Las bombas de relojería de los glaciares

Robert Hunziker, CounterPunch.org, 31 agosto 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Robert Hunziker (máster en Historia Económica por la Universidad DePaul) es un escritor independiente y periodista medioambiental cuyos artículos se han traducido a varios idiomas y han aparecido en más de 50 periódicos, revistas y sitios de todo el mundo, como Z magazine, European Project on Ocean Acidification, Ecosocialism Canada, Climate Himalaya, Counterpunch, Dissident Voice, Comite Valmy y UK Progressive. Se le ha entrevistado sobre el cambio climático en Pacifica Radio, KPFK, FM90.7, Indymedia On Air y World View Show/UK. Email: rlhunziker@gmail.com.

El calentamiento global se está convirtiendo en una molestia que se promueve por sí solo, y la reciente catástrofe de Nepal ha vuelto a centrar la atención: ¿están las emisiones de CO₂ procedentes de los combustibles fósiles, que alimentan el calentamiento global, detrás de la catástrofe de Nepal?

En las altas montañas de Asia hay miles de glaciares que se encuentran en alguna fase de transformación hacia grandes lagos que podrían desbordarse y precipitarse por las laderas de las montañas. El reciente incidente de Nepal no es más que una advertencia, según Jason Gulley, catedrático de geología de la Universidad del Sur de Florida, especializado en hidrología glaciar. («The Melting Glacier in Nepal Was a Time Bomb. There are More to Come – El glaciar que se derritió en Nepal era una bomba de relojería. Habrá más», The New York Times, 28 de agosto de 2026)

El catedrático Gulley conoce bien la dinámica de los glaciares en cascada. Desde 2005, ha realizado seis expediciones a la región de Khumbu para estudiar cómo los glaciares se desintegran y se convierten en lagos peligrosos.

Hasta ahora, esto es lo que se sabe: «Lo que está claro a estas alturas es que un enorme trozo de glaciar se desprendió del flanco de la montaña, cayó 4.000 pies en vertical y se estrelló contra un afluente del río Bhote Koshi, en China. Este suceso, que sacudió la montaña y que en un principio se identificó erróneamente como un terremoto, se registró como un evento sísmico de magnitud 5,2. Momentos después, un muro de rocas y agua arrasó el edificio del puerto de Gyriong mientras la riada se precipitaba por el valle», ibíd.

Detengamos las emisiones de CO₂ o veremos cómo más glaciares se precipitan por las laderas de las montañas

«A menos que se frenen las emisiones de dióxido de carbono que están calentando el planeta, los científicos prevén que el calentamiento en la región de las altas montañas de Asia —una amplia zona que abarca el Himalaya, el Karakórum, el Pamir, el Hindu Kush y el Tien Shan— acabará con hasta el 75% de los glaciares restantes para el año 2100… El agua de deshielo que se acumula detrás de las morrenas y en las depresiones dejadas al descubierto por el hielo transformará miles de glaciares en grandes lagos, cada uno de ellos una potencial bomba de relojería para las comunidades vulnerables situadas río abajo», ibíd.

A lo largo de milenios, los glaciares de Nepal se formaron y crecieron hasta llenar los valles de las montañas y, en el proceso, «arrastraron» montones de escombros rocosos de hasta cientos de pies de altura por las laderas de las montañas, formando así lo que los glaciólogos denominan «morrenas». En esencia, estas morrenas actúan como presas naturales que ahora retienen el agua del Gran Deshielo Glaciar del siglo XXI, formando grandes lagos en terrenos montañosos. Con el tiempo, la presión implacable del agua de deshielo adicional desborda las morrenas, que se rompen y caen en cascada por las laderas de las montañas. ¡Voilà, el incidente de Nepal!

