Israelíes de extrema derecha piden que se cuelgue a la codirectora de NAZA en una protesta frente a la casa de sus padres

Nadav Rapoport, Middle East Eye, 17 septiembre 2026

Traducido del inglés por Sinfo Fernández


Nadav Rapoport, estudiante de la universidad de Tel Aviv que centra sus investigaciones en la situación en Palestina, es asistente del editor-jefe regional de Middle East Eye

Decenas de israelíes de extrema derecha se reunieron el miércoles frente a la casa familiar de la cineasta de NAZA, Rachel Szor, exigiendo que fuera ahorcada por su documental sobre los crímenes de guerra cometidos por Israel durante su guerra genocida contra Gaza.

Szor y su codirector, Yuval Abraham, se han enfrentado a una reacción cada vez más fuerte en Israel desde que su película ganara el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Venecia el sábado.

El periódico israelí Haaretz informó de que varios de los manifestantes exigían la «pena de muerte para los traidores».

Un manifestante afirmó que, cuando Szor y Abraham regresen a Israel, «deberían ser juzgados y acabar en la horca, y la familia debería ser expulsada y la casa precintada».

Un activista de extrema derecha vinculado al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, también instó a los manifestantes a identificar a los cineastas si los veían en público.

«No podrán sentarse en ningún restaurante ni en ningún sitio», afirmó un aliado cercano de Ben Gvir, refiriéndose a Szor y Abraham.

«Quien los vea debería difundirlo en todos los grupos: esta escoria no tiene adónde huir».

«Se trata de un acto de traición desde dentro», afirmó otro manifestante, según el sitio web de noticias israelí de derecha Walla.

También se vio a manifestantes con pancartas en las que se leía «traidores» y ondeando banderas de unidades del ejército israelí.

«No es una cuestión de derecha o izquierda», dijo otro manifestante de extrema derecha, añadiendo que la sociedad israelí en su conjunto «debe denunciar» a los cineastas.

Otros manifestantes se comprometieron a continuar con las manifestaciones contra Szor y Abraham «hasta que toda la sociedad israelí comprenda que ya no hay más calumnias de sangre» dirigidas contra los soldados israelíes.

La IA y Gaza

NAZA, dirigida por los cineastas ganadores de un Óscar Szor y Abraham, analiza los sistemas basados en inteligencia artificial utilizados en la guerra de Israel en Gaza y las acusaciones de que se tuvo en cuenta un elevado número de muertes de civiles palestinos a la hora de tomar decisiones sobre los objetivos militares.

El documental incluye entrevistas con 24 miembros del ejército y de los servicios de inteligencia israelíes, cuyas identidades se mantuvieron en el anonimato.

La reacción contra la película ha ido más allá de los manifestantes de extrema derecha, ya que políticos, periodistas y otras figuras públicas israelíes han atacado a los realizadores y han cuestionado las afirmaciones del documental.

Según una encuesta publicada el miércoles por Channel 13 News, el 68% de los encuestados afirmó no creer en las acusaciones de NAZA sobre un exterminio masivo intencionado en Gaza, mientras que el 13% dijo creer en ellas.

La encuesta reveló también que el 48% apoyaba la prohibición de la proyección de la película en Israel, mientras que el 32% se oponía a dicha prohibición.

La protesta se produjo en un momento en que se intensificaba la reacción contra NAZA y sus directores tras el éxito de la película en el Festival de Venecia.

Desde que NAZA ganara el Premio Especial del Jurado el sábado, políticos, periodistas y ciudadanos israelíes han arremetido contra Szor y Abraham, acusándolos de traición y pidiendo que se les revoque la ciudadanía.

El domingo, el ministro de Cultura, Miki Zohar, calificó la película de «despreciable» y afirmó que «actuaría de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos creadores despreciables por traición al Estado».

El miércoles, el primer ministro Benjamin Netanyahu se sumó a Zohar en sus ataques contra los cineastas y afirmó que presentaría dos proyectos de ley dirigidos contra quienes «difamen» al ejército israelí.

Netanyahu señaló que el primer proyecto de ley «revocaría la ciudadanía de cualquiera que difame a los soldados», mientras que el segundo «multiplicaría por veinte la cuantía de la indemnización por daños y perjuicios a la que pueden ser condenados por difamación».

«No tienen cabida entre nosotros», afirmó Netanyahu refiriéndose a quienes «difaman» al ejército israelí.

Los ataques se intensifican

El ejército israelí también ha rechazado las acusaciones que aparecen en la película, a pesar de no haberla visto, y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ha ordenado emprender acciones legales contra Szor y Abraham con la ayuda del Shin Bet, según los medios israelíes.

Los periodistas israelíes han cuestionado también la credibilidad de la película y han arremetido contra sus creadores.

«Algo bueno ha salido de la película NAZA», afirmó el martes Michael Shemesh, corresponsal político del Channel 13 News, de tendencia izquierdista, y añadió: «La difamación tiene un precio». También elogió a los israelíes por unirse para denunciar la película.

Amit Segal, periodista de Channel 12 News y uno de los periodistas más destacados de Israel, comparó el martes NAZA con el libro antisemita de Adolf Hitler, Mein Kampf.

Después de que el Sindicato de Periodistas de Israel, el mayor sindicato de periodistas del país, condenara los ataques contra Szor y Abraham, Segal afirmó que el sindicato «es partidario del ministerio de propaganda de Hamás», dando a entender que los realizadores de la película trabajaban al servicio del grupo armado palestino.

Sin embargo, un reportaje de Channel 12 News señaló que responsables militares y diplomáticos estaban descontentos con los ataques contra Szor y Abraham, y advirtieron de que presentaban a Israel como un país que «no permite la libertad de expresión».

Los responsables también acusaron a Netanyahu de utilizar la polémica en torno a la película para sus propios intereses políticos.

«Israel se encuentra atrapado entre lo que le conviene a nivel internacional y lo que conviene a los políticos desde el punto de vista electoral», afirmaron dichos responsables.

Foto de portada: Israelíes de extrema derecha se reunieron frente a la casa familiar de la codirectora del documental de NAZA, Rachel Szor, el 16 de septiembre de 2026 en la ciudad de Savyon, en el centro de Israel.  (Jack Guez/AFP)

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