Poder Judío tiene ahora docenas de maneras de inflamar a los palestinos hacia una confrontación total. Una tercera intifada nunca se ha sentido tan cerca.
Autor: Voces del Mundo
Fascismo neoliberal, violencia cruel y política de la desechabilidad
La crueldad siempre ha ocupado un lugar especial en la política fascista. No solo encarnó un discurso de odio, intolerancia y censura, sino que también inició una práctica de poder cruel con el fin de erradicar aquellas ideas, disidentes y seres humanos considerados indignos. Los legados del fascismo en la Alemania de Hitler, el Chile de Pinochet, la España de Franco y la Italia de Mussolini, entre otros, mezclaron un lenguaje de espanto, miedo y desprecio con prácticas generalizadas de supresión y el poder represivo del Estado con el fin de eliminar cualquier concepto justo de la política y las condiciones estructurales y posibilidades ideológicas para desarrollar comunidades cívicas y democráticas.
El dominio musulmán en España fue una parte crucial de la historia de Europa
Durante medio milenio, la España actual estuvo gobernada en su mayor parte por reinos musulmanes que presidieron un extraordinario experimento cultural. La clave para entender Al-Andalus reside en su estructura social poco ortodoxa y en su ubicación política entre dos mundos
Israel y el auge del fascismo judío
El Estado de apartheid israelí se está quitando la máscara de la cara, dejando al descubierto una calavera sonriente que presagia la desaparición de las pocas restricciones existentes contra la matanza de palestinos.
La tenaz lucha de las mujeres sirias
Las luchas de las mujeres sirias no son nuevas, pero están cambiando rápidamente: La última década de conflicto ha trastornado las normas sociales y alterado las dinámicas de género.
Cambiar de opinión sobre Ucrania
Bosnia no recibió el apoyo que necesitaba para defenderse hace 30 años. Hoy apenas es un Estado, y ese es el destino que Ucrania necesita evitar.
Misericordia desigual: La actitud de Occidente ante los refugiados
Si seguimos favoreciendo a los refugiados cristianos blancos por encima de todos los demás, no solo haremos añicos las promesas y los valores consagrados en nuestras democracias, sino que abonaremos el veneno de la supremacía blanca que ya supura en el corazón mismo de Occidente.