El misterio de la catástrofe de Nepal

«Aunque la inundación del miércoles vino acompañada de un enorme deslizamiento de tierra, no parecía haber ningún lago glaciar debajo, lo que lo convierte en una anomalía que sin duda se estudiará a fondo en los próximos años. Algunos científicos han especulado con que el impacto de un trozo de glaciar que cayó 4.000 pies podría haber pulverizado el hielo y convertido en agua… Pero sabemos que habrá más inundaciones, y algunas podrían ser mucho peores que la catástrofe de esta semana», ibíd.

La comunidad científica internacional, conmocionada por el deshielo mundial de los glaciares

El 22 de febrero de 2025 se publicó en SciTechDaily un estudio internacional de 20 años de duración sobre el deshielo de los glaciares, en el que participaron 35 equipos de investigación: «The Great Glacier Meltdown Uncovered 273 Billion Tonnes of Ice Lost Annually (El gran deshielo de los glaciares: se han perdido 273.000 millones de toneladas de hielo al año)».

Ese titular ya es bastante alarmante, pero la situación empeora. Durante la segunda década del estudio de 20 años, el deshielo masivo se aceleró un 36%.

«La tasa de pérdida de hielo se ha intensificado con el tiempo. Si bien la pérdida media anual se sitúa en 273.000 millones de toneladas, esta cifra aumentó un 36% en la segunda mitad del periodo de estudio (2012-2023) en comparación con la primera mitad (2000-2011) … La tasa de pérdida de hielo glaciar ha aumentado significativamente, pasando de 231.000 millones de toneladas al año en la primera mitad del período de estudio a 314.000 millones de toneladas al año en la segunda mitad». Ibíd.

Además, es probable que las proyecciones sobre el nivel del mar del IPCC y otras entidades sean demasiado optimistas al no tener en cuenta los glaciares terrestres: «A lo largo de todo el periodo de estudio, la pérdida de hielo de los glaciares fue un 18% mayor que la de la capa de hielo de Groenlandia y más del doble que la de la capa de hielo de la Antártida, lo que subraya el papel fundamental que desempeñan los glaciares en el aumento global del nivel del mar».

Por otra parte, las inundaciones por desbordamiento de lagos glaciares ponen en peligro zonas pobladas de regiones montañosas; según Carbon Brief, entre el 22% y el 25% de la población mundial, aproximadamente 2.000 millones de personas, vive aguas abajo de los mantos de nieve y los glaciares. Aproximadamente el 10% de la superficie terrestre del mundo está cubierta por 200.000 glaciares.

La Academia de Oxford

Scientists’ Warning on Fossil Fuels (Advertencia de los científicos sobre los combustibles fósiles), Oxford Open Climate Change, con fecha 31 de marzo de 2025:

«Las pruebas son claras: los combustibles fósiles —así como la industria de los combustibles fósiles y quienes la respaldan— están provocando una multitud de crisis interrelacionadas que ponen en peligro la diversidad y la estabilidad de la vida en la Tierra. Cada etapa del ciclo de vida de los combustibles fósiles —la extracción, el procesamiento, el transporte y la combustión o la conversión en productos petroquímicos— emite gases de efecto invernadero que calientan el planeta y contaminantes nocivos para la salud, además de provocar una degradación medioambiental generalizada. Analizamos la amplia evidencia científica que demuestra que los combustibles fósiles y la industria de los combustibles fósiles son la causa fundamental de la crisis climática, perjudican la salud pública, agravan la injusticia medioambiental, aceleran la extinción de la biodiversidad y alimentan la crisis de contaminación petroquímica. Los combustibles fósiles son responsables de millones de muertes prematuras, billones de dólares en daños y la creciente alteración de los ecosistemas, lo que supone una amenaza para las personas, la fauna silvestre y un futuro habitable. La industria de los combustibles fósiles ha ocultado y encubierto estas pruebas mediante una campaña de desinformación de varias décadas de duración, que ha costado miles de millones de dólares y que está destinada a bloquear las medidas para eliminar progresivamente los combustibles fósiles».

Foto de portada de Richard Young.

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