La queja como movimiento: Conversación acerca de la izquierda y la producción de conocimiento sobre Afganistán

La conversación tuvo lugar en cuatro zonas horarias: Australia, California, Pakistán y Nueva York. A medida que se acerca el 7 de octubre, sentimos que la marca de veintiún años de la invasión de Afganistán por parte de Estados Unidos exigía un tipo de conversación totalmente diferente. Nos esforzamos por construir nuevas solidaridades a través de paisajes éticos, políticos y académicos centrados en orientaciones e imaginaciones antiimperiales para Afganistán y el mundo. Para llegar a ese punto, primero tenemos que presentar una queja. Como estudiosos de la Guerra Global contra el Terrorismo, centramos nuestro agravio en la producción de conocimiento y en los productores del mismo con respecto a Afganistán, particularmente en relación con lo que llamamos vagamente la "izquierda radical del sur de Asia" (principalmente Pakistán e India), una red de intelectuales cosmopolitas de orígenes elitistas.

El optimismo de la voluntad (y los cuatro jinetes del Apocalipsis)

Las únicas herramientas disponibles para resistir frente al protofascismo son la educación y la organización. No hay otro camino. Significa tratar de revivir un auténtico movimiento obrero del tipo que, en el pasado, estuvo a la vanguardia de los movimientos por la justicia social. También significa organizar otros movimientos populares, esfuerzos serios para hace frente a la crisis climática...