no están participando» en la guerra de Irán, Hegseth afirmó recientemente que ambos países están «facilitando algunas de las acciones que está llevando a cabo Irán». En marzo, el director de la CIA, John Ratcliffe, declaró ante los senadores que «los iraníes están solicitando asistencia en materia de inteligencia a Rusia, a China y a otros adversarios de Estados Unidos», pero señaló que solo hablaría de lo que estos podrían haber proporcionado en un entorno clasificado.

El ataque letal contra la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania, causó la muerte de la soldado Isabella Gonzales, de 19 años, de Carrollton (Texas); del teniente Tyler James Feehan, de 25 años, de Ewa Beach (Hawái); y del sargento Angel S. Rampersad, de 28 años, de Ozone Park, Nueva York. Los tres soldados pertenecían a unidades de defensa aérea. Según otro «funcionario de Defensa» que habló de forma extraoficial porque no estaba autorizado a revelar la información, «no participaban activamente en operaciones antiaéreas» durante los ataques.

Un ataque con drones iraníes contra la base aérea de Erbil, en Iraq, el 18 de julio, provocó la muerte del sargento del Ejército Michael Emmanuel Swinton, de 30 años, de Fayetteville (Carolina del Norte), y dejó herido a otro soldado durante lo que el CENTCOM denominó una «detonación controlada» de la aeronave derribada.

En abril, Hegseth declaró ante la Comisión de Servicios Armados del Senado que «el CENTCOM había tomado todas las medidas posibles para garantizar la protección de nuestras tropas». El funcionario estadounidense no quiso abordar los posibles fallos en las medidas de protección de las fuerzas que provocaron las muertes más recientes, por motivos de seguridad operativa. Sin embargo, el funcionario afirmó que las afirmaciones de Hegseth «obviamente no eran ciertas». Señaló que no era ningún secreto que las bajas anteriores se debieron a la falta de protección aérea suficiente, haciendo referencia a un ataque con drones perpetrado el 1 de marzo contra la base estadounidense de Port Shuaiba, en Kuwait, en el que murieron seis soldados.

Cientos de miembros del personal estadounidense han resultado muertos o heridos en la guerra. Meses de investigación periodística de The Intercept revelaron que el recuento oficial de bajas del Pentágono es muy inferior a la realidad, algo que otro funcionario del Gobierno de EE. UU. calificó de «encubrimiento de bajas».

Israel, Arabia Saudí, Jordania, Iraq y Catar afirmaron haber interceptado drones de ataque el lunes, dos días después de que Estados Unidos suspendiera de forma repentina una campaña de ataques aéreos de dos semanas contra Irán, ante la preocupación por la disminución de las reservas de misiles de defensa aérea y la supuesta escasez de objetivos iraníes. Trump insistió el martes en que se habían mantenido unas «conversaciones muy buenas» con Irán, pero no aportó pruebas cuando se le confrontó con los desmentidos iraníes.

Arabia Saudí afirmó el lunes que los ataques con drones que sufrió fueron «llevados a cabo por milicias respaldadas por Irán que operan en Iraq». El martes, las autoridades jordanas afirmaron que habían derribado un dron en el este del país, cerca de su frontera con Iraq y Arabia Saudí.

Foto de portada: Exposición en Teheran, el 15 de junio de 2026, de maquetas a escala de misiles balísticos de fabricación iraní y del UAV Shahed-136. (Morteza Nikoubazl/NurPhoto vía AP)

Voces del Mundo

Deja un comentario